El Real Jaén rescata un punto en el último suspiro ante el Almería B

U.D. ALMERÍA B: Jesús L., Agullo, Marciano, Iker, Kone, Romera, Marsu, Josema, Alberto, Hou, Pedro Fidel. Zorro, Miguel, Edu Pla, Y. Paredes, Nico, C. Jiménez, Taufek, Asiron, L. Martins.

Titulares: Rabanillo, José Álvarez, Alberto Bernardo, Caballero, Mario Martos, Javi Moyano, Agus Alonso, Mauro, Pedro Fernández, Ñito González, David Serrano. J. Morillas, Curro, Connor, Alex Maroto, Nacho Vizcaíno, Moha, Sako, Iván Breñé, Adrián Fernández.

ESTADIO: Anexo de los Juegos del Mediterráneo

GOLES:  Josema, min. 20 (1-0); y Agus Alonso, min.94 (1-1)

ALMERÍA.- Con lluvia y viento partía la expedición jiennense en la mañana de este domingo hasta tierras almerienses. El Real Jaén afrontaba una nueva cita liguera con la ilusión de prolongar el estado de gracia que acumulaba el equipo lagarto desde semanas atrás. Los blancos vivían estos días con un gran ambiente en los entrenamientos y miraban el calendario sabiendo que llegaban semanas de muchas posibilidades ante rivales de la parte baja de la tabla.

La UD Almería B era el rival del Real Jaén este domingo. El Anexo de los Juegos del Mediterráneo acogía este choque de cabezas entre los almerienses y los de Manolo Herrero, donde la lluvia no era protagonista, pero sí el fuerte viento que zarandeaba a rojiblancos y morados, que luchaban por manejar el esférico.

Comenzó el Real Jaén muy bien el partido. Los lagartos dominaban y comenzaban a acechar los dominios de Jesús, aunque sin grandes ocasiones de peligro. El Real Jaén se sentía cómodo y no encontraba grandes dificultades ante un Almería B ordenado, pero con poco colmillo en el primer cuarto de hora. Sin embargo, esa tranquilidad se convirtió en tempestad en el minuto 20, cuando Rabanillo, de forma incomprensible, entregó el balón a Josema para que el atacante local anotara a placer cuando menos lo merecía el Almería B.

El 1-0 lucía en el marcador y el Real Jaén iba ya por detrás en este partido por un terrible error del guardameta visitante. Tremendo jarro de agua fría para los pupilos de Herrero, que se veían nuevamente con desventaja. Así pues, no quedaba más remedio que recomponerse y volver a remar para empatar lo antes posible. La reacción del Real Jaén fue positiva, que pronto intentó hacerse de nuevo con el control del balón, aunque se llegó al descanso sin grandes ocasiones.

Un error de Rabanillo estaba lastrando al Real Jaén, que no merecía ir perdiendo por juego, aunque necesitaba un plus para hacer daño a un Almería B que contaba con un premio mayúsculo a pesar de su escaso esfuerzo ofensivo.

Ya en el segundo tiempo, Manolo Herrero planteó alguna modificación en el esquema de juego, dando más protagonismo a Ñito González en la medular. El nuevo jugador del Real Jaén ya dio mucho al equipo la pasada semana en esa parcela, y el técnico andujareño volvió a otorgarle esa función. Ñito se acoplaba muy bien a otros hombres de calidad como Mario Martos.

El Real Jaén controlaba el partido, pero le faltaba ‘punch’ para sacar petróleo en el área contraria. Los que vestían de morado dominaban, pero con pocas ocasiones de gol. Por ello, Herrero también dio entrada, en el minuto 60, al flamante delantero blanco Iván Breñé.

Los locales apenas contaban con el control del balón, pero sí se relamían una y otra vez ante los constantes errores defensivos del Real Jaén. Los lagartos no tuvieron su día atrás y sirvieron en bandeja varias ocasiones a su rival, aunque no fueron aprovechadas por los almerienses.

Le faltaba ambición y chispa al Real Jaén. En ataque estaba siendo un desastre el cuadro capitalino, que apenas generaba ocasiones manifiestas de gol. La desesperación entre los aficionados desplazados era inmensa, pues no entendían que se estuviera escapando un partido tan importante. Sin embargo, en ese instante de frustración máxima, el Real Jaén obró el milagro cuando nadie lo esperaba. Sobre la bocina, Agus Alonso remató un envío lateral de Curro y desató la locura en la grada visitante, que ya se veía afrontando el camino de vuelta con las manos vacías.

Finalmente, punto trabajado, aunque insuficiente, en el Anexo de los Juegos del Mediterráneo, donde el Real Jaén tenía una gran oportunidad de acercarse a los puestos de play off si hubiera ganado y de alejarse de una zona de descenso que acecha al club jiennense.

 

Manolo Herrero apela a la solidez del Real Jaén antes del duelo ante el Lorca y confirma que el club busca reforzar la defensa

JAÉN.- El entrenador del Real Jaén, Manolo Herrero, ha comparecido este viernes en rueda de prensa previa al partido del fin de semana frente al Lorca Deportiva, un encuentro exigente ante un rival directo en la zona alta de la tabla. El técnico blanco ha valorado una semana de trabajo “normal y buena”, marcada por los movimientos recientes en la plantilla y por la preparación de un choque que prevé muy igualado.

Herrero se ha referido a la llegada de Ñito y a la salida de Jesús de Lambo, confirmando que la baja del central se produjo a petición propia. “Ha tenido un comportamiento ejemplar, ha sido muy profesional y entendía que podía tener más minutos en otro equipo. Desde el club decidimos respetar su decisión”, ha explicado. En este sentido, ha avanzado que el objetivo ahora es incorporar “un buen central”, sin cerrar la puerta a que sea sub-23 o sénior, priorizando únicamente que “nos ayude a mejorar como equipo”.

En el apartado de bajas, el técnico ha señalado que el equipo arrastra los problemas habituales de las últimas semanas. Agus y Pedro presentan molestias físicas, aunque confía en poder contar con ambos, especialmente con el delantero. Sobre la defensa, ha reconocido que la presencia de Pedro en el once dependerá de su evolución, dejando abierta la posibilidad de introducir variantes en la pareja de centrales.

Respecto al rival, Herrero ha definido al Lorca como “un equipo muy sólido, bien organizado y muy trabajado”, que encaja pocos goles y exige máxima concentración. “Es un equipo generoso en el esfuerzo y no lo pone fácil a nadie. Prevemos un partido con pocas ocasiones, en el que el acierto será clave”, ha apuntado, insistiendo en la necesidad de mantener el criterio con balón y la intensidad sin él.

El entrenador del Real Jaén también ha reflexionado sobre la inestabilidad en los banquillos del Grupo IV de Segunda Federación, tras los recientes ceses de entrenadores en equipos de la categoría. Herrero ha lamentado la falta de paciencia en el fútbol actual: “Ser entrenador hoy es casi una profesión de riesgo. A veces se echa a un técnico tras dos malos resultados en una competición con muchísima igualdad”. En este sentido, ha defendido la importancia de la confianza en los proyectos y ha recordado ejemplos de técnicos que lograron el éxito tras comienzos complicados.

Por último, Herrero ha actualizado la situación de Adri Paz, confirmando que su recuperación va “más lenta de lo que nos gustaría” y descartando su presencia en el próximo compromiso. “Cuando vuelva, el equipo dará un salto de calidad”, ha asegurado.

El Real Jaén afronta así el partido ante el Lorca con la intención de competir al máximo nivel en un duelo directo que puede resultar clave en la lucha por la zona alta de la clasificación.

Sufrido y valioso punto del Real Jaén ante el CD Extremadura (1-1)

C.D. EXTREMADURA: Robador, C. Cordero, Ángel Cano, Barace, Zarfino, M. Manchón, Manu Ramírez, Frodo, Tala, Diego M. L., Luis Nicolás. Cristian, Samu Hurtado, Robe Moreno, Maikel, Callejón, Núñez, Peral, Arhoun.
Entrenador: Francisco Javier Diosdado García.

REAL JAÉN. J. Rabanillo, Alberto B., Caballero, Mario Martos, Nacho Vizcaíno, Javi Moyano, Agus Alonso, Mauro, Moha, Pedro Fernández, David Serrano. J. Morillas, Curro, Connor, Pavón, J. del Amo, Manu López, Sako, Zeidy, Ñito González.
Entrenador: Manuel Herrero Galaso.

GOLES: Agus Alonso, min. 1 (0-1); Diego, min. 59 (1-1)

ALMENDRAJEJO.- Asaltar el Francisco de la Hera. Ese era el objetivo con el que se plantaba el Real Jaén en Almendralejo. Una meta de palabras mayores, al enfrentarse a uno de los gallitos del grupo IV de la Segunda Federación, pero la victoria de la pasada semana ante el Atlético Malagueño daba alas al equipo de Manolo Herrero en esta jornada en la que no se podía fallar.

La semana de trabajo había sido diferente para la escuadra lagarta, que no contaba con la presión de semanas anteriores por el peso de la derrota. Esta vez, el buen ambiente ha reinado durante las sesiones de trabajo, sobre las que se ejercitaba también la última incorporación al plantel blanco, Ñito González. De hecho, el flamante fichaje del Real Jaén entraba en convocatoria para intentar dar la sorpresa en esta complicadísima salida que se avecinaba.

Cosquilleo en el estómago y ganas de dar la sorpresa. La afición blanca también lo sentía así desde el graderío del Francisco de la Hera. Todos los desplazados sabían de la complejidad de la misión, pero guardaban un pellizco de esperanza antes de que la redonda echara a rodar por el verde del estadio extremeño.

Ese optimismo fue creciendo conforme avanzaban los minutos, y es que el Real Jaén comenzó de la mejor manera posible este duelo. Los blancos pronto acecharon los terrenos de Robador y contabilizaron acercamientos muy interesantes. En el minuto 11 llegó el gran premio para los lagartos, cuando Moha puso un gran balón al punto de penalti para que Agus Alonso rematara genialmente y colocara el 0-1 en el marcador. Se adelantaba el Real Jaén y la ilusión era enorme para los jiennenses.

Con la moral por las nubes, el equipo de Manolo Herrero mantenía la intensidad y buscaba el segundo gol de la tarde. Pocos instantes después del gol de Agus Alonso, Caballero probó fortuna desde la frontal del área, pero el meta del Extremadura estuvo providencial para evitar el segundo gol del enfrentamiento. Los blancos estaban dominando y metían en su propio campo a un CD Extremadura que desesperaba a su propia afición.

Todo cambió al superar la media hora de partido. Los locales comenzaron a crecer y a arrebatarle la posesión del cuero al Real Jaén. El Extremadura ya mostraba su potencial ofensivo y ponía en apuros a un Real Jaén que sobrevivía a ese empuje gracias a la fortaleza de la defensa y a las grandes intervenciones de un gran Rabanillo bajo palos.

Con ventaja mínima para el Real Jaén se marchó este partido al intermedio, y los futbolistas jiennenses tuvieron unos minutos para respirar y coger fuerzas de cara a un segundo tiempo de mucho sufrimiento.

Este segundo asalto estuvo marcado por la agonía blanca ante el enorme potencial de un CD Extremadura que buscaba el gol con ahínco. Los extremeños atosigaban al Real Jaén, que se defendía como gato panza arriba en una auténtica batalla futbolística sobre el Francisco de la Hera.

Tanto va el cántaro a la fuente que acaba rompiéndose. Al rozar la hora de partido, Diego mandaba el balón a lo más profundo de la portería de Rabanillo. El empate ya era una realidad más que justa ante un Real Jaén metido atrás y haciendo valer esa ventaja mínima que se desvanecía muy pronto. De hecho, el empuje local a punto estuvo de regalar un segundo tanto a la afición extremeña, que veía cómo los suyos se comían a un Real Jaén que poco se parecía al de la primera mitad.

Pudo el Real Jaén sobrevivir al acoso extremeño y llevó el partido a los últimos suspiros con el empate en el marcador. En esos lances, los blancos también tuvieron algún acercamiento peligroso para llevarse el partido, pero de mayor envergadura fue un chutazo de Diego en el añadido para enviar el esférico a la madera y rozar el 2-1 que ya se cantaba en la grada.

Ese sufrimiento valió la pena y el Real Jaén rasca este domingo un valioso punto en el Francisco de la Hera, que sirve para respirar y afrontar una semana de trabajo con ilusión por hacerse con los tres puntos la próxima semana.