C.D. EXTREMADURA: Robador, C. Cordero, Ángel Cano, Barace, Zarfino, M. Manchón, Manu Ramírez, Frodo, Tala, Diego M. L., Luis Nicolás. Cristian, Samu Hurtado, Robe Moreno, Maikel, Callejón, Núñez, Peral, Arhoun.
Entrenador: Francisco Javier Diosdado García.
REAL JAÉN. J. Rabanillo, Alberto B., Caballero, Mario Martos, Nacho Vizcaíno, Javi Moyano, Agus Alonso, Mauro, Moha, Pedro Fernández, David Serrano. J. Morillas, Curro, Connor, Pavón, J. del Amo, Manu López, Sako, Zeidy, Ñito González.
Entrenador: Manuel Herrero Galaso.
GOLES: Agus Alonso, min. 1 (0-1); Diego, min. 59 (1-1)
ALMENDRAJEJO.- Asaltar el Francisco de la Hera. Ese era el objetivo con el que se plantaba el Real Jaén en Almendralejo. Una meta de palabras mayores, al enfrentarse a uno de los gallitos del grupo IV de la Segunda Federación, pero la victoria de la pasada semana ante el Atlético Malagueño daba alas al equipo de Manolo Herrero en esta jornada en la que no se podía fallar.
La semana de trabajo había sido diferente para la escuadra lagarta, que no contaba con la presión de semanas anteriores por el peso de la derrota. Esta vez, el buen ambiente ha reinado durante las sesiones de trabajo, sobre las que se ejercitaba también la última incorporación al plantel blanco, Ñito González. De hecho, el flamante fichaje del Real Jaén entraba en convocatoria para intentar dar la sorpresa en esta complicadísima salida que se avecinaba.
Cosquilleo en el estómago y ganas de dar la sorpresa. La afición blanca también lo sentía así desde el graderío del Francisco de la Hera. Todos los desplazados sabían de la complejidad de la misión, pero guardaban un pellizco de esperanza antes de que la redonda echara a rodar por el verde del estadio extremeño.
Ese optimismo fue creciendo conforme avanzaban los minutos, y es que el Real Jaén comenzó de la mejor manera posible este duelo. Los blancos pronto acecharon los terrenos de Robador y contabilizaron acercamientos muy interesantes. En el minuto 11 llegó el gran premio para los lagartos, cuando Moha puso un gran balón al punto de penalti para que Agus Alonso rematara genialmente y colocara el 0-1 en el marcador. Se adelantaba el Real Jaén y la ilusión era enorme para los jiennenses.
Con la moral por las nubes, el equipo de Manolo Herrero mantenía la intensidad y buscaba el segundo gol de la tarde. Pocos instantes después del gol de Agus Alonso, Caballero probó fortuna desde la frontal del área, pero el meta del Extremadura estuvo providencial para evitar el segundo gol del enfrentamiento. Los blancos estaban dominando y metían en su propio campo a un CD Extremadura que desesperaba a su propia afición.
Todo cambió al superar la media hora de partido. Los locales comenzaron a crecer y a arrebatarle la posesión del cuero al Real Jaén. El Extremadura ya mostraba su potencial ofensivo y ponía en apuros a un Real Jaén que sobrevivía a ese empuje gracias a la fortaleza de la defensa y a las grandes intervenciones de un gran Rabanillo bajo palos.
Con ventaja mínima para el Real Jaén se marchó este partido al intermedio, y los futbolistas jiennenses tuvieron unos minutos para respirar y coger fuerzas de cara a un segundo tiempo de mucho sufrimiento.
Este segundo asalto estuvo marcado por la agonía blanca ante el enorme potencial de un CD Extremadura que buscaba el gol con ahínco. Los extremeños atosigaban al Real Jaén, que se defendía como gato panza arriba en una auténtica batalla futbolística sobre el Francisco de la Hera.
Tanto va el cántaro a la fuente que acaba rompiéndose. Al rozar la hora de partido, Diego mandaba el balón a lo más profundo de la portería de Rabanillo. El empate ya era una realidad más que justa ante un Real Jaén metido atrás y haciendo valer esa ventaja mínima que se desvanecía muy pronto. De hecho, el empuje local a punto estuvo de regalar un segundo tanto a la afición extremeña, que veía cómo los suyos se comían a un Real Jaén que poco se parecía al de la primera mitad.
Pudo el Real Jaén sobrevivir al acoso extremeño y llevó el partido a los últimos suspiros con el empate en el marcador. En esos lances, los blancos también tuvieron algún acercamiento peligroso para llevarse el partido, pero de mayor envergadura fue un chutazo de Diego en el añadido para enviar el esférico a la madera y rozar el 2-1 que ya se cantaba en la grada.
Ese sufrimiento valió la pena y el Real Jaén rasca este domingo un valioso punto en el Francisco de la Hera, que sirve para respirar y afrontar una semana de trabajo con ilusión por hacerse con los tres puntos la próxima semana.














