JAÉN.- La madrugada de este lunes 16 de febrero, un pequeño seísmo alteró el descanso de numerosos vecinos de municipios jiennenses. A las 00:55 horas, un terremoto de magnitud 4,3 en la escala de Richter sacudió el sureste peninsular y fue perceptible en la ciudad minera y en distintas localidades de la provincia.
Según los primeros datos del Instituto Geográfico Nacional, el epicentro se localizó en el término municipal de Tabernas (Almería). El temblor fue sentido en cuatro provincias —Almería, Murcia, Granada y Jaén— con diferente intensidad. En el caso jiennense, además de Linares, vecinos de Bailén, Baeza, Quesada, Mengíbar, Úbeda o Torreperogil también notaron la sacudida, aunque de forma más leve.
Tras el seísmo principal se registraron hasta cinco pequeñas réplicas entre la 1:03 y la 1:23 horas, lo que prolongó la sensación de inquietud durante varios minutos en parte del territorio afectado. La intensidad alcanzó valores III–IV en la escala macrosísmica, lo que implica un movimiento débil pero ampliamente observado en interiores, con vibraciones de muebles y objetos, sin que se hayan notificado daños personales ni materiales de relevancia.
El episodio vuelve a poner de relieve la actividad sísmica del sureste español, una de las zonas con mayor riesgo sísmico de la Península Ibérica. Aunque en esta ocasión no se han producido consecuencias graves, el temblor dejó una sensación generalizada de sorpresa e incertidumbre en buena parte de la provincia.














