Acto vandálico contra la escultura del «Golfillo» en Jaén
JAÉN.- La Asociación Civitas Lucis ha denunciado un nuevo episodio de vandalismo contra el patrimonio histórico y artístico de Jaén. En esta ocasión, el objetivo ha sido la escultura del «Golfillo», también conocida como «Niño con perro», ubicada en la plaza de San Bartolomé, que amaneció el martes con varias pintadas. La entidad considera que este tipo de acciones van mucho más allá del deterioro del mobiliario urbano y constituyen un ataque al patrimonio de la ciudad. «El patrimonio de Jaén no merece esto», lamenta la asociación en un mensaje difundido a través de sus redes sociales, donde recuerda el valor simbólico de esta obra para el casco histórico y para varias generaciones de jiennenses. No obstante, el Ayuntamiento de Jaén ha limpiado la escultura durante la mañana de este miércoles, de modo que las pintadas han sido eliminadas pocas horas después de que trascendiera la denuncia pública realizada por Civitas Lucis.
Una obra de Constantino Unghetti con historia de agresiones
La escultura, obra del artista jiennense Constantino Unghetti, es una de las imágenes más reconocibles de la plaza de San Bartolomé. Para la asociación, el «Golfillo» representa mucho más que un elemento ornamental, ya que forma parte de la memoria colectiva de la ciudad y del legado de uno de los escultores más destacados de Jaén.
No es la primera vez que esta obra sufre las consecuencias del vandalismo. Civitas Lucis recuerda que la escultura ya fue objeto de graves agresiones en el pasado, llegando incluso a ser decapitada en varias ocasiones. Tras su restauración y reposición, volvió a ocupar su lugar para seguir formando parte de la identidad del casco antiguo.
Un llamamiento al civismo y al respeto por el patrimonio
La asociación insiste en que cada pintada y cada destrozo «empobrecen un poco más nuestra ciudad» y rechaza que este tipo de comportamientos puedan considerarse simples travesuras. «Es una falta de respeto hacia nuestra historia, hacia nuestros artistas y hacia todos los ciudadanos que disfrutan y cuidan el patrimonio común», señala.
Por ello, Civitas Lucis hace un llamamiento al civismo, al respeto y al orgullo de pertenecer a una ciudad con un importante legado histórico y artístico. La entidad defiende que conservar el patrimonio es una responsabilidad compartida entre administraciones y ciudadanía, y recuerda que pequeños gestos de cuidado contribuyen a mantener una ciudad más atractiva y respetuosa con su historia.
«Si queremos una ciudad viva, atractiva y orgullosa de su historia, el primer paso es respetarla», concluye la asociación, que espera que este nuevo episodio sirva para reforzar la concienciación sobre la necesidad de proteger el patrimonio urbano frente a los actos incívicos.