Arquillos reclama a la CHG que reconozca la deuda histórica del pantano del Guadalén tras 70 años sin la compensación prometida

JAÉN.- El Ayuntamiento de Arquillos ha presentado alegaciones al proceso de revisión del Plan Hidrológico de la Demarcación del Guadalquivir 2028-2033 para exigir que se reconozca y analice lo que considera una auténtica deuda hidráulica histórica con el municipio. La documentación conservada en el archivo municipal acredita que, con motivo de la construcción del Pantano del Guadalén, numerosos propietarios de Arquillos fueron expropiados, y que la propia Confederación Hidrográfica del Guadalquivir justificó en un escrito oficial de julio de 1957 la denegación de la reversión de esos terrenos alegando que se habían transformado en regadío 1.000 hectáreas como compensación.

Más de medio siglo después, Arquillos sigue sin haber recibido una sola hectárea de regadío vinculada al sistema Guadalén. «Arquillos aportó territorio para la construcción del embalse, soportó la afección territorial derivada de su puesta en funcionamiento y vio rechazadas las reclamaciones de sus vecinos sobre la base de una compensación que nunca llegó al municipio», señalan desde el Consistorio.

Transparencia, no privilegios

Las alegaciones no buscan cuestionar derechos adquiridos ni reclamar concesiones automáticas, sino que la Confederación esclarezca qué ocurrió con aquellas 1.000 hectáreas prometidas, dónde se ejecutaron realmente y por qué Arquillos quedó excluido de unos beneficios que sirvieron como argumento para denegar derechos a los afectados. El Ayuntamiento solicita además que se estudie el impacto territorial del embalse sobre el municipio, incluyendo la fragmentación histórica de su término y las limitaciones que ello ha supuesto para su desarrollo agrícola y económico.

En un contexto marcado por la sequía, el cambio climático, la crisis del olivar tradicional y la despoblación rural, Arquillos considera que ha llegado el momento de que la planificación hidráulica tenga en cuenta esta realidad. «Arquillos no pide privilegios. Pide justicia, transparencia y que se reconozca una deuda histórica que nunca fue saldada», concluye el Ayuntamiento.