La Diócesis de Jaén impulsa que el Beato Lolo, periodista linarense, sea proclamado Patrón de los Periodistas Españoles

La Diócesis de Jaén impulsa que el Beato Lolo, periodista linarense, sea proclamado Patrón de los Periodistas Españoles

JAÉN.- La Diócesis de Jaén ha hecho público el decreto por el que se constituye la Comisión para la Promoción de la Solicitud de Proclamación del Beato Manuel Lozano Garrido, conocido como Lolo, como Patrón de los Periodistas Españoles. La iniciativa coincide con el 15 aniversario de su beatificación, celebrada el 12 de junio de 2010, y supone un nuevo paso de la Iglesia de Jaén en el reconocimiento y difusión de la figura del periodista linarense.

El obispo de Jaén, Sebastián Chico Martínez, destaca en el decreto que el Beato Lolo constituye «un luminoso ejemplo de santidad laical vivida en el ejercicio del periodismo y de la comunicación social», y que su vida, marcada por una profunda fe, el amor a la Iglesia y la entrega al servicio de la verdad, sigue siendo fuente de inspiración para periodistas y comunicadores. El prelado señala que el creciente reconocimiento de su figura en los ámbitos eclesial, profesional y académico hace «especialmente oportuno» promover oficialmente esta petición.

La comisión y sus objetivos

La nueva comisión, presidida por el Provicario General de la Diócesis, José Antonio Sánchez Ortiz, tendrá como misión elaborar estudios e informes que fundamenten la conveniencia de la propuesta, recopilar adhesiones de instituciones eclesiales, académicas y profesionales, y establecer relaciones con organismos que puedan contribuir a la consecución del objetivo. Forman parte de ella Rafael Higueras Álamo, postulador de la causa de beatificación; Lola Ocaña Tirado, delegada episcopal para los Medios de Comunicación; Sergio Ramírez Pareja, jurista; Carlos Chamorro Pérez, presidente de la Asociación Amigos de Lolo; y José María Legorburu Hortelano, presidente de la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España (UCIPE). Manuel Lozano Garrido desarrolló su labor periodística marcada por la enfermedad y la esperanza, convirtiéndose en un referente del periodismo cristiano en España.

 

El obispo de Jaén visita Camporredondo 14 años después y bendice la Virgen de Nazaret restaurada

JAÉN.- El obispo de la Diócesis de Jaén, Sebastián Chico Martínez, realizó este miércoles 25 de febrero una visita pastoral a Camporredondo, pedanía perteneciente al municipio de Chiclana de Segura, catorce años después de la última visita episcopal a la localidad.

La jornada estuvo marcada por el encuentro con los vecinos y por los actos en honor a la Virgen de Nazaret, patrona del pueblo, coincidiendo además con la llegada de la imagen tras su restauración.

La visita comenzó con la recepción del obispo en la iglesia, donde fue recibido por numerosos fieles, por representantes de la Hermandad de la Virgen de Nazaret, Pedro y Juan Guillermo, y por el alcalde de Chiclana de Segura, Santiago Rodríguez.

Posteriormente, don Sebastián se trasladó al cementerio municipal, donde elevó una oración por los difuntos y dedicó palabras de consuelo a las familias presentes.

Encuentro en el cortijo y bendición de la imagen

La comitiva continuó su recorrido hasta el cortijo de la Virgen, enclave habitual de celebración de la romería en honor a la patrona. Allí, el obispo mantuvo un encuentro con la familia Ceres, propietaria de la finca, y con vecinos de la pedanía, interesándose por la organización de esta tradición y por la vinculación histórica de la comunidad con su imagen.

Uno de los momentos más significativos fue la bendición de la talla restaurada de la Virgen de Nazaret, que ha permanecido durante ocho meses en un taller de Córdoba para su recuperación. Los asistentes mostraron su satisfacción por volver a contemplar la imagen en el pueblo y destacaron su valor dentro de la devoción popular.

Eucaristía y convivencia

La visita concluyó con la celebración de la eucaristía en la parroquia, presidida por el obispo y acompañada por numerosos fieles. Tras la misa, don Sebastián compartió café y dulces con los vecinos en un ambiente cercano, prolongando el diálogo con los habitantes de Camporredondo.

La jornada supuso un acontecimiento especial para la pedanía, tanto por el regreso del obispo tras más de una década como por la recuperación de su patrona, símbolo de identidad y cohesión para la comunidad.