Jun 1, 2026 | Deportes
JAÉN.- Manolo Herrero compareció ante los medios de comunicación en la noche del domingo con el alivio y la emoción contenida de quien culmina un trabajo que en diciembre parecía en peligro. El entrenador del Real Jaén CF dedicó el ascenso a Primera RFEF a toda la comunidad jiennense que ha respaldado al club y puso en valor la respuesta del grupo en los momentos más difíciles de la temporada.
Herrero no escondió las dificultades del encuentro ante el Atlético Balear. «El partido ha sido complicado, sobre todo porque al empezar ellos han entrado muy fuertes», reconoció, en alusión a un inicio en el que los baleares pusieron en aprietos al conjunto jiennense con un gol precedido de una acción polémica. «Hay una acción de estrategia con una duda y se podía haber pitado falta perfectamente, pero el árbitro en ese momento ha decidido no pitarla», explicó, aceptando la decisión sin mayor reproche.
Con el marcador en contra, el Real Jaén fue creciendo de manera progresiva. «Nosotros hemos ido mejorando palatinamente con el transcurso de los minutos», apuntó el técnico, que destacó cómo al final de la primera parte el equipo ya «encerraba al rival en su propio mediocampo» y dominaba la posesión. La segunda parte reprodujo la misma dinámica de riesgo y recompensa: el Balear disponía de espacio con jugadores rápidos como Monja Keita, pero la parada de Jaime en el momento clave marcó el punto de inflexión. «En el momento que ha parado Jaime ese balón, dije, ahora era el momento que daba la sensación de que iba a volver todo para nosotros, y así ha sido», relató Herrero.
El jersey de la suerte y la química del vestuario
En un momento distendido de la rueda de prensa, el entrenador protagonizó una anécdota que refleja el ambiente que ha construido en el vestuario. El jersey naranja con el que celebró el ascenso se ha convertido en amuleto durante la fase de play-off, a petición de sus propios jugadores. «Los jugadores me decían: míster, te tienes que poner el jersey. Y yo decía: es que hace mucho calor. Pero me lo puse y como fue muy bien, ya los jugadores querían que siempre estuviera con nosotros», contó entre risas. Un detalle menor que habla de la cohesión de un grupo que, según el propio Herrero, ha sabido mezclar exigencia y disfrute a lo largo del curso.
El punto de inflexión: de la zona de descenso al ascenso
La temporada del Real Jaén no fue un camino recto. En las semanas finales de noviembre y durante diciembre, el equipo encadenó cuatro derrotas en cinco partidos y se metió en zona de descenso. Herrero recordó aquellos momentos con honestidad: «Tuvimos cuatro o cinco semanas con una victoria y cuatro derrotas y, por la igualdad que había en el grupo, nos metimos en zona de descenso». Sin embargo, el técnico afirmó que nunca perdió la confianza en el proyecto: «Yo siempre digo que puedes verlo de forma optimista o pesimista. Yo creía en lo que hacía este grupo».
El empate arrancado en el campo del Águilas en los minutos finales —siendo entonces líder el rival y ocupando el Jaén posiciones de descenso— fue identificado por Herrero como el momento bisagra de la temporada. «Ese empate nos dio vida», afirmó. Desde la primera victoria de 2026, el equipo no miró atrás y retomó la solidez que había mostrado al inicio de la liga, compitiendo «a muy buen nivel semana tras semana».
La fe de los jugadores, la clave del play-off
Herrero fue especialmente explícito al describir la mentalidad con la que su plantilla llegó a la fase de play-off. «Los jugadores me decían: si nos metemos en el play-off, somos capaces de ascender». El técnico admitió que esas palabras, pronunciadas en momentos de dificultad, encontraron su refrendo en el terreno de juego. «Lo digo ahora, pero es la pura verdad de lo que me decían. Y lo más importante es que los jugadores me lo dijeron con palabras, pero sobre todo los hechos estaban muy por encima de sus palabras».
El play-off comenzó con derrota en casa, pero el Real Jaén ganó los tres encuentros siguientes para culminar el ascenso. «Es que es muy difícil, es muy difícil», subrayó el entrenador, plenamente consciente del mérito del resultado.
Agradecimientos y futuro abierto
Herrero agradeció el apoyo recibido desde la dirección del club en los meses más complicados. «Los dirigentes nunca me cuestionaron, ni en diciembre cuando las cosas no iban bien, y eso también es de agradecer», señaló. También dedicó palabras de reconocimiento a su cuerpo técnico, a la prensa y a la afición jiennense.
Sobre su continuidad al frente del equipo la próxima temporada, el técnico respondió con cautela y elegancia: «Estoy aquí muy a gusto, estoy muy feliz, pero hay que hablar y valorar todo. Lo más importante ahora mismo es que este club ha crecido y está en una categoría mucho más bonita, mucho más difícil. Y si el año que viene soy yo el entrenador, encantado; y si no soy yo, pues vendrá otro que también lo hará bien».
Feb 2, 2026 | Deportes
JAÉN.- El entrenador del Real Jaén, Manolo Herrero, se mostró visiblemente disgustado tras el empate cosechado en La Victoria frente al CD Estepona, un partido marcado por un gol anulado a Ravanillo que pudo cambiar el desenlace del encuentro.
En su valoración inicial, el técnico blanco reconoció que el punto “sabe a poco”, al considerar que su equipo hizo “más que el adversario en el cómputo global” para llevarse la victoria. “El fútbol va de acierto y nosotros hemos tenido situaciones que no hemos materializado. Ellos, al final, se llevan un punto”, resumió.
El gol anulado a Ravanillo
Herrero explicó la acción polémica del partido, el tanto invalidado a Ravanillo, señalando que la decisión arbitral se basó en que la falta era indirecta y el balón entró directamente sin tocar en nadie. “En un primer momento parecía que el gol subía al marcador, incluso el linier corría hacia el centro del campo, pero luego rectificaron. Nos quedamos todos con cara de tontos”, admitió, reconociendo también la falta de fortuna en esa jugada clave.
Satisfecho con el trabajo, no con el resultado
Pese al empate, el entrenador valoró positivamente el rendimiento colectivo y la solidez defensiva durante buena parte del choque. Eso sí, insistió en que “un empate en casa nunca puede ser positivo”, más aún ante un rival en zona baja pero con “mucho potencial económico y jugadores de categoría superior” incorporados en el mercado invernal.
Herrero destacó que el Estepona “exige mucho a todos los equipos” y que, aun así, el Real Jaén logró que fuera “uno de los partidos con menos ocasiones del rival en las últimas semanas”.
Debutantes y decisiones tácticas
El técnico también analizó el estreno de los nuevos fichajes. Elogió la seriedad de Carrillo en el eje de la zaga, el criterio con balón de Siberio —“cada vez que la tenía no la perdía”— y la participación de Iván Breña, que estuvo cerca de marcar en un rechace dentro del área.
Especial mención mereció la decisión de ubicar a Moha como central, una apuesta táctica para igualar el sistema del rival. “Es un jugador ofensivo, ha subido mucho y ha generado por banda junto a Curro. Hemos abusado de esa zona y lo hemos hecho bien mientras aguantaron las fuerzas”, explicó.
Mirando al próximo partido
Sobre el desarrollo del encuentro, Herrero defendió la necesidad de “madurar los partidos” y recordó la dificultad de la categoría. “Ojalá metiéramos dos goles al principio, pero esto no es así. Los puntos cuestan muchísimo”, subrayó.
En cuanto a la plantilla, dio por cerrado el mercado de fichajes y se mostró satisfecho con el grupo actual. “Estamos preparados para competir con cualquiera. Creo sinceramente que vamos a hacer una buena segunda vuelta y cumplir el primer objetivo, que es mantener la categoría”, concluyó, ya con la vista puesta en la próxima salida a Jerez, “otra batalla dificilísima”.
Ene 23, 2026 | Deportes
JAÉN.- El entrenador del Real Jaén CF, Manolo Herrero, ha comparecido en rueda de prensa previa al partido del fin de semana ante el Almería B, en la que ha valorado positivamente la evolución del equipo, la adaptación de los nuevos fichajes y el momento anímico del vestuario, aunque ha advertido de la dificultad del encuentro pese a la situación clasificatoria del rival.
Herrero se ha referido a las recientes incorporaciones, con especial mención a Iván Breñé, de quien ha destacado su potencia, velocidad y polivalencia ofensiva. “Es un jugador que nos puede aportar cosas, con muchísima movilidad y capacidad para jugar como delantero, media punta o extremo”, ha señalado. También ha valorado la llegada de Adrián Fernández, “un chaval joven, extremo, con velocidad y desborde”, del que espera una progresión que ayude al equipo en las próximas semanas.
En el plano físico, el técnico ha explicado que la semana de trabajo ha transcurrido con normalidad y buen ambiente tras el último triunfo liguero. No obstante, ha confirmado que Pedro y Agus arrastran molestias que les impiden completar todas las sesiones, aunque el resto del grupo, incluidos los recién llegados, está en condiciones de competir. “Tenemos gente suficiente para competir bien en Almería”, ha asegurado.
Sobre el mercado de invierno, Herrero ha reconocido que el club sigue trabajando para reforzar la posición central tras la baja de Jesús de Lama. “Estamos muy justos ahí y necesitamos traer a alguien. No va a ser fácil, pero el objetivo es mejorar la plantilla y hacerla más competitiva”, ha explicado.
En cuanto a Adri Paz, el entrenador ha indicado que su recuperación avanza de forma progresiva, evitando riesgos tras una recaída anterior. “Va mejorando, pero queremos ir despacio. Ojalá podamos contar con él para el partido de Jerez”, ha apuntado.
Respecto al rival del domingo, Herrero ha rechazado cualquier exceso de confianza. “No hay partidos fáciles en este grupo. Los filiales tienen jugadores muy buenos y, si tienen el día, te pueden ganar”, ha advertido, destacando la velocidad por bandas del Almería B y el peligro de su delantero Iker en el juego aéreo.
El técnico ha subrayado que el equipo debe centrarse en seguir creciendo. “La semana pasada dimos un paso adelante con balón y el equipo jugó con más criterio. La confianza va llegando y eso se nota”, ha señalado, recordando la importancia de haber remontado por primera vez en la temporada a un rival que no había perdido ningún partido tras ponerse por delante.
Sobre la asignatura pendiente de las victorias fuera de casa, Herrero ha reconocido la dificultad, aunque ha contextualizado los malos resultados como consecuencia de enfrentarse a rivales de la parte alta en el peor momento del equipo. “Necesitamos ganar fuera para tener regularidad y confianza”, ha afirmado.
Finalmente, el entrenador ha hecho balance al cumplirse un año desde su regreso al club, calificándolo de positivo. “Cuando llegué estábamos en Tercera Federación y ahora estamos en Segunda. El club ha crecido a nivel deportivo e institucional”, ha señalado, aunque ha insistido en que el objetivo prioritario sigue siendo la permanencia. “Necesitamos al menos seis victorias para salvarnos cuanto antes y, si lo conseguimos con margen, podremos pensar en algo más ambicioso”, ha concluido.
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