Juanma Moreno logra ser investido presidente de la Junta con el apoyo de Vox tras el acuerdo de gobierno
SEVILLA.- Juanma Moreno ha sido investido este jueves presidente de la Junta de Andalucía para la XIII legislatura en segunda votación, al sumar los 68 apoyos del PP-A —53 diputados— y de Vox —15 diputados—, frente a los 41 votos en contra de los grupos de la izquierda: PSOE-A, Adelante Andalucía y Por Andalucía.
Media hora antes de la votación, fijada a las 19.00 horas, Moreno y el portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Manuel Gavira, suscribieron en la sede de la Cámara el ‘Acuerdo de Gobierno y Estabilidad para Andalucía’, el documento que sella la entrada de la formación de Santiago Abascal en el nuevo Ejecutivo autonómico.
Gavira, vicepresidente y consejero con una cartera de amplio alcance
El acuerdo, que recoge 150 medidas, establece que Manuel Gavira asumirá la Vicepresidencia del Gobierno andaluz y la titularidad de una consejería que agrupará las áreas de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. Además, Vox obtendrá un senador por designación autonómica y la Vicepresidencia Primera de la Mesa del Parlamento de Andalucía.
Segunda votación tras el fracaso del martes
El pasado martes, Moreno no logró la mayoría absoluta necesaria en la primera votación al contar únicamente con los 53 votos de su propio grupo, frente a los 56 en contra de PSOE-A, Vox, Adelante Andalucía y Por Andalucía. Tras ese revés, se intensificaron las negociaciones con Vox hasta cerrar el acuerdo que ha permitido la investidura de este jueves, que solo requería mayoría simple —más síes que noes—, conforme al Reglamento de la Cámara.
Moreno pasa así a engrosar la lista de presidentes de la Junta que no lograron ser investidos en primera votación, un club al que pertenecen el socialista Manuel Chaves —investido en tercera votación en julio de 1994— y Susana Díaz —investida en cuarta votación en junio de 2015—.
Andalucía, cuarta comunidad con gobierno PP-Vox
Con este acuerdo, Andalucía se convierte en la cuarta comunidad autónoma en cerrar un pacto de gobierno entre PP y Vox, tras Extremadura, Castilla y León y Aragón. La formación de Abascal siempre exigió en las negociaciones las mismas condiciones que en esos otros territorios: entrada en el ejecutivo e inclusión de la «prioridad nacional» en el acuerdo programático.