Un hombre de 88 años falleció el fin de semana tras chocar su turismo contra una nave en la N-432, en Alcalá la Real

Un hombre de 88 años falleció el fin de semana tras chocar su turismo contra una nave en la N-432, en Alcalá la Real

JAÉN.- Un hombre de 88 años falleció el pasado sábado, 27 de junio, tras sufrir un accidente de tráfico en la N-432, a la altura de La Dehesilla, en el término municipal de Alcalá la Real (Jaén).

El siniestro se produjo en torno a las 17:45 horas, cuando el vehículo en el que viajaba el octogenario colisionó contra una nave situada junto a la carretera. Hasta el lugar se movilizaron efectivos de la Guardia Civil, de la Policía Local y del servicio de emergencias sanitarias 061, que no pudieron evitar el fallecimiento del conductor. Este accidente se suma a otros sucesos registrados durante el fin de semana en la provincia de Jaén, en una jornada marcada por distintas emergencias e incidentes en distintos puntos del territorio jiennense.

Durante el fin de semana se han producido en España once siniestros mortales en los que han fallecido dieciséis personas, de los cuales cuatro eran usuarios vulnerables, todos ellos motoristas. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), recogidos por Europa Press, ocho de los once siniestros ocurridos del 26 al 28 de junio han ocurrido en vía convencional y tres en autopista o autovía. Entre los siniestros ha habido sieste salidas de la vía y cuatro colisiones. La siniestralidad ha tenido lugar en: Tobarra (Albacete), Castelló de la Plana y Pina de Montalgrao (Castellón), Iniesta (Cuenca), Niebla (Huelva), Biescas (Huesca), Alcalá la Real (Jaén), Triascatela (Lugo), Málaga (Málaga) y Zaragoza (Zaragoza).

No es ¿necesaria la autovía? pero la N-432 es una de las más peligrosas del país

JAÉN.- El número y la extensión de los tramos clasificados de ‘riesgo alto’ en la red de carreteras del Estado se han incrementado, según el último Informe de Riesgo de accidentalidad, elaborado para el periodo 2022-2024 por programa internacional de evaluación de carreteras iRAP, del que forma parte la Fundación RACE.

Los tramos clasificados con Índice de Riesgo Alto representan el 5,1% del total de tramos (vs 4,6% en informe anterior), pero concentran el 6,5% de la longitud de la red (vs 5,5%).

En la comparación entre los periodos 2021-2023 y 2022-2024 se observa una evolución desigual del riesgo en función del tipo de infraestructura. En las carreteras convencionales se aprecia un aumento del peso de los tramos clasificados con Índice de Riesgo Medio-Alto y Alto, que pasan de representar el 16,5% al 18% de los de analizados, incrementándose de forma específica los tramos de riesgo alto, que alcanzan el 10% en el periodo más reciente.

Por el contrario, en las vías de alta capacidad los niveles de riesgo elevado se mantienen en valores «muy reducidos», descendiendo ligeramente el porcentaje de tramos de riesgo alto y confirmando un comportamiento más estable desde el punto de vista de la seguridad vial.

En total, se han identificado 95 tramos en riesgo elevado, frente a los 82 en 2021-2023, alcanzando 904 kilómetros de red, que incluyen 25 tramos clasificados de Riesgo Alto con una longitud acumulada de 235,7km. La Rioja, Aragón, Galicia y Cataluña son las comunidades autónomas que concentran un mayor número de tramos de riesgo alto.

Entre las conclusiones, el informe destaca el impacto de la siniestralidad en el conjunto de los tramos de riesgo alto donde se registraron 351 siniestros con víctimas, 95 de ellos siniestros mortales, con un balance de 106 personas fallecidas y 352 heridos graves. Durante el periodo analizado se han considerado 3.873 siniestros con víctimas, con 1.341 fallecidos y 3.566 heridos graves, lo que pone de manifiesto, según el informe, «la gravedad del alcance en términos de impacto humano y social».

Según los datos recopilados en el estudio, se observa que los entornos de mayor riesgo están en carreteras convencionales y concretamente en vías con calzada única, tráfico mixto, intersecciones al mismo nivel, accesos directos, limitaciones geométricas y ausencia de elementos de protección que reduzcan la gravedad de los accidentes.

Para RACE, la conclusión «no es que las vías de alta capacidad estén libres de accidentes, sino que las situaciones más peligrosas para la seguridad vial se concentran en las carreteras cuyo diseño ofrece menos margen de seguridad, especialmente en la red convenciona»l. Los datos confirman que hay carreteras donde el riesgo no es puntual, sino que se repite a lo largo de varios tramos.

Como ejemplos, el estudio menciona las vías N-340, la N-260 o la N-432. Concretamente de la N-340, considerada la carretera más larga de España con 1.248 km que conectan Cádiz y Barcelona, se han analizado 34 tramos, que suman un total de 373,8 km, de los cuales 10 tramos, equivalentes a 96,4 km, se clasifican con Índice de Riesgo Medio-Alto o Alto. Entre 2022 y 2024 se han producido 67 siniestros con 8 personas fallecidas y 65 heridas de gravedad.

La carretera N-260 atraviesa la cordillera pirenaica desde Portbou, en Cataluña, hasta Sabiñánigo, en Aragón. También conocida como Eje Pirenaico. Su análisis identifica 16 tramos, con una longitud total de 187 km, de los que 4 tramos, equivalentes a 34,6 kilómetros, presentan Índice de Riesgo Medio-Alto o Alto, incluyendo un tramo catalogado como de Riesgo Alto. El periodo analizado se han producido 18 siniestros con 6 personas fallecidas y 25 heridas de gravedad.

Y la tercera vía es la N-432, una nacional que conecta Badajoz, Córdoba, Jaén y Granada, siendo un corredor vital entre Córdoba y Granada. De los 361,1 kilómetros analizados, tres tramos tienen un Índice de Riesgo Alto, que suman 23,2 kilómetros. En el tiempo analizado se registraron 12 siniestros con 4 personas fallecidas y 15 heridas de gravedad.

Para los responsables del estudio, estas tres vías muestran que «no basta con actuar en puntos concretos, sino que es necesario intervenir en el recorrido completo, con actuaciones planificadas y coherentes».