El «aceite fantasma» tunecino distorsiona el mercado del olivar y COAG exige a Madrid que frene su entrada en Europa
JAÉN.- El 81% de las más de 80.000 toneladas de aceite de oliva tunecino que entraron oficialmente en España en 2025 lo hicieron al margen de los cauces habituales, acogidas a un régimen aduanero concebido para transformar y reexportar mercancías, no para abastecer el mercado interior. Así lo denuncia la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), que ha pedido formalmente al Ministerio de Agricultura que exija en Bruselas la activación de los mecanismos de salvaguardia para frenar esta entrada masiva de aceite extracomunitario que está hundiendo los precios en origen en las principales provincias productoras de España, entre ellas Jaén.
De las más de 80.000 toneladas registradas, apenas 14.500 accedieron por los cauces ordinarios. Las otras 65.500 toneladas compiten en el mercado español sin las mismas reglas que el aceite nacional. «El resultado: aceite extracomunitario que compite con el español a precios que los olivicultores de Jaén, Córdoba o Ciudad Real no pueden igualar porque están por debajo de sus costes», ha denunciado Francisco Elvira, responsable del sector de olivar de COAG.
La ruta portuguesa, el camino más opaco
Una parte del aceite tunecino no llega directamente a España sino que pasa primero por otros países europeos, donde pierde su etiqueta de origen antes de reexportarse al mercado español. Portugal habría desempeñado un papel central en esta triangulación: en 2024 cuadruplicó sus importaciones de aceite tunecino, pasando de 962 a 3.406 toneladas, y ese mismo año reexportó hacia España 131.877 toneladas de aceite, el 56% de todo lo que exporta, pese a producir mucho menos de lo que vende al exterior.
El problema afecta también al consumidor. Cuando el etiquetado no refleja el origen real del aceite —algo que la normativa vigente permite—, elegir de forma consciente entre un producto español y uno de procedencia incierta resulta prácticamente imposible. «Coges una botella en el súper, pone ‘envasado en España’ o ‘producto de la UE’, puede que hasta lleve bandera. Lo que no pone es que el aceite llegó de Túnez», ha subrayado Elvira.
Las cuatro peticiones de COAG al Ministerio
En un escrito dirigido al titular de Agricultura, Pesca y Alimentación, COAG traslada cuatro demandas concretas: que el Ministerio comunique a la Comisión Europea su oposición a cualquier ampliación del contingente arancelario preferencial para el aceite tunecino; que se activen de forma inmediata las cláusulas de salvaguardia previstas en el Acuerdo Euromediterráneo UE-Túnez; que se refuercen los controles aduaneros y de trazabilidad para detectar operaciones de triangulación; y que el Ministerio informe periódicamente al sector sobre las actuaciones realizadas.
La petición se apoya, entre otros instrumentos, en el Reglamento (UE) 2015/478 sobre importaciones, en los artículos 219 y 221 del Reglamento (UE) 1308/2013 de la Organización Común de Mercados Agrarios, y en el Informe Especial 1/2026 del Tribunal de Cuentas Europeo, que ya identificó deficiencias en los controles de las importaciones comunitarias de aceite de oliva.
España es el primer productor mundial de aceite de oliva. COAG considera que la confluencia de precios en desplome, entrada masiva de aceite extracomunitario al margen de la cuota y opacidad en la trazabilidad reúne todos los requisitos para que Bruselas active los mecanismos de salvaguardia previstos en la normativa vigente.