Jaén se prepara para una Noche de San Antón histórica con 16.000 participantes y un impacto récord
DEPORTE | Jaén volverá a latir este fin de semana al ritmo de una de sus grandes señas de identidad. La Carrera Internacional Noche de San Antón afronta una nueva edición que ya es histórica antes incluso de celebrarse: 16.000 participantes, una proyección internacional consolidada y un impacto económico sin precedentes para la ciudad.
El alcalde de Jaén, Julio Millán, ha subrayado en una entrevista que la San Antón “no es solo una prueba deportiva, es identidad, calle y tradición”. Una cita que, año tras año, consigue unir a corredores de élite, atletas populares y a toda una ciudad volcada en sus calles, en una noche que trasciende el deporte para convertirse en un acontecimiento social y cultural.
Millán destaca la importancia de “mantener viva una cita de esta dimensión”, que sitúa a Jaén en el mapa internacional del atletismo y refuerza el sentimiento de pertenencia de la ciudadanía. “La San Antón define como pocos eventos el carácter de Jaén y su forma de vivir el deporte: abierta, participativa y cercana”, afirma.
Este año, además, el Ayuntamiento ha desplegado un dispositivo de seguridad y coordinación sin precedentes, con la implicación de Policía Local, Nacional, Protección Civil, sanitarios y voluntarios. El mensaje es claro: disfrutar de la carrera con tranquilidad, respeto y responsabilidad. “Queremos que corredores y visitantes vivan una experiencia inolvidable, segura y ejemplar”, señala el alcalde.
Más allá del espectáculo deportivo, la Noche de San Antón supone un motor de promoción turística y dinamización económica. Hoteles llenos, bares y restaurantes al máximo rendimiento, comercios beneficiados y miles de visitantes que descubren Jaén en una de sus noches más especiales. Un escaparate único que proyecta la imagen de la ciudad dentro y fuera de nuestras fronteras.
La San Antón es fuego, calle y emoción. Es Jaén corriendo unida. Y este fin de semana, la ciudad volverá a demostrar por qué esta carrera es mucho más que una prueba deportiva: es una forma de ser.