El caso del hombre abatido en Linares por la Policía acabará siendo juzgado en la Audiencia

El caso del hombre abatido en Linares por la Policía acabará siendo juzgado en la Audiencia

JAÉN.- El caso del hombre que falleció en Linares en julio de 2025 (Jaén) tras ser abatido por un agente de la Policía Nacional acabará siendo juzgado en la Audiencia de Jaén.

Desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) se ha indicado a Europa Press que el juzgado encargado de la instrucción ya ha dictado auto de procedimiento abreviado y será remitido a la Audiencia de Jaén para su enjuiciamiento.

El agente encausado –que se encuentra en libertad y sin ninguna medida cautelar– será llamando a sentarse en el banquillo como presunto autor de un delito de homicidio.

Los hechos se remontan al 3 de julio de 2025 cuando un hombre falleció tras ser abatido por la Policía en Linares (Jaén) después de que con una escopeta abriera fuego contra los viandantes e hiriera a una persona que tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario.

Fue sobre las 22,09 horas cuando se recibió un aviso a través de la Policía Local de Linares, alertando de la presencia de un individuo que portaba un arma larga y que estaba efectuando detonaciones contra los viandantes en una zona alejada del centro de la ciudad. Concretamente, la llamada señalaba un descampado situado en las proximidades de la barriada de La Paz.

De manera inmediata, se personaron en el lugar efectivos tanto de la Policía Local como de Policía Nacional. Los agentes activaron el protocolo correspondiente para este tipo de situaciones de alto riesgo y pusieron en marcha las medidas oportunas para controlar la situación e intentar sin éxito que depusiera su actitud.

Durante la intervención policial, el agresor resultó herido de gravedad y, pese a los esfuerzos sanitarios, falleció.

La propia investigación abierta por la Policía Nacional determinó resultado que lo ocurrido había sido un «enfrentamiento claro» en el que existía «un riesgo evidente» tanto para los agentes como para las personas que se encontraban en la zona, lo que justificaría el modo de proceder del agente que usó su arma reglamentaria para abatir a este vecino.

Aceptan siete meses de cárcel por practicar un exorcismo a su hija que «estaba poseída»

JAÉN.- Un padre y una madre han aceptado siete meses de cárcel por practicar un exorcismo a su hija, de 27 años, al pensar que «estaba poseída» una vez que ésta había decidido divorciarse. El tío y exsuegro de la joven, que actuó como imán, era el tercer acusado e igualmente se ha conformado con los siete meses de prisión por un delito de maltrato en el ámbito doméstico.

Aunque inicialmente el Ministerio Fiscal les pedía otros ocho años de cárcel por un delito de detención ilegal agravado, finalmente lo ha retirado una vez que la joven, que estaba citada como testigo, ha optado por no personarse y no declarar contra sus padres y tío. Además, una hermana de la víctima sí ha declarado que su hermana no estuvo retenida y que sí que salía a la calle.

Los padres de la joven, asistidos por una intérprete, han declarado en el juicio celebrado este lunes en la Audiencia de Jaén que se trataba de un rito por el que pretendían curar a su hija porque pensaban que «estaba poseída».

Los padres han rechazado que durante el rito le pegaran a su hija, al tiempo que han afirmado que si le daban de comer pero que ella «comía poco». El rito, según los padres, consistía en leerle suras del Corán.

En esta misma línea se ha pronunciado el tío de la joven que ha declarado por videoconferencia desde Reino Unido. Ha dicho que en su religión y cultura la lectura de suras del Corán tiene efecto «sanador» y que eso es lo que él estaba haciendo, al tiempo que ha negado que utilizara la fuerza o la mantuvieran retenida en casa.

Los dos policías que han declarado en el juicio han afirmado que cuando entraron en la casa escucharon a una mujer pidiendo auxilio y que al entrar en la habitación vieron al tío encima de ella intentando taparle la boca para que no chillara. La mujer presentaba heridas en brazos y en cara.

Según los policías, fue la joven la que les dijo que llevaba 22 días retenida en casa de sus padres con el único objetivo de «sacarle el demonio del cuerpo». No obstante, ella nunca prestó declaración ni ha ejercido la acusación.

Queda por cerrar el tema de la indemnización, que se verá en ejecución de sentencia. Ya que la joven, según la defensa de los acusados, no reclama.

LOS HECHOS

Según informó en su día la Policía Nacional, todo sucedió sobre las 20,00 horas del 23 de enero de 2023, cuando los agentes fueron comisionados a una vivienda en una calle de Linares (Jaén) donde al parecer, se estaba produciendo un episodio de violencia de género. Una vez en el lugar les abrió la puerta un hombre y una mujer de origen pakistaní que negaron ante los agentes que estuviera ocurriendo nada en el interior de la vivienda.

Sin embargo, los agentes comenzaron a escuchar gritos que apuntaban a que en el interior de la vivienda alguien estaba sufriendo algún tipo de agresión física. Tras entrar en la casa, encontraron a un varón corpulento encima de una mujer a la que tratando de callarla tapándole la boca y sujetándola por sus muñecas. La víctima era una joven que se encontraba muy nerviosa y llorando, y con marcas visibles en brazos, cara y labios.

Fue la propia joven la que relató a los agentes que había llegado hacía un mes de Reino Unido donde se había divorciado de su marido. Cuando llegó a la casa de sus padres en Linares, estos la retuvieron desde el primer día en la vivienda en contra de su voluntad, dejando la llave echada de la puerta principal para de este modo impedir que pudiera salir del mismo.

El tercer arrestado, su tío y exsuegro, había llegado a Linares de forma expresa para «curarla». Para ello tenía que «soplarle» como parte del ritual religioso, y así «expulsar el demonio de su cuerpo» haciéndole un exorcismo que eliminara todos los males.

Tal y como recoge el escrito de calificación del Ministerio Público recogido por Europa Press, la joven sufrió hematomas en cara anterior del brazo derecho, mano derecha, antebrazo izquierdo y región dorsal, erosión en labio inferior y en sien derecha y herida inciso contusa en falange distal de la mano derecha.