La Fundación Caja Rural de Jaén impulsa la restauración de una escultura de Jacinto Higueras en el Seminario Diocesano

La Fundación Caja Rural de Jaén impulsa la restauración de una escultura de Jacinto Higueras en el Seminario Diocesano

JAÉN.- La Fundación Caja Rural de Jaén ha puesto en marcha la restauración de la escultura de San José con el Niño que preside la capilla del Seminario Diocesano de Jaén. La pieza, obra del escultor jiennense Jacinto Higueras Fuentes y fechada en 1952, será intervenida por el restaurador Néstor Prieto en un proceso previsto para tres meses. Una vez concluida la restauración, la escultura formará parte de una exposición dedicada a la figura de Higueras con motivo del 150 aniversario de su nacimiento.

Los detalles del proyecto fueron presentados por el gerente de la Fundación Caja Rural de Jaén, Luis Jesús García-Lomas, el rector del Seminario Diocesano, Juan Francisco Ortiz, y el propio restaurador Néstor Prieto.

Una obra de gran valor técnico y devocional

La escultura es una talla en madera policromada, dorada y estofada que lleva en su peana la firma autógrafa de Jacinto Higueras junto a la fecha de ejecución. Encuadrada en el naturalismo de la escuela andaluza, la pieza combina la pintura al óleo para las carnaciones con el temple al huevo en los ropajes, enriquecidos con un estofado sobre oro fino que la dota de una notable calidad plástica.

García-Lomas destacó la relevancia del autor, recordando que Higueras es un escultor «muy relevante y conocido, que merece la pena conocer y que tiene obras muy conocidas como el Cristo de la Buena Muerte de Jaén y otras muchas por toda la provincia». Por su parte, el rector del Seminario subrayó el valor simbólico de la pieza para la institución: «Es una imagen emblemática para el seminario, a la que siempre se le tiene una devoción muy especial, tanto los seminaristas como los sacerdotes que han pasado por esta casa de formación».

Deterioro urgente que exige intervención inmediata

El diagnóstico técnico previo ha revelado un estado de conservación preocupante que requería actuación urgente para evitar daños irreversibles. Los movimientos naturales del soporte de madera han generado fisuras que han derivado en una pérdida generalizada de adherencia, con levantamientos y lagunas de color tanto en el manto como en la túnica. A esto se suman repintes inadecuados en la vestimenta del Niño que ocultan los motivos del estofado original, reintegraciones de oro falso y una densa capa de suciedad acumulada con el paso del tiempo.

La restauración se guiará por el principio de mínima intervención y el uso de materiales tradicionales compatibles con la obra. En el soporte de madera se inyectará cola animal o acetato de polivinilo en las grietas accesibles y se aplicará un tratamiento preventivo y curativo contra insectos xilófagos. Los estratos pictóricos serán consolidados y posteriormente sometidos a una reintegración cromática. La limpieza de la policromía y del dorado se realizará previo test de solubilidad, retirando los repintes dañinos y la suciedad acumulada, para concluir con la aplicación de una capa de protección final frente a agentes ambientales.

Néstor Prieto destacó que el proceso de restauración va más allá de la recuperación física de la pieza: «Todo esto ayuda a estudiar la obra, conocer cómo se hizo o quién la encargó. Aprovechamos también para hacer un estudio y conocer mucha más información sobre la pieza».