JAÉN.- El Teatro Infanta Leonor ha acogido este fin de semana el concierto de Miguel Poveda dentro de su exitosa gira El árbol de la alegría, con la que el artista está recorriendo distintos escenarios de España. La actuación, que prácticamente colgó el cartel de completo, se ha convertido en una de las citas culturales más relevantes de la programación de invierno en la capital jiennense.
Poveda llegó a Jaén a pocos meses de la publicación de su último trabajo discográfico, que da nombre a esta gira y que supone un homenaje muy personal a la Navidad. En este proyecto, el cantaor se aleja de los cánones más ortodoxos del flamenco para ofrecer una visión íntima y emocional de estas fiestas, combinando tradición y creación propia.
El público respondió con una entrega absoluta a un recital concebido como un viaje autobiográfico, en el que se entrelazaron villancicos tradicionales con composiciones originales. Sobre el escenario, Poveda estuvo acompañado por la guitarra, arreglos y producción de Jesús Guerrero; las percusiones de Paquito González; los coros y palmas de Makarines y El Londro; y las palmas de Carlos Grilo.
Durante el concierto, el artista expresó su cercanía con Jaén, ciudad en la que se sintió “como en casa”, un sentimiento que se reflejó en un espectáculo cargado de emoción y calidez, fiel al espíritu de una gira que el propio Poveda define como una celebración de una Navidad alegre y compartida.














