JAÉN.- Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Brigada Provincial de la Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Jaén han desmantelado una plantación de marihuana tipo «indoor», instalada en el sótano de una vivienda ubicada por la Circunvalación de Jaén, donde fueron intervenidos un total de 26 kilogramos de marihuana. Como resultado de esta operación, denominada Operación Ancla, se ha detenido a una persona como presunto autor de un delito contra la salud pública.
Esta actuación policial es fruto de las labores de investigación y prevención que la Policía Nacional desarrolla de forma permanente para detectar y erradicar los cultivos ilegales de cannabis destinados al tráfico de drogas.
El sótano, acondicionado para reducir el riesgo de ser descubierto
Tras diversas gestiones practicadas, los investigadores localizaron una vivienda cuyo sótano había sido acondicionado específicamente para albergar una plantación de cannabis. El cultivo permanecía completamente oculto en el interior del inmueble, circunstancia que dificultaba su localización y permitía a sus responsables reducir el riesgo de ser descubiertos.
Además, los agentes comprobaron que la instalación disponía de los sistemas necesarios para favorecer el crecimiento y desarrollo de las plantas, manteniéndose la actividad en un espacio cerrado con la finalidad de evitar que los olores característicos del cultivo fueran perceptibles desde el exterior y pudieran despertar sospechas entre los vecinos del barrio y las Fuerzas de Seguridad.
Colaboración de la Policía Científica y de Endesa
La Operación Ancla se enmarca dentro de los dispositivos permanentes que la Policía Nacional mantiene para combatir el tráfico de drogas y el cultivo ilegal de cannabis en la provincia de Jaén. En la misma han colaborado la Brigada Provincial de Policía Científica de la Comisaría Provincial de Jaén y un técnico de la compañía eléctrica Endesa.
Asimismo, la investigación permitió comprobar que la instalación se abastecía mediante una conexión fraudulenta a la red de distribución eléctrica, evitando así el consumo registrado y causando un importante perjuicio económico a la compañía de suministro eléctrico. Este tipo de conexiones ilegales constituyen un delito de defraudación de fluido eléctrico y generan un elevado riesgo para la seguridad pública, al carecer de las medidas de protección exigidas por la normativa vigente. Las sobrecargas derivadas del elevado consumo energético que requieren estas plantaciones pueden provocar cortocircuitos, sobrecalentamientos e incendios, poniendo en grave peligro tanto a los ocupantes de la vivienda como al resto de vecinos e inmuebles colindantes.
Las diligencias policiales y el detenido, además de la sustancia estupefaciente intervenida junto con el resto de los efectos incautados, han sido puestos a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia Plaza número 3 de Jaén.















