JAÉN.- Echó a rodar la temporada de la ilusión. Atrás quedaron semanas de recuerdos, de épica, de abrazos y de sonrisas al dibujar en nuestra mente el gol de Marco Siverio en el estadio Balear para encarrilar el ascenso de categoría. Atrás quedó ese bonito momento, para ahora centrarse en una campaña de máxima exigencia y de sabor a gloria.
Ahora sí, el Real Jaén ha comenzado de forma oficial su caminar en la temporada 2026/27 después de arrancar hace unos días los primeros entrenamientos. Este viernes tuvo lugar el primer toque de piedra para los blancos, que se midieron en el estadio Príncipe Felipe al CP Cacereño. Un choque ante un rival de Primera Federación, la misma en la que competirá este año el Real Jaén. Obviamente, un duelo donde es imposible sacar conclusiones después de las pocas sesiones de trabajo que acumula en sus piernas el equipo comandado por Manolo Herrero.
Los jiennenses afrontaron este primer desplazamiento con una convocatoria en el bolsillo que presentaba varias bajas importantes, e incluía varios nombres que sudarán sangre si es necesario por quedarse con un puesto en este Real Jaén diseñado para luchar en la Primera RFEF. Una de esas bajas sensibles era la de Jaume Pol, que tendrá que pasar por quirófano para acabar con sus problemas de rodilla. Otro de los que se echaron de menos fue Marco Siverio, que fue baja por cuestiones personales.
En relación al juego, ambas escuadras mostraron buen nivel sobre el verde del Príncipe Felipe. El Cacereño, quizás, tuvo más presencia y control en el primer periodo, donde buscó en varias ocasiones la portería adversaria. En el segundo tiempo, ya los blancos crecieron más con el balón en los pies y mostraron una versión más auténtica de su fútbol. Los dos equipos contaron con buenas ocasiones durante el devenir del partido, pero hasta los últimos minutos no se agitó seriamente la coctelera.
En el 77, los extremeños se adelantaron con gol de Mario Valiente. En el 90, el Real Jaén empató el choque por mediación de Keita. Este recibió un gran centro lateral de Moha, y el flamante fichaje metió la testa para igualar el primer enfrentamiento de la pretemporada. Keita dejó muy buenos minutos y gratas sensaciones a los aficionados desplazados.
Con el 1-1 en el luminoso, el colegiado decretó el final del partido y los protagonistas marcharon a vestuarios satisfechos por esta primera prueba, que es clave para acumular sensaciones y minutos en unas piernas que van a afrontar una pretemporada exigente y de mucha carga.
Satisfacción también al final del partido para el entrenador Manolo Herrero, que aplaudió el esfuerzo de los suyos. Apuntaba que el Real Jaén fue fiel a su estilo durante buena parte del juego, aunque le faltó algo de frescura e ideas en los metros decisivos del terreno de juego.















