El nuevo sistema está destinado a los biorresiduos de origen domiciliario y comercial, con especial atención a los generados por pescaderías, carnicerías, fruterías, bares y restaurantes. Para su puesta en marcha, el Consistorio ha adjudicado ya el contrato para el suministro de 263 contenedores marrones de 2.200 litros de carga lateral, equipados con un sistema de apertura mediante tarjeta que garantiza el depósito exclusivo de residuos orgánicos. En esta primera fase, de carácter voluntario, se distribuirán 15.000 tarjetas de acceso entre vecinos y comerciantes adheridos al programa, junto a 1.400 cubos domésticos de 10 litros y 200.000 bolsas biodegradables para facilitar la separación en los hogares.
Los mercados municipales contarán con infraestructura específica: 10 contenedores de 800 litros en cada uno de ellos y dos de 6.000 litros en el mercado de mayoristas. La inversión municipal asciende a 600.000 euros, a los que se suman los 7 millones de euros que la Diputación Provincial de Jaén ha destinado a la adecuación de las plantas de tratamiento que recibirán estos residuos.
Lechuga subrayó que la medida responde a una obligación legal derivada de la normativa europea y estatal en materia de residuos y cambio climático, y recordó que la materia orgánica representa cerca del 40% de los residuos generados en la ciudad, es decir, aproximadamente 20.000 toneladas al año. Su correcta separación permitirá reducir emisiones de CO2 y aprovechar esa materia en plantas de tratamiento, valorización energética o producción de abonos y fertilizantes.
La campaña de sensibilización servirá para medir el grado de participación ciudadana y comercial, y configurar las rutas de recogida más eficientes. En septiembre se recopilará la información obtenida y durante el otoño comenzará la implantación gradual del servicio.















