JAÉN.- El Festival Imagina Funk inicia hoy la celebración de su 18ª edición, alcanzando una histórica mayoría de edad como cita imprescindible para los amantes del funk, el soul y la música de raíz. Con el enclave de Pozo Alcón y la pedanía de Fontanar como escenario, en pleno corazón de la Sierra de Cazorla, el festival renueva su compromiso fundacional: ofrecer una experiencia musical de primer nivel en sintonía y respeto con la naturaleza.
A lo largo de sus 18 ediciones, Imagina Funk no solo ha destacado por traer a los mejores exponentes de la música negra, sino también por su filosofía de festival sostenible, abierto e integrado en la riqueza paisajística del entorno rural. La combinación de ritmos vivos y la frescura del entorno serrano convierte cada jornada en un refugio cultural singular.
Virginie Dembelé abre la noche inaugural en Fontanar
La noche inaugural arranca a las 23.00 horas en Fontanar con la presencia de Virginie Dembelé, una de las artistas más cautivadoras de la escena internacional contemporánea. La artista maliense presentará un concierto de roots blues basado en el ritmo tradicional buwa Tindoro, rindiendo homenaje a la diversidad cultural y al empoderamiento de la mujer. Formada bajo la tutela de la legendaria Rokia Traoré, Dembelé destaca además por tocar un instrumento de creación propia, híbrido entre la guitarra y el n’goni tradicional, con el que transmite un mensaje firme sobre la convivencia y la protección de la naturaleza.
Posteriormente, a las 00.30 horas, tomará el escenario Juanma Quesada, conocido como «el guardián del vinilo», que desplegará una sesión en la que el soul, el rare groove y el house con esencia Motown se combinarán a través de frecuencias entre 110 y 125 BPM. Ya sea con vinilos a 45 rpm o en formato digital, su propuesta busca una conexión directa con la pista de baile hasta que el cielo de la sierra empiece a clarear.
Celebrado ininterrumpidamente a lo largo de 18 ediciones, Imagina Funk se ha consolidado como un festival de referencia dedicado de manera monográfica a la música negra. Su apuesta por la dinamización rural en Pozo Alcón, en plena Sierra de Cazorla, sitúa el territorio en el mapa de los grandes circuitos culturales bajo un modelo responsable y en constante armonía con el medio ambiente.















