LINARES DEPORTIVO: Ángel, Luis, Manny, Rafa Ortiz, Joao Paulo, Fran Lara, Hugo Díaz, Velázquez, Menudo, Eu, Cova. Diego Barrios, Fuentes, Isrra García, Hugo Aranda, Beckem, Jarper, Caramelo, Víctor López, Chikola.
REAL JAÉN: Rabanillo, Curro, José Álvarez, Caballero, Marco Siverio, Mario Martos, Javi Moyano, Mauro, Moha, Ñito González, David Serrano. Connor, José Carrillo, Pelayo, Alberto Bernardo, Adri Paz, J. Morillas, Iván Breñé, Nacho Vizcaíno, Agus Alonso.
GOLES: Manny, min. 78 (1-0). Agus Alonso, min. 102 (1-1).
JAÉN.- Un derbi siempre es un derbi… Poco importan las dinámicas, las polémicas de la semana o las situaciones institucionales ante escenarios como este. Este domingo 8 de marzo, Linarejos abría sus puertas para acoger a solo unos pocos aficionados azulillos, ante la imposibilidad de contar con hinchada lagarta por las obras en el estadio.
La ausencia de afición jiennense ha sido asunto de debate durante toda la semana, así como un factor a tener en cuenta a la hora de disputar un choque en el que siempre es bienvenido el aliento de la propia hinchada. Sin embargo, fueron muchos los valientes los que se desplazaron hasta Linares para presenciar el partido desde los exteriores del estadio. Esta vez, en la grada de Linarejos solo se escucharon cánticos de apoyo para los azulillos y los habituales en contra del club centenario, mientras que desde la colina próxima al campo la parroquia jiennense empujaba a los suyos.
Los de la capital llegaban a Linares con la moral por las nubes después de doblegar al líder la pasada semana en La Victoria. El Linares Deportivo también acudía al derbi con tres puntos recién cosechados, pero peores sensaciones después de sufrir de lo lindo para derrotar al colista hace siete días. Sin embargo, un derbi siempre es un derbi y poco importan las penas y éxitos del pasado más reciente cuando la pelota echa a rodar en un duelo de estas características.
El primer tiempo tuvo poco que contar. El Real Jaén manejaba el balón con tranquilidad y no se preocupaba demasiado a la hora de adentrarse en los dominios linarenses. Los locales, por su parte, también se encontraban cómodos en un primer período soso, de mucho control, disputas en medio campo y con pocas ocasiones de gol.
En esta primera mitad apenas había que resaltar un par de disparos tímidos de los blancos desde la media distancia y alguna aproximación azulilla sin encontrar puerta. Quizás la más peligrosa llegó en el último suspiro del primer tiempo, cuando Rabanillo anduvo sensacional para evitar el primero de la mañana en el derbi.
A la vuelta de vestuarios, Manolo Herrero introdujo una modificación en su plantel. Entró Adri Paz en lugar de Curro para intentar contar con más control y posesión en un segundo tiempo que se avecinaba intenso. No obstante, en la reanudación se tuvo que parar el partido durante seis minutos para asistir a un aficionado en la grada de tribuna. La ambulancia, incluso, tuvo que entrar al terreno de juego mientras los protagonistas retomaban los ejercicios de calentamiento.
Tras esta segunda reanudación, el Linares Deportivo salió algo más enchufado e intenso en las zonas de peligro. Los locales no generaban demasiado peligro, pero sí mordían y complicaban a los lagartos en este tramo. No estaba cómodo el Real Jaén, que además mostraba muchas imprecisiones a la hora de crear peligro.
Ya entrando en los últimos compases, los de la capital consiguieron sacudirse mínimamente ese empuje minero, pero en una acción aislada y con mucha fortuna Manny volvió a celebrar en un derbi. Con suerte y tras una mala acción defensiva del Real Jaén, el Linares Deportivo se adelantaba en el 78, dibujando un escenario terrible para el cuadro capitalino.
Quedaba poco y ahora los blancos tenían que poner toda la carne en el asador para salvar este derbi, que volvía a dejar con la cabeza gacha a los de la capital. Empujaba el Real Jaén con más corazón que buen fútbol, pero le faltaba chispa a la hora de encontrar premio en la portería defendida por Ángel. Este, por cierto, tuvo una parada magistral a remate de Agus Alonso a pocos segundos de llegar al minuto noventa.
El colegiado añadió doce minutos por la asistencia al aficionado azulillo que tuvo que ser trasladado en ambulancia. Fue un tiempo de prolongación de empuje lagarto y, en el 102, llegó el premio que tanto esperaba la parroquia lagarta. Con todo se tiró Agus Alonso para rematar un balón colgado al área, y este testarazo acabó por colarse en la jaula del Linares Deportivo. Se desató la locura entre los futbolistas del Real Jaén y entre los pocos desplazados que vieron el partido desde el exterior de Linarejos.
No había tiempo para más y ese gol in extremis era suficiente para trasladar la alegría a la capital y dejar con mal sabor de boca a un Linares Deportivo que se defendió con todo en este tramo final de partido.
La racha continúa para el Real Jaén que, aunque no ganó, regresa a la capital del Santo Reino con mejores sensaciones y una sonrisa en el rostro. Un punto de lucha que sabe a oro en Linares.














