JAÉN.- La Fundación Caja Rural de Jaén y la asociación Manos Inteligentes han renovado su colaboración para desarrollar el proyecto Fisioterapia aplicada a la discapacidad, una iniciativa que ya está atendiendo a 56 personas con discapacidad intelectual, de entre 40 y 65 años.
El programa se enmarca en la convocatoria Rural Solidaria 2026 y tiene como finalidad mejorar la calidad de vida de personas que requieren tratamientos fisioterapéuticos constantes para mantener su autonomía y evitar el deterioro funcional.
El gerente de la Fundación Caja Rural de Jaén, Luis Jesús García-Lomas, ha subrayado que el proyecto evoluciona en esta edición al incorporar el componente del bienestar emocional, atendiendo a las demandas de las familias. La intervención ya no se centra exclusivamente en la movilidad física, sino que adopta una perspectiva integral que contempla la salud mental como eje clave.
Novedad: sesiones grupales de bienestar emocional
Como principal novedad, el programa introduce sesiones grupales —con un máximo de cinco participantes— orientadas a la relajación y al bienestar emocional. Estas actividades están especialmente diseñadas para personas con alteraciones de conducta frecuentes o con bajos indicadores de bienestar emocional.
La presidenta de Manos Inteligentes, Juana García, ha explicado que el objetivo es ofrecer una atención integral que combine fisioterapia y apoyo emocional, al tiempo que proporciona un respiro necesario a los cuidadores.
El programa contempla tratamientos continuados para mantener la funcionalidad y fomentar la participación activa en actividades de la vida diaria, evitando el deterioro físico asociado a la edad y a la discapacidad.
Rural Solidaria 2026
La convocatoria Rural Solidaria 2026 está dirigida a respaldar proyectos impulsados por entidades que trabajan en los ámbitos de la discapacidad, la enfermedad crónica y las adicciones.
Además de beneficiar directamente a las personas usuarias, estas ayudas permiten a las asociaciones sostener parte de los costes salariales y de Seguridad Social de los profesionales que desarrollan los programas, garantizando así la continuidad de la atención especializada.














