JAÉN.- El Teatro Darymelia acogió el pregón oficial de San Antón, a cargo de José García, un acto participativo y cargado de emoción que enlazó la tradición popular de las hogueras con la dimensión actual e internacional de la fiesta.
La concejala de Cultura, María Espejo, asistió al pregón oficial de San Antón pronunciado por José García, miembro de la Asociación de Amigos de San Antón, profesor y licenciado en Filosofía y Letras, así como miembro fundador de la Asociación de Amigos del Archivo Histórico Diocesano de la Catedral de Jaén.
García ofreció un pregón que combinó el recuerdo íntimo de la infancia con la realidad contemporánea de una ciudad proyectada al exterior. Evocó las lumbres de su niñez en las inmediaciones del antiguo molino, en la misma calle donde vivió Lola Torres, recuperando escenas hoy casi desaparecidas: los “tirajitos” de prensa, el calor del vecindario reunido en torno al fuego, la calabaza asada y las rosetas. Una evocación con la que subrayó el profundo valor social de estos encuentros, definidos por aromas y rituales que siguen marcando la identidad de la fiesta.
El acto tuvo un marcado carácter lúdico y participativo, con la intervención de la Asociación de Coros y Danzas Lola Torres, que animó la velada con bailes de melenchones y corros en distintos momentos del pregón, reforzando la conexión entre palabra, música y tradición.
El pregonero hizo también gala de su sentido del humor al rescatar coplas populares de tono crítico e insinuante, e incluso se permitió componer un melenchón propio sobre un tema de plena actualidad como el tranvía de Jaén. A lo largo de su intervención dio lectura a varios romances, trazando un puente histórico entre los orígenes del culto a San Antón y la Carrera Internacional Noche de San Antón, a la que definió como la nueva aliada del fuego en la celebración contemporánea.
Con su pregón, José García logró revivir la esencia de San Antón como espacio de encuentro y convivencia, donde la palabra compartida y la memoria colectiva siguen siendo el verdadero combustible de las lumbres, reafirmando el compromiso de Jaén con la preservación de sus raíces.














