JAÉN.- El Defensor del Pueblo Andaluz ha iniciado una investigación de oficio a 12 ayuntamientos de la provincia de Jaén para evaluar la atención residencial prestada a los temporeros durante la campaña de la aceituna, una actuación que se pone en marcha cuando la cosecha entra en su recta final y los albergues municipales ya han cerrado.
La investigación se dirige a los municipios de Jaén, Úbeda, Andújar, Baeza, Torredelcampo, Villanueva del Arzobispo, Torredonjimeno, Mancha Real, Villatorres, Martos, Alcalá la Real y Villacarrillo, localidades que, según la institución, registran los mayores flujos de temporeros durante la campaña.
En un comunicado, la oficina del Defensor explica que la actuación se impulsa “ante la persistencia de dificultades para acceder a un alojamiento digno”, especialmente entre las personas que llegan sin contratación previa o que no logran incorporarse a cuadrillas. Esta situación, señala, aboca a muchos temporeros a soluciones precarias, como el hacinamiento en viviendas, estancias muy limitadas en albergues o, en los casos más extremos, a dormir en la calle o en espacios no habilitados.
El Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, ya ha remitido requerimientos a los ayuntamientos afectados. Entre la información solicitada figura una estimación del número de temporeros desplazados, los recursos habitacionales disponibles y su suficiencia, datos sobre el funcionamiento de los albergues municipales en las dos últimas campañas, los mecanismos de detección de personas en situación de calle y las medidas de atención adoptadas. También se pide información sobre la capacidad de los servicios sociales municipales y la colaboración con entidades del tercer sector.
Una preocupación recurrente
Desde la institución recuerdan que esta problemática no es nueva y que ha sido objeto de atención continuada en los informes remitidos al Parlamento de Andalucía, con recomendaciones específicas desde el Informe Especial de 2001 sobre la recolección de la aceituna en Jaén. A lo largo de los años, y especialmente durante la pandemia, se ha puesto de relieve la importancia de la red de albergues y de los dispositivos de apoyo social y sanitario.
El Defensor también advierte de que en los últimos meses se han recibido informaciones sobre insuficiencia de recursos, retrasos en la apertura de albergues y la aparición de discursos estigmatizantes hacia la población migrante vinculados a situaciones de calle y precariedad.
La institución ha adelantado que las conclusiones de esta investigación serán trasladadas a las administraciones competentes, con el objetivo de prevenir situaciones de exclusión y garantizar condiciones de vida dignas para las personas que sostienen una actividad clave para la economía andaluza.














