JAÉN.- Jaén Paraíso Interior FS y Servigroup Peñíscola FS firmaron un duelo eléctrico que mantuvo en vilo a la grada desde el primer minuto. El ambiente fue de noche grande, con la Marea Amarilla empujando a los de Dani Rodríguez en un partido clave para cambiar la dinámica.
El arranque fue intenso y con alternativas. Jaén avisó primero con una gran acción de Bynho y Alan Brandi que acabó en el poste, mientras Espindola sostenía a los locales ante los primeros intentos visitantes. Sin embargo, el marcador se torció en el minuto 12 con un gol en propia puerta de Bynho tras una acción iniciada por Elías (0-1).
Lejos de bajar los brazos, Jaén siguió buscando el empate, pero se topó con un inspirado Gus bajo palos. Cuando mejor estaban los amarillos, una pérdida en salida permitió a Saladié ampliar la ventaja (0-2), resultado con el que se llegó al descanso pese a los constantes intentos locales y dos nuevos balones a la madera.
La segunda mitad mantuvo el mismo guion de igualdad y vértigo. Un error defensivo permitió a Juanqui firmar el 0-3, obligando a Jaén a una reacción casi heroica. Con orgullo y empuje, los locales dieron un paso al frente y encontraron premio en el minuto 28 con el primer tanto de Dani Zurdo (1-3), que encendió al Olivo Arena.
El encuentro entró entonces en una fase de máxima tensión. Peñíscola rozó la sentencia con un balón al poste, mientras Jaén acumulaba llegadas hasta forzar la sexta falta visitante. Desde el doble penalti, Eloy Rojas no falló y puso el 2-3 a cinco minutos del final.
Dani Rodríguez apostó por el portero-jugador, pero el riesgo tuvo castigo inmediato con un gol de Gio desde su propia portería (2-4). Aun así, Jaén no dejó de creer. Dani Zurdo volvió a aparecer con un golazo a falta de un minuto y, ya en los últimos 24 segundos, cazó un balón dividido para firmar el 4-4 definitivo, desatando la locura en el pabellón.
El empate premia la insistencia y la fe de un Jaén Paraíso Interior FS que nunca se rindió y que, liderado por un Dani Zurdo decisivo, logró rescatar un punto en un partido que tuvo de todo y que mantuvo la emoción hasta el último suspiro.














