La Asociación Provincial de Personas Sordas de Jaén, Aprosoja, celebró este jueves el Día de la Lengua de Signos Española con un acto en Roldán y Marín que reunió a representantes del Ayuntamiento y la Diputación de Jaén junto a la directiva y voluntarios de la asociación, que este año conmemora además su 55 aniversario atendiendo a la comunidad sorda jiennense.
El presidente de Aprosoja, José Ramón Izquierdo, signó el manifiesto de la jornada bajo el eslogan «La lengua de signos por mil razones» y reivindicó una mayor implicación de las administraciones para garantizar el acceso universal a servicios como la educación, la salud o la justicia a través de la lengua de signos. «Es necesario que se incluya en todos los ámbitos, y no de forma puntual», subrayó.
La concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Jaén, Ángeles Díaz de la Torre, destacó la labor de Aprosoja como «referente en la provincia» y recordó que el Consistorio mantiene desde hace veinte años dos intérpretes de Lengua de Signos Española al servicio de la comunidad sorda, tanto en la sede de la asociación como en dependencias municipales. «Tenemos que trabajar por la plena integración de la comunidad sorda en nuestra ciudad, en la vida de sus barrios, en el acceso a los servicios, la educación y el empleo», afirmó.
Por su parte, la vicepresidenta cuarta de la Diputación y diputada de Igualdad, Políticas Sociales y Juventud, Francisca Medina, destacó la colaboración de la institución provincial con Aprosoja para acercar intérpretes a los municipios más pequeños de la provincia y garantizar la accesibilidad en el entorno rural, aunque insistió en la necesidad de «seguir avanzando para que esto no sea algo puntual o una especie de lujo». Con motivo de la jornada, Aprosoja organizó también un taller de lengua de signos en el centro de la capital.
La delegada territorial de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía en Jaén, Ángela Hidalgo, participó este jueves también en el acto. Hidalgo defendió que «existen mil razones para defender, promover y visibilizar las lenguas de signos», vinculadas a «la cultura, la identidad, la participación social, la igualdad de oportunidades y, sobre todo, los derechos de las personas».















