El castillo de Villardompardo sale de la lista roja del patrimonio tras su recuperación

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Castillo de Villardompardo.
Castillo de Villardompardo.
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JAÉN.- Buenas noticias para el patrimonio andaluz. El castillo de Villardompardo (Jaén) se ha salvado de la ruina gracias al programa del 1,5% Cultural del Ministerio
de Fomento. Se han destinado a la rehabilitación de la fortaleza 875.934 euros, (el 70% de la financiación total del proyecto), a los que se suman fondos la Diputación (12,5%), la Junta de Andalucía (12,5%) y el Ayuntamiento (5%). Por este motivo, el castillo de Villardompardo acaba de ser retirado de la Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra (www.listarojapatrimonio.org) y que recoge cerca de 800 monumentos españoles que corren el riesgo de desaparecer si no se actúa de inmediato, y pasa a la Lista Verde. Casi nueve años ha permanecido la fortaleza en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, en la que entró por presentar un deterioro progresivo alarmante, desprendimientos interiores y hundimientos.

En 2017 comenzaron las obras de rehabilitación. Su origen se remonta al siglo XIII, aunque fue convertido en castillo-palacio en la segunda mitad del XIV y fue nuevamente renovado en la primera mitad del XVI y a finales del XVIII. En época islámica, Villardompardo no era más que una pequeña alquería, que tras la conquista cristiana en 1245, el rey Fernando III el Santo concedió a don Pedro Aznar Pardo, quien levantaría la fortaleza. En tiempos de Felipe II la villa se convirtió en cabeza de condado de don Fernando de Torres y Portugal, Conde de Villardompardo, quien realizaría la transformación del castillo en residencia palacial. Finalmente fue incorporado al marquesado de Bélgida, en el que permaneció hasta el siglo XVIII. Es un recinto de forma tropezoidal.

La torre del homenaje se sitúa en uno de sus ángulos, su planta rectangular y mide unos 20 metros de altura. Presenta 4 plantas en las que se remodelaron los vanos abriendo grandes ventanales con arcos escarzanos. La fábrica de la torre es de mampostería y las esquinas son de sillarejo. Su portada del siglo XVI, de gran sobriedad clasicista, es representativa de su uso palaciego: un arco de medio punto moldurado con grandes dovelas despiezadas con ménsula en la clave, apeado sobre pilastras de grandes dimensiones; sobre él un bello escudo, bien labrado, del primer Conde de Villardompardo, don Fernando de Torres y Portugal.