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CULTURA.- Durante los últimos meses, el Instituto de Estudios Giennenses (IEG) de la Diputación ha centrado su trabajo especialmente en incrementar los fondos que pone a disposición de la ciudadanía a través de su biblioteca digital. Así, como destaca la vicepresidenta primera y responsable del IEG, Francisca Medina, “en el confinamiento ha continuado desarrollando su actividad científica, pero adaptando su manera de trabajar a las especiales circunstancias ocasionadas por la pandemia, y por eso ha incorporado más de 100.000 nuevas imágenes a su biblioteca digital, entre las que se incluyen negativos fotográficos, mapas, cartografía, revistas, prensa antigua, monografías y libros”.

Su actividad no ha cesado durante el estado de alarma, un periodo en el que, de hecho, “hemos multiplicado los servicios de consulta telemáticos, de manera que en los meses de cuarentena aquellas personas que han querido acceder a los archivos del IEG lo han podido hacer”, apunta Medina. En este tiempo se ha llevado a cabo igualmente la convocatoria de los proyectos de investigación en el área de conocimiento de Ciencias Humanas y Expresión Artística, cuya dotación ha aumentado este año hasta los 75.000 euros; y se han convocado los tradicionales premios del IEG, el Cazabán, el de Investigación Agraria y Medioambiental o el de pintura “Emilio Ollero”, que se fallarán en los próximos meses.

El trabajo de este organismo autónomo de la Diputación también ha incluido, como es habitual, “la búsqueda de documentos relativos a nuestra provincia o a legados como el de Miguel Hernández, y además se han incrementado los recursos digitales que conforman el Atlas Literario de la provincia de Jaén”, desgrana la vicepresidenta primera, quien también pone el foco en que “se han editado nada menos que 15 nuevos libros”, entre los que cita algunos como “Pan y aceite: arquitectura industrial en la provincia de Jaén. Un patrimonio a conservar’’; “Las lagunas estacionales y las salinas del suroeste de la provincia de Jaén’’; la obra “Sebastián Martínez Domedel: vida y obra” o “Isnatín”, además de que se ha reeditado “La frontera insomne’’, de Salvador Compán, que fue “una manera de celebrar el Día Internacional del Libro y las Bibliotecas”, apunta Medina.

A lo largo de estos meses, Francisca Medina explica que también “se han seguido recibiendo donaciones de libros y documentos, como los archivos de la antigua Cámara de Comercio o los materiales del fotógrafo Sitoh Ortega, que tienen una gran importancia porque vienen a completar la colección de su padre y su abuelo que en su día se donó al IEG y que supera ya el millón de imágenes”. De igual forma “se ha continuado dando servicio técnico a los 73 ayuntamientos que se encuentran adscritos a nuestro Plan de Organización de Archivos Municipales, que son tan importantes”, agrega la vicepresidenta primera de la Diputación.

En definitiva, como concluye Medina, “creo que desde la Diputación y el IEG hemos intentado contribuir a hacer más llevaderos estos meses de confinamiento, duros para todos, a través de la cultura, los libros y las artes, poniendo a disposición de todo el mundo el ingente material que acumula el Instituto de Estudios Giennenses”.