Cruzando Sierra Mágina por la media montaña

Con la colaboración de la Diputación Provincial de Jaén

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Ciclistas realizando ruta en Sierra Mágina. FOTO: Pedro MC
Ciclistas realizando ruta en Sierra Mágina. FOTO: Pedro MC
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Hacer el trayecto entre Torres y Mata Bejid es una de las mejores maneras de poder recorrer Sierra Mágina, parque natural desde 1989 y uno de los cuatro pulmones verdes de Jaén. Con una extensión de casi 20.000 hectáreas y una gran belleza paisajística, es el lugar ideal para perderse solo o en compañía sobre una bicicleta. Aunque es importante tener cierta preparación, porque las rutas pueden llegar a tener, en ocasiones, importantes desniveles que harán disfrutar y sufrir como nunca sobre las dos ruedas. Torres, cuyo valle se tiñe de blanco con los cerezos en flor durante la primavera, puede ser epicentro de varias de las rutas que permitirán recorrer este parque natural. Este recorrido hasta el  centro de visitantes de Mata Bejid permitirá conocer grandes parajes, aunque otras alternativas que no se deben dejar pasar son visitar la Fuenmayor, la cascada del Zurreón, en los primeros meses del año, o el Adelfal de Cuadros, el más importante del sur de Europa y donde el agua bulle por sus cuatro costados. Con sus más de 20 kilómetros de longitud es recomendable hacerlo a primera hora del día durante estos meses de verano y permitirá conocer una de las mejor conservadas de la provincia, atravesando el macizo, el núcleo del parque natural, por la media montaña del parque natural.

En Torres, una vena vez se atraviesa el parque de Pila Pellenda, comienza una subida en dirección a Albanchez de Mágina disfrutando de una vegetación singular y zonas de abrevaderos para el ganado que durante años pobló este parque natural. El camino tendido y constante durante unos cuatro kilómetros, se desvía con una bajada que permitirá alcanzar Hondacabras, zona de acampada juvenil. Un paraje que fue, también, descansadero de este ganado que atravesaba estas vías pecuarias cruzando las montañas de Sierra Mágina.

Aquí comienza otra pista forestal que durante cuatro kilómetros, y entre grandes pinares, llevará hasta la Fuente Nita y de ahí la desviación hacia el puerto de la Mata. Aquí habrá una prueba de fuego para los ciclistas más exigentes por las fuertes pendientes que hay, en las que los menos preparados harán algunos tramos a pie. Tras recorrer algo más de tres kilómetros se alcanzará la cima del puerto donde estarán las mejores vistas de la ruta y donde se podrán observar los grandes picos de la provincia, todos por encima de los dos mil metros. Un pasaje único del parque natural en una zona que está considerada como la dehesa de encinas y quejigos más elevada de la Península Ibérica sobre suelo calizo.  

Castillo de Mata Bejid. FOTO: Hora Jaén

A partir de aquí llega un suave descenso de unos cinco kilómetros y medio, pasando por el castillo de Mata Behid, paraje singular que en la Edad Media alojaba a una guarnición que vigilaba el paso fronterizo entre las dos vertientes de Sierra Mágina. Hasta la primera mitad del siglo XX alojó a varias familias de colonos que cultivaron las dehesas por las que transita el camino. Este castillo fue donado a la ciudad de Jaén por los Reyes Católicos, en 1494, en recompensa por los servicios prestados en la conquista de Cambil y Alhabar. 

Dos kilómetros de olivar más tarde se llega a la carretera Cambil-Huelma, donde se encuentra un poblado un tanto peculiar y diferente. Mata Bejid, donde aún se revive el espíritu de la belle époque con tintes rurales. Una propiedad privada que cuenta con una interesante capilla, jardines, casa de los señores y hasta un garaje de estilo regionalista. Tras visitarlo prosigue el descenso, durante tres kilómetros hasta el Centro de Visitantes del Parque Natural, que tiene toda la información necesaria sobre este parque natural y pulmón verde de Jaén.