Jaén, tierra de castillos y batallas

Con la colaboración de la Diputación Provincial de Jaén

0
737
Castillo de Santa Catalina. FOTO: Quántico
Castillo de Santa Catalina. FOTO: HoraJaén
Publicidad

Jaén es recuerdo de frontera y batallas desde tiempos remotos. La primera de ellas, allá por el año 208, entre romanos y cartagineses, a orillas del Guadalquivir, en Baécula. La segunda, donde las tropas cristianas, en plena reconquista, ganaron la batalla de Las Navas de Tolosa, en el comienzo del fin del reino musulmán en la península. El último de los grandes combates, en Bailén, donde se derrotó al todopoderoso ejército de Napoleón.

Porque esta tierra ha sido durante siglos ha sido zona fronteriza entre cristianos y musulmanes. Espadas y medias lunas, en alguna de las más grandes historias contadas en los libros desde la Edad Media. Tierra de fortalezas, torres y castillos que son testigos del devenir de la historia. De hecho, Jaén aglutina el mayor número de ellas en el sur de Europa. Porque si algo tiene la provincia, son más de mil años de historia en sus campos y murallas. El paisaje de olivos salpicados por castillos y torreones son tierra viva de tantos años de historia. Un recorrido por estas fortificaciones y batallas son el ejemplo vivo de lo que ha ocurrido, en los últimos siglos, en la península ibérica. Romanos, cartagineses, cristianos, musulmanes y franceses salpimentando el encuentro entre varias civilizaciones en el Al-Andalus de la Edad Media y la Andalucía de la Edad Moderna. Estas son algunas de las fortalezas a disfrutar en la provincia de Jaén.

Castillo de Santa Catalina

Sobre la loma, visible desde kilómetros de distancia, se erige imperial el castillo de Santa Catalina, enclave crucial en esta frontera entre musulmanes y cristianos. Siglos más tarde, durante la Guerra de la Independencia, fue centro de operaciones para las tropas napoleónicas. Estuvo conformada por tres fortificaciones como eran el Alcázar Viejo, levantado durante el reinado del Rey Alhamar, el castillo Abrehui y el Alcázar Nuevo, ordenado construir por Fernando III en el siglo XIII. Solo éste se conserva con su estructura original. Junto al castillo se erigió el Parador del Castillo de Santa Catalina, uno de los mejores alojamientos hoteleros del país por su belleza y ubicación.

El castillo está protegida por seis torreones, como la Torre del Homenaje, con 40 metros de altura. Además, la Torre de las Damas, dos torres albarranas, la Torre de la Vela o la Torre de las Troneras. En el centro de interpretación que hay en su interior muestra la evolución de esta fortificación que acogió, también, durante el periodo musulmán un palacio.

Castillo de Burgalimar

Un espectáculo de fortaleza y de los castillos mejores conservados de toda Al-Ándalus, declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1969. Sus muros de piedra tabiyya hacen retroceder casi diez siglos en el tiempo, en concreto al año 1120 cuando los musulmanes comenzaron a levantar esta fortificación y es ejemplo de de arquitectura militar andalusí.

Castillo de Burgalimar, en Baños de la Encina.
Castillo de Burgalimar, en Baños de la Encina.

En su interior albergaban viviendas, patios, almacenes o el aljibe entremezclados en sus calles. De época Almohade se ubica en el Cerro del Cueto donde se observa parte de la provincia jiennense. Esta fortificación cuenta con quince torres, entre las que destaca la torre del homenaje de origen cristiano de 1225. Los muros son de color ocre.

Castillo calatravo de Alcaudete

Exponente del poder de la Orden Calatrava en la Edad Media, cuando el Rey Fernando III les encomendó la protección de la frontera occidental del reino de Jaén frente al reino nazarí de Granada. Es uno de los mejor restaurados de España y data del XIII y XIV. Frontera natural entre ambos reinos, Alcaudete, se convierte en ciudad esencial en la provincia de Jaén. Los monjes calatravos levantaron el castillo sobre la base del antiguo fortín árabe. La Orden de Calatrava reforzará el carácter defensivo de esta fortificación para tratar de hacerla lo más inexpugnable e inaccesible posible.

Castillo de Alcaudete.
Castillo de Alcaudete.

El aspecto del castillo de Alcaudete es muy similar al que tendría hace ocho siglos por su restauración. El recinto cuenta con tres aljibes, en la zona sur las caballerizas, recuperadas hoy día como sala destinada a la celebración de actividades varias, y la sala capitular, situada justo encima de estas últimas. Pero, entre todas estas edificaciones, en el centro de la fortaleza y en el punto más elevado del cerro, destaca la Torre del Homenaje, símbolo del poder de la Orden calatrava, de 22 metros de altura y muros de hasta tres metros de grosor y prácticamente inexpugnable por la dificultad de su acceso.

Fortaleza de la Mota

Fortaleza de La Mota. FOTO: HoraJaén

Sobre la cima de un saliente rocoso de Alcalá la Real, en plena frontera entre cristianos y musulmanes, en la Edad Media, se alza uno de los complejos defensivos más importantes de la época tras la reconquista. Fue Alfonso XI quien se hizo con esta majestuosa fortaleza de La Mota en 1341, zona caliente, durante más de un siglo, entre los Reinos de Castilla y Granada hasta la caída definitiva del imperio musulmán en 1492. Recorrer su interior es viajar al pasado, una época de dos culturas que se entremezclaban con naturalidad. Una vida marcada por este carácter de frontera que queda reflejado en su urbanismo, arquitectura así como sus manifestaciones religiosas. Imperdible en esta visita es el Alcázar, formado por tres torres, la de la Campana, la Torre Mocha y la Torre del Homenaje con 20 metros y origen islámico, y el conjunto monumental amurallado de la Iglesia Mayor Abacial, construido tras la conquista cristiana a mediados del siglo XIV. Fue edificada entre los siglos XVI y XVII sobre la antigua iglesia mandada construir por Alfonso XI tras la conquista y en ella se observan diferentes estilos artísticos.

Durante el camino, hasta este punto, se pasará por el Arrabal de Santo Domingo donde queda un gran lienzo de muralla que circunda la ladera Sureste de la Mota y la iglesia de Santo Domingo de Silos, hoy en ruinas, de estilo gótico. Además se ven numerosas puertas que formaban parte del complejo sistema de acceso hacia la cumbre de La Mota entre las que se encuentran la Puerta de las Lanzas, la Puerta de la Imagen, la Puerta de la Justicia de la Alhambra de Granada o la Puerta del Peso de la Harina. En este conjunto amurallado destaca la Torre de la Cárcel restaurada recientemente.

Castillo de Vilches

Esta fortaleza ubicada en el cerro de la localidad de Vilches es un claro ejemplo de posición defensiva donde se contempla, gran parte de la comarca jiennense de El Condado, con vistas a los valles del Guadalén y del Guarrizas. Alberga, además, la ermita de la Virgen del Castillo. Esta fortaleza fue sitiada y conquistada por los cristianos, apenas, tres días después de la batalla de las Navas de Tolosa en el año 1212 donde los ejércitos cristianos derrotaron al musulmán, en una de las más famosas batallas de la historia, durante la Edad Media. De las primitivas defensas del castillo quedan un torreón esquinero y un pasaje-túnel cubierto con bóveda de cañón  que daba acceso al recinto amurallado.

Castillo del Trovador Macías en Arjonilla

Escenario del célebre romance del trovador Macías de donde coge su hombre, este castillo, de origen árabe, es uno de los principales atractivos de Arjonilla. La leyenda, que inspiró a escritores como Lope de Vega o Larra y que cuenta el desafortunado amor entre el joven Macías y Doña Elvira. Cuenta la tradición que el joven trovador, originario de la villa gallega de Padrón y al servicio del Marqués de Villena, se enamoró perdidamente de doña Elvira, una de las damas del séquito de la marquesa, y casada con un hidalgo de un pueblo cercano. Los enamorados fueron descubiertos al tratar de huir y él, encarcelado en el castillo hasta que el desdeñado esposo decidió zanjar el romance arrojándole un venablo que le traspasó el corazón. La Orden de Calatrava dotó al conjunto de una notable torre-puerta, en cuyo aposento más alto la tradición señala estuvo preso y murió Macías el Enamorado. El recinto tuvo siete lados, de los que tres se conservan en buen estado, y una torre cuadrada, en la que se encuentra la puerta de acceso al castillo, conocida como Torre Techada.

Castillo de Arjona

Arjona fue cuna de Alhamar, rey de Granada, fundador de la dinastía nazarí e impulsor de la construcción de la Alhambra. Gracias a él, el municipio adquirió un especial protagonismo dentro de Al-Andalus. De esa esplendorosa etapa se conservan aún algunos vestigios, entre los que destaca un aljibe del que fuera el castillo de Arjona. Tuvo uno de los recintos fortificados más complejos de la Península Ibérica. Hoy se conservan  vestigios de esta fortificación en el Paseo de los Mártires, donde pueden verse algunos paños de muralla y del antemuro que la defendía. El recinto amurallado exterior era de 2 kilómetros de longitud. El aljibe fue restaurado hace unos años. En él se puede ver un montaje audiovisual en el que, tomándolo como referencia, se cuenta la historia de Arjona, sus primeros asentamientos fechados entre la Edad del Cobre y la del Bronce, su papel como oppidum ibérico o su relevancia como Urgavo o Urgao Alba, una de las principales ciudades romanas de la campiña. El castillo y el alcázar sufrieron una gran transformación en el siglo XVII con el descubrimiento de las reliquias de los mártires, San Bonoso y San Maximiano. Las excavaciones arqueológicas, entre las más antiguas de España, descubrieron las bases de un templo romano y una necrópolis argárica con tumbas que se identificaron como los restos de numerosos mártires cristianos sacrificados durante la persecución de Diocleciano.

Castillo de Lopera

La influencia de la Orden de Calatrava llegó, también, a Lopera en el siglo XIII. Construyó en esta localidad un castillo declarado Bien de Interés Cultural en 1991. Conserva el perímetro amurallado original y con la restauración ha recuperado su aspecto original. Esta levantado como era tradicional en la zona sobre una fortificación árabe. Tiene planta de pentágono irregular con dos recintos, uno externo protegido por cinco torres y, otro  donde se alzan dos imponentes torres, la de San Miguel y de Santa María, unidas entre sí por dos lienzos. La torre de Santa María, por su parte, era la Torre del Homenaje.

Torre de Boabdil en Porcuna

Torre de Boabdil en Porcuna. FOTO: HoraJaén
Torre de Boabdil en Porcuna. FOTO: HoraJaén

La Torre de Boabdil en Porcuna mide 28 metros de altura y es Monumento Histórico desde 1982. Fue construida entre 1411 y 1435 por la Orden Calatrava. Aquí, según la leyenda, estuvo preso el último rey de Granada, Boabdil “El Chico”, tras ser capturado por el ejército cristiano en la batalla de Lucena, y permaneció hasta que claudicó a las exigencias impuestas por los Reyes Católicos. Es de planta ochavada destacando sus arcos y bóvedas góticas. Desde el mirador de su terraza se contempla la campiña olivarera. La torre alberga un museo municipal.

Batalla de las Navas de Tolosa

La batalla de las Navas de Tolosa, enfrentó el 16 de julio de 1212 a un ejército aliado cristiano formado, en gran parte, por las tropas castellanas de Alfonso VIII de Castilla, las huestes aragonesas de Pedro II de Aragón, las navarras de Sancho VII de Navarra y por voluntarios del reino de León y del reino de Portugal. Se batieron en la llamada Mesa del Rey contra el ejército, numéricamente superior, del califa almohade Muhammad an-Nasir en las inmediaciones de la localidad jienense de Santa Elena. Fue iniciativa de Alfonso VIII entablar una gran batalla contra los almohades tras haber sufrido la gran derrota de Alarcos en 1195. Fue considerada el punto culminante de la Reconquista y el inicio de la decadencia de la presencia musulmana en la península ibérica. El bando cristiano lo formaban aproximadamente 12.000 hombres por 18.000 del musulmán.  Muy próximo al lugar, donde se desarrollaron los acontecimientos, se alza el Museo dedicado a esta batalla. De hecho, desde la torre-mirador se divisa el campo de batalla donde hace más de 800 años fue escenario de una de las batallas más importantes de la historia.

Batalla de Bailén

Bailén acogió una de las páginas más importantes de la historia pues aquí, por primera vez, en su historia perdía una batalla las tropas de Napoleón. Ocurrió el 19 de julio de 1808 cuando las tropas españolas lideradas por el General Castaños vencían a las francesas. De hecho, esta derrota, supuso el principio del fin de la ocupación francesa.

Recreación de la Batalla de Bailén.
Recreación de la Batalla de Bailén.

El Museo de la Batalla de Bailén recuerda esta gesta ofreciendo un análisis de lo ocurrido en julio de 1808 así como sus antecedentes y consecuencias. Entre los numerosos atractivos destaca una maqueta con más de 1.200 figuras de plomo. En octubre, cada dos años tiene lugar una recreación histórica de la batalla.