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JAÉN.- El Hospital Universitario de Jaén ha instalado una nueva lavadora industrial con una capacidad para 200 kilos en las lavanderías del centro sanitario. Este nuevo equipo ha supuesto una inversión superior a los 110.000 euros, y sustituye a una máquina anterior.

El área de lavandería y del Hospital Universitario de Jaén cuenta con seis lavadoras, dos de las cuales se han renovado en este año, una de ellas de 60 kilos de capacidad, a la que se suma la última instalada y puesta en marcha esta semana. Las lavanderías de los hospitales de la capital jiennense realizan unos 350 lavados al día, con unos 5.000 kilos de ropa hospitalaria que es tratada y preparada para su uso en este servicio.

El trabajo de la lavandería está perfectamente engranado. La ropa se recibe a diario desde los distintos centros sanitarios pasando a la zona de sucio donde se clasifica por tipos de tejido y se introduce en las lavadoras industriales. Una vez lavada, pasa a la zona de limpio donde, pasa a secado final y planchado. Por último, la ropa es empaquetada sin utilizar plástico, -lo que repercute en una mejora medioambiental-, y es enviada a los distintos centros sanitarios a los que se presta este servicio.

Desde el inicio de la pandemia por coronavirus, se han incrementado las actuaciones preventivas como desinfectar con mayor frecuencia los camiones de transporte no sólo antes de descargar la ropa sino también después. Para ello, se utiliza un tratamiento con peróxido específico. Además, se ha implantado el procedimiento de manejo de ropa COVID, lo que conlleva un tiempo preventivo antes de su procesado, etc.

Este protocolo se suma a otros de seguridad que ya estaban en marcha, como la instalación de una barrera sanitaria que impide que nunca esté en contacto la ropa limpia con la sucia, y programas de desinfección de más de 90º C de temperatura con un tiempo mínimo de 45 minutos. Los carros pasan proceso de desinfección y el personal en la zona de la ropa aún sin desinfectar lleva, además de guantes, batas, mascarillas y pantallas de protección.

Este proceso es ahora más laborioso, ya que el textil de la zona COVID se clasifica en la zona de limpio, una vez limpia y desinfectada, por el uso de bolsas hidrosolubles para evitar riesgos de contagio. Estas bolsas se pueden introducir directamente las lavadoras, evitando que el personal manipule la ropa sucia.