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CULTURA.- Se le ha distinguido en la modalidad de Calidad en la Promoción y Comercialización por aplicar la tradición de su oficio a un nuevo concepto de alojamiento tematizado en torno a la alfarería.

El alfarero ubetense Melchor Martínez (Melchor Tito) ha sido galardonado en la tercera edición de los Premios a la Artesanía de Andalucía, en la modalidad de Calidad en la Promoción y Comercialización, por la labor que desarrolla en su taller alfarero, manteniendo este oficio tradicional, y por la búsqueda de nuevos caminos de creación y difusión, aunando artesanía, turismo e incluso interiorismo.

Estos premios, convocados por la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía, reconocen a empresas y personas artesanas por su contribución al desarrollo del sector en la comunidad. Cuentan con cuatro modalidades que premian la innovación, la creatividad y la responsabilidad medioambiental, así como las iniciativas dirigidas a fomentar la promoción y la comercialización de esa actividad profesional.

En la modalidad que ha ganado Melchor Tito, Calidad en la Promoción y Comercialización, se priman las candidaturas que presenten campañas que hayan contribuido a mejorar el acceso de los productos artesanos a nuevos canales de comercialización nacionales o internacionales, así como los programas que hayan favorecido la adaptación de la producción artesanal a los nuevos mercados emergentes.

El alfarero ubetense ostenta la distinción de Maestro Artesano y su taller cuenta con la declaración de Punto de Interés Artesanal de Andalucía (PIA). La internacionalización de su negocio le ha permitido exportar piezas a varios países extranjeros, entre ellos Estados Unidos. Busca mejoras en los métodos de producción, a través de la investigación, utilizando colores y formas contemporáneas. Y desarrolla su actividad en un taller familiar con un horno hispano-árabe original, anterior al año 1234, que sigue funcionando con la combustión de madera y orujo. Tiene además otro segundo horno hispano-árabe, más grande, visitable.

La Casa del Alfarero
Para otorgar este reconocimiento se ha tenido muy en cuenta que haya sido el impulsor de la innovadora idea de ‘La Casa del Alfarero’, el primer alojamiento temático inspirado en la artesanía, con especial protagonismo de la alfarería ubetense, tan reconocida y reconocible a nivel nacional e internacional. Es una casa familiar rehabilitada al pie de la muralla árabe, en la entrada del histórico barrio alfarero de la ciudad Patrimonio de la Humanidad de Úbeda (Jaén). Y además le sirve de perfecto escaparate y laboratorio para sus nuevas piezas.

Dentro de los distintos ambientes de la casa, la alfarería está presente en cada rincón a través de decenas de piezas y detalles que se han realizado expresamente para este lugar, convirtiendo este alojamiento en algo exclusivo, único. Lámparas y apliques, lavabos y fregaderos, toda la vajilla y el menaje, jarrones, maceteros y objetos de decoración en general, encimeras, azulejos e incluso pomos y tiradores han cobrado forma gracias a la maleabilidad del barro, siguiendo la ancestral forma de trabajar la arcilla pero también con nuevas formas y colores o diseños de gran originalidad salidos de la inquieta mente de Melchor Tito. Tradición y modernidad se dan así la mano.

En las distintas estancias se ha cuidado mucho todo lo referente a interiorismo y decoración. Un primer ambiente está dedicado al abuelo Pablo Martínez Padilla (Pablo Tito), el origen de la conocida saga de los Tito, ceramistas convertidos en todo un referente. La cerámica utilizada ahí es más clásica y tradicional, y evoca tiempos en los que su uso era más doméstico. Otro ambiente está dedicado a Melchor Tito, el padre del promotor del proyecto, de quien heredó el oficio, la persistencia y la pasión por lo bien hecho.

En este caso los diseños son más contemporáneos y artísticos, con colores más modernos. Y a veces se combinan con otras disciplinas artesanales, como es el caso de la forja, otros materiales, como la madera de olivo, y otros elementos. Son proyectos que buscan sinergias entre materiales y colaboración entre artesanías en los que Melchor Tito viene trabajando desde hace años. Todo ello se acompaña de fotografías de la familia y del taller a lo largo del tiempo, también de detalles en vinilos y murales. Incluso hay un muro cubierto con láminas de los troncos que se utilizan para templar el horno árabe de la alfarería.

Varios años de incansable pero ilusionante trabajo de Melchor Tito, junto a su padre, han hecho realidad este sueño. Años dedicados a idear y elaborar tal cantidad de piezas mientras, paralelamente, se adaptaba el diseño de la vivienda a las necesidades actuales, aunque siempre conservando su sabor. Con este proyecto su promotor quiere desarrollar un concepto más amplio asociado al noble oficio de la alfarería y a la artesanía en general, con visitas a su taller y a otros.

Además, plantea el alojamiento como un espacio en el que desarrollar nuevas ideas creativas para el mundo de la decoración y el interiorismo, siempre con la etiqueta de ‘hecho a mano’, y el mejor lugar en el que mostrarlas.

En definitiva, un nuevo concepto de alojamiento tematizado en torno al mundo de la artesanía, en el que el visitante no solo puede hospedarse en él, sino también interactuar con Melchor Tito en su alfar y ser testigo directo e incluso partícipe de la creación de sus piezas. Un espacio vivo y abierto al diseño a través de piezas elaboradas para las más variopintas utilidades.

«En una nube»
Melchor Tito dice estar emocionado con la concesión de este premio, «que llega en un momento en el que tantos sectores están tocados, como ocurre con la artesanía y el turismo, y merecen un empujón». «Estoy en una nube», asegura, y recuerda que su objetivo en los últimos años ha sido abrir nuevas puertas de negocio para la artesanía, trabajando en la innovación y diversificación del producto y enlazando su oficio con otros sectores, todo lo cual se reúne en ‘La Casa del Alfarero’.

El jurado encargado de emitir el fallo estuvo compuesto por representantes de la Junta de Andalucía y del sector artesanal, así como de los agentes sociales y económicos, de asociaciones de consumidores y de expertos en esta materia. Todos ellos tuvieron que valorar casi una treintena de solicitudes presentadas a esta edición. Los premios se entregarán el próximo mes de octubre.