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PROVINCIA.- Una conferencia sobre ‘La humanización y la evolución del cerebro, impartida por  los profesores Juan Antonio Pérez Claros (Universidad de Málaga) y Francisco J. Esteban (Universidad de Jaén) sirvió anoche en Bedmar de prólogo al II Campo de Voluntariado que se desarrollará hasta el 31 de este mes de julio. El objetivo de este Campo, en el que van a participar una veintena de estudiantes, profesores e investigadores de varias universidades de todo el país, es datar la cueva y estudiar sus usos doméstico y sepulcral en lo que se estima que fue una necrópolis tras los primeros hallazgos que han aparecido, varios cadáveres y numerosos huesos humanos, restos de cerámica y herramientas de piedra, todo ello en plena superficie.

Al acto asistieron el acalde de Bedmar-Garciez, Pablo Ruiz Amezcua; el presidente de la Diputación provincial, Francisco Reyes, el delegado territorial de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta, Jesús Estrella, y responsables de la Fundación Instituto de Investigación de Prehistoria y Evolución Humana (FIPEH), entidades que junto a la Fundación Caja Rural de Jaén respaldan este proyecto arqueológico que se desarrolla bajo la dirección de Marco Antonio Bernal, responsable del Centro municipal de Investigaciones Prehistóricas, Paleomágina.

En su intervención, el alcalde de la localidad, Pablo Ruiz, resaltó la importancia de una actividad de este tipo, que se enmarca dentro del Cultural Verano 2020, por lo que supone “dar continuidad a un trabajo que venimos realizando desde hace tres años y que repercute no solo en la formación, investigación y el conocimiento de la riqueza que atesora nuestro pueblo, sino que supone la puesta en valor de un patrimonio histórico y cultural que se está convirtiendo en un atractivo más de Bedmar y de toda la comarca de Mágina para el reclamo de nuevos visitantes”.

Por su parte, el presidente de la Diputación, Francisco Reyes, destacó que actividades como ésta “son una oportunidad para el territorio y para conocer mejor nuestra historia, al tiempo que demuestran que la inversión en cultura siempre es un acierto”. Reyes aseguró que “tenemos que aprovechar la cultura, que se suma a un recurso como es el turismo de interior de calidad y que intenta buscar la singularidad, y en esta caso, lo singular es la arqueología”.

También el delegado de Cultura, Jesús Estrella, abundó en que “tenemos que estar orgullosos de esa singularidad cultural que ofrece la provincia de Jaén al visitante”, una provincia dijo, “en la que de 97 municipios 23 tienen declarados conjuntos históricos”.

Con este II Campo de Voluntariado, el Ayuntamiento de Bedmar-Garciez da continuidad este verano a uno de sus proyectos arqueológicos estrella, el de la Cueva-necrópolis del Río Cuadros, donde durante esta segunda campaña arqueológica se llevarán a cabo trabajos de georreferenciación de los objetos del interior de las galerías y la búsqueda de pinturas y grabados en las paredes de la cavidad, tareas que complementarán los trabajos del año pasado de topografía, limpieza, cerramiento y adecuación de la cueva, así como la identificación de materiales de diferentes periodos cronoculturales que abarcan desde el Neolítico, el Calcolítico, los Iberos, período Andalusí, hasta la actualidad. En este mismo escenario de la Cueva del Río Cuadros, del 6 al 12 de Septiembre tendrán lugar las prácticas de alumnos de máster de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid.

Conferencia

El broche a esta presentación del II Campo de Voluntariado lo pusieron los profesores Juan Antonio Pérez Claros (Universidad de Málaga) y Francisco J. Esteban (Universidad de Jaén), que disertaron sobre la evolución del cerebro humano.

Pérez Claros destacó la importancia de los trabajos arqueológicos y paleontológicos para tener un conocimiento más exactos sobre quiénes hemos sido y cómo hemos llegado hasta aquí, resaltando que “en arqueología no hay hallazgo pequeño, todos son importantes, pues solo gracias al esfuerzo colectivo de mucha gente ha permitido que en los últimos 30 años podamos tener una idea del camino evolutivo que hemos seguido”.

Por su parte, Francisco J. Esteban centró su intervención en aspectos más exclusivos de la evolución y funcionamiento del cerebro humano desde antes del homo sapiens hasta nuestros días, destacando la importancia de las ‘conexiones’ que interactúan entre las diferentes zonas del cerebro.