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SUCESOS.- Un nuevo episodio de violencia de género llega a los juzgados de Jaén. El 25 de agosto del pasado 2019 el acusado R.R.C. vio a la que era su exnovia mientras conducía por Úbeda, de la que tenía una orden de alejamiento y prohibida cualquier comunicación. El relato del acusado al Ministerio Fiscal afirma que se bajó y la abordó por la fuerza, obligándola a meterla en el coche a la par que le despojaba de todas sus pertenencias con el objetivo de impedir que pidiera auxilio.

«Si no estás conmigo, te mato», fue una de las frases reproducidas, además de otras lindezas que afirmaban que las palizas de ahora serían mucho peores que las de antes. De hecho, al llegar a su domicilio, además de romper hasta hacer añicos su teléfono móvil y tarjeta SIM, la emprendió con ella a base de puñetazos por todo el cuerpo y cara, y el lanzamiento de objetos peligrosos como ceniceros.

La escena dantesca no terminó ahí. Después la cogió por el pelo y le quitó la ropa a la fuerza para meterla en la ducha mientras la golpeaba y rociaba con agua fría, hasta que desistió y el acusado se marchó, dejándola encerrada en el baño sin ropa ni toalla, insistiendo en que la dejara marchar.

Al día siguiente un descuido en el bloqueo de la llave del piso permitió a la agredida escapar del lugar de los hechos.

Debido a estos episodios, la Fiscalía de Jaén le imputa hasta siete delitos entre los que figuran maltrato, amenazas, detención ilegal, delitos contra la integridad moral y daños, lo que consecuentemente se traduce en 12 años de cárcel y una multa de 900 euros, que es lo que pide la Fiscalía. A ello se suma 21 años de alejamiento y la prohibición de acercarse a la víctima, todo ello vigilado por un sistema telemático de control. El Ministerio Público reclama, asimismo, 850 euros por las lesiones y el móvil destruido. Todavía está pendiente de señalar fecha para el juicio de este caso.