Recorriendo la Sierra de Andújar, territorio del lince ibérico

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Senderista en la Sierra de Andújar.
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JAÉN.- Conocer la Sierra de Andújar y contemplar su belleza es una buena opción para estos meses de verano, aunque es recomendable no hacerlo en las horas centrales del día donde el calor aprieta más. Aunque quien se decida por esta opción tiene, por ejemplo, una zona de baño en el río Jándula y zonas de frondosa naturaleza. Y quien sabe si se podrá contemplar algún lince ibérico, animal en peligro de extinción que se ha reintroducido en esta zona del parque natural Sierra de Andújar.

Para los que quieran conocer la zona, realizar el trayecto, en la provincia, del sendero de gran recorrido GR-48 es una buena opción. El camino parte en la sierra de Huelva recorriendo todo el norte de Andalucía de manera paralela a Sierra Morena. Cinco de sus etapas discurren por la provincia. Tienen 118 kilómetros, desde Marmolejo, en el límite de provincia con Córdoba, atravesando Sierra Morena, hasta el municipio de Santa Elena, en el parque natural de Despeñaperros. Una de esas etapas transita por el Santuario de la Virgen de la Cabeza donde cada año se celebra la romería más antigua del país y dónde se dan cita miles de personas para adorar a la «Morenita».

Un camino que recorre la sierra agreste jienense y cuyo trazado coincide, en gran parte, con los caminos tradiciones y vías pecuarias, donde los elementos etnológicos relacionados con la peregrinación al Cerro es un nexo de unión. Pero, también, se contemplan paisajes relacionados con otra de las grandes actividades industriales de la zona a finales de siglo XIX, como fue la actividad minera en los yacimientos de La Carolina y Baños de la Encina. En esta zona fronteriza en la Edad Media entre cristianos y musulmanes se salpican los baluartes, atalayas y castillos en marcados en un bosque tradicional mediterráneo.

MARMOLEJO – VIRGEN DE LA CABEZA

Esta primera etapa del GR-48 en la provincia de Jaén parte desde la localidad de Marmolejo y finaliza en el Santuario de la Virgen de la Cabeza. Un camino tradicional utilizado por los romeros y peregrinos a lo largo de todo el año, con especial intensidad en los días precedentes al último domingo del mes de abril, fecha en la que se celebra la multitudinaria romería en el cerro del Cabezo. Llegan hasta allí tanto a pie como a caballo .

El recorrido es claramente ascendente, sobre todo al principio pero ello es recompensado por las bellas panorámicas de la falda de la sierra y el valle del río Yeguas, límite natural de entre las provincias de Jaén y Córdoba. El Parque Natural Sierra de Andújar es una zona con alto valor ecológico.

Los miradores naturales de las Majadillas o desde el cortijo de Navalasno han de mostrar la perspectiva en primera persona del paisaje de esta parte de Sierra Morena donde los cauces labran abruptos valles en la roca con laderas pobladas de jarales y encinares.

Esta primera etapa por tierras jiennenses es dura por dos motivos: su longitud sobrepasa la treintena de kilómetros y el desnivel que salvamos supera los trescientos metros. Es una de las más bellas etapas del GR-48 en todos los aspectos y el ascenso al Santuario será un recorrido inolvidable para el caminante. La información sobre el GR-48 describe todas las etapas de la provincia.

VIRGEN DE LA CABEZA/ VIÑAS DE PEÑALLANA

El GR-48 continúa su andadura por tierras jiennenses a su paso por el Parque Natural Sierra de Andújar. Un trazado a veces coincidente con el itinerario que siguen las carretas de peregrinos que suben desde la localidad de Andújar hasta el Santuario de la Virgen de la Cabeza. De esta forma, a lo largo del itinerario se va a ir encontrando numerosas representaciones vinculadas al fervor romero que representan estas sierras.

El perfil es claramente descendente en el primer tramo hasta el valle del río Jándula, para posteriormente coincidir con la sinuosa carretera A-6177 que sube hasta el diseminado de Viñas de Peñallana, enclave que ofrece unas bellas panorámicas de estos agrestes lugares. Hay que aprovechar la oportunidad que brindan miradores como el del Peregrino donde un panel interpretativo ayuda al viajero al análisis del paisaje y a su localización en el entorno.

Los cauces fluviales se encajan entre la roca de granito que domina el sustrato y van a ir dibujando angostos valles. Es el reino del granito y de la jara, último bastión de supervivencia del lince ibérico. También estas sierras han forjado su renombre en cuanto a su interés y prestigio cinegético por la abundancia de especies de caza mayor como el ciervo, jabalí, gamo y muflón. Por ello no es de extrañar la presencia a nuestro paso de ciervos y huellas que delatan a otros muchos mamíferos.

En general la etapa que se presenta es de un trazado fácil, apta para realizarla a pie, caballo o en bici, con algo de dificultad en el descenso al valle del río Jándula en las inmediaciones de la presa de Encinarejo. El último cuarto del recorrido aunque ascendente, es un cómodo trazado coincidente con la carretera.

VIÑAS DE PEÑALLANA/ BAÑOS DE LA ENCINA

La actual etapa del GR-48 lleva desde Viñas de Peñallana hasta la localidad de Baños de la Encina, un trazado coincidente en su mayoría con el camino tradicional que utilizan gran parte de los habitantes de Baños de la Encina para acceder en su peregrinación hasta el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza.

El itinerario continúa por el Parque Natural de la Sierra de Andújar aunque en esta etapa vamos a ir abandonando poco a poco el espacio protegido. El protagonismo lo marcan numerosas fincas dedicadas a la cría del toro bravo, en las proximidades de “Los Escoriales”, un antiguo poblado minero que aún conserva algunos de los restos de esta actividad.

Desde un entorno protagonizado por el pinar y cultivos relictos de viñedo que antaño dieron nombre al paraje,  adentrarse en fincas cinegéticas donde el ciervo y el jabalí son sus máximos exponentes. Fincas como el Friscalejo dedicadas a la caza mayor dan paso después de su fragosidad de monte mediterráneo a extensas dehesas dedicadas a la 57 ganadería en navazos que alcanzan su máximo interés en la Finca de Corrales, una antigua hacienda de oveja mesteña transformada y adaptada para la cría del ganado de lidia.

El espectáculo visual se incrementa desde el manantial del Gorgogil, lugar desde el que las panorámicas del piedemonte y la campiña de Jaén son impresionantes. Un buen lugar para el descanso y el disfrute de la paz que ofrece el corazón de Sierra Morena. En la parte final, el embalse del Rumblar complementa esa oferta paisajística.

BAÑOS DE LA ENCINA/ LA CAROLINA

La presente etapa conecta la localidad de Baños de la Encina con La Carolina. Fundamentalmente el trazado es coincidente con la vía pecuaria “Cordel de Guarromán” en su primera parte y luego con el antiguo camino municipal que unía Baños de la Encina con la Carolina.

Aunque la longitud y el trazado del perfil imprimen algo de dificultad en la realización de la etapa, el viajero se verá gratamente recompensado por la belleza de los paisajes y los numerosos enclaves desde los que podrá contemplar excepcionales panorámicas. Olivares, pinares y dehesas se suceden a caballo entre la primera línea de sierra asomada en ocasiones a la extensa vega jiennense salpicada de olivos.

La vertiente más norteña muestra el agreste valle del Rumblar, laderas de jarales y un monte mediterráneo casi impenetrable donde ciervos y jabalíes tienen su reino. En ocasiones el tapiz vegetal se ve interrumpido por salpicadas ruinas y escoriales de antiguas explotaciones mineras.

El firme por el que discurre la etapa no entraña demasiada dificultad, tan sólo en el entorno del arroyo del Rumblarejo donde el trazado se aparta de cualquier camino y se hace senda que asciende más o menos entrelazada con el arroyo (cuando tiene agua). A pesar de todo hay que recordar que cada vez que se cruce un portón o cancela deberemos dejarla cerrada priorizando el respeto al aprovechamiento ganadero que hacen las gentes del lugar.

LA CAROLINA/ SANTA ELENA

Esta última etapa del sendero conduce desde la localidad de la Carolina, hasta Santa Elena, en Despeñaperros. Se trata de dos municipios marcados por su carácter fronterizo y caminero, en torno a los cuales se han librado importantes batallas que cambiaron el curso de la Historia. Ya desde las últimas estribaciones orientales del macizo de Sierra Morena, en la misma puerta de entrada de Andalucía, el GR-48 da por finalizada su andadura, aventura ésta que le ha llevado durante más de 500 kilómetros desde la frontera con Portugal hasta Despeñaperros.

La presente etapa es de fácil realización y apenas supone inconvenientes, pudiéndose realizar a pie, en bici o a caballo. Además a mitad de camino se puede descansar en el Área Recreativa La Aliseda, habilitada con bancos, mesas y barbacoas.

El caminar se adentra así en unas tierras eminentemente mineras, en las que la explotación de este georrecurso ha dejado su huella en el paisaje en forma de escorias, edificios, chimeneas abandonadas, de manera que parecen formar ya parte de éste. Continuará más adelante por un entorno eminentemente forestal, de montes de pinares todos ellos en torno al valle del río de la Campana y La Aliseda. Parajes buscados por la alta aristocracia española de finales del diecinueve para su retiro y descanso en torno a las aguas medicinales.

El punto final lo marca la localidad de Santa Elena, rodeada por el Parque Natural de Despeñaperros, donde numerosos senderos y propuestas tanto naturales como patrimoniales complementan esta última etapa del GR-48 en la provincia jiennense.