Sendero GR-247, recorrieron los Bosques del Sur en Jaén

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JAÉN.- Hay una manera de poder recorrer, este verano, el parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Esta reserva de la Biosfera desde 1983 y la masa forestal más grande de España y el sur de Europa, con sus más de doscientas catorce mil hectáreas, es un lugar único para disfrutar de la naturaleza.  Y el sendero de Gran Recorrido GR 247 Bosques del Sur es ideal para poder hacerlo andando o en bicicleta. Es un icono entre los miles de senderistas que acuden cada año en busca del paraíso interior.

Tiene 479 kilómetros de longitud en sus 21 etapas, once derivaciones y seis variantes. Una gran forma de descubrir una de las superficies forestales más extensas del sur de Europa. Con una media de entre 12 y 18 kilómetros cada etapa tiene al final alojamientos hoteleros o refugios para descansar de una jornada en plena naturaleza.

Realizar el GR 247 es estar en permanente contacto con la naturaleza. Es poder disfrutar de los nacimientos del río Guadalquivir o del Segura, muy cerca de Pontones. Pero, también, es recorrer la mayor altiplanicie del país, como son los Campos de Hernán Perea. Pero es, también, caminar por las aldeas de montaña pérdidas, descubrir la fauna y flora del sur peninsular. Sus montañas están cubiertas por inmensos pinares de pino laricio y son cuna de los ríos Guadalquivir y Segura.

En el sendero Bosques del Sur los pasos del caminante se cruzarán con los de ciervos, gamos, cabras monteses, muflones y jabalíes, escrutados desde el cielo por el águila real, el buitre leonado y hasta el quebrantahuesos, que ha vuelto a estas montañas como un símbolo de esperanza en un futuro más sostenible para nuestro planeta. Aunque el sendero se puede realizar desde cualquier punto del parque natural, el recorrido oficial se inicia en el área recreativa de la Peña del Olivar, donde, además, se haya una de las zonas de baño permitidas en la provincia.

 

Mapa del GR-247 Bosques del Sur.

 

Etapas del GR-247 Bosques del Sur

ETAPA 01: AR Peña del Olivar – Segura de la Sierra

Esta etapa del sendero Bosques del Sur permite gozar de la amplia variedad de paisajes de la baja montaña del parque natural, en la que se alternan los pinares con sotobosque mediterráneo, los olivares y los pequeños pueblos y aldeas.

En el entorno de Siles veremos un bello mosaico de pinares y olivares y nos internaremos en uno de los mejores pinares de pino carrasco del parque natural, en el que se pueden ver y tocar dos gigantescos ejemplares de pino carrasco incluidos en el Inventario de Árboles Singulares de Andalucía.

Podremos acercarnos a los restos del pequeño castillo de Puentehonda, medio ocultos en la espesura del bosque y caminar por un delicioso camino de herradura que parte del área recreativa de Los Estrechos, desde el que se ven los torreones hispano musulmanes de Santa Catalina y los ondulados olivares del valle del Trujala.

La jornada no podrá acabar mejor, porque la etapa finaliza en Segura de la Sierra, pequeño pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico, en el que se disfruta de su espectacular emplazamiento, de su castillo –de imprescindible visita– y de su arquitectura popular.

ETAPA 02: Segura de la Sierra – Refugio CF El Campillo

Esta corta etapa, que discurre en su mayor parte por viejas sendas tradicionales, permite disfrutar de la transición entre los paisajes humanizados de la baja montaña y las cerradas masas forestales de las zonas altas, conociendo los tres tipos de pinares que se suceden en el parque natural según ganamos altitud: los de carrasco, negral y laricio o salgareño.

La ruta parte de Segura de la Sierra, pequeño pueblo blanco colgado en la montaña, cuyo restaurado castillo árabe atestigua que esta localidad fue la cabecera histórica de la comarca de la Sierra de Segura. Baja entre pinos y encinas al ameno Valle del Trujala y la aldea del mismo nombre, de poblamiento disperso, donde se combinan armoniosamente pinares, roquedos, olivares de montaña, huertos y pequeños cortijos.

Tras pasar muy cerca del Puente Moro y del puente romano de Romillán, ascenderemos hasta la Dehesa de la Carnicera, cambiando de ambiente e internándonos en un valioso y acogedor bosque de pino laricio con abundancia de encinas, quejigos y enebros. La etapa termina en la Casa Forestal de El Campillo, en pleno bosque de pinos laricios. Desde ella tenemos varias opciones, todas por rutas señalizadas: continuar hacia Hornos de Segura por el sendero GR 247 Bosques del Sur; subir a la cumbre de El Yelmo o bajar al encantador valle de río Madera.

Esta etapa te ofrece la conexión con la variante GR 247.1. Si optas por la variante podrás conectar con las etapas 19 y 20 y siguientes. Así podrás hacer un circuito menor que el principal, con las etapas del norte del sendero.

ETAPA 03: Refugio Casa Forestal de El Campillo – Hornos de Segura

Esta etapa une los hermosos pinares de laricio del monte El Yelmo con el Conjunto Histórico-Artístico de Hornos de Segura, permitiéndonos disfrutar de una deliciosa variedad de ambientes, desde los puramente boscosos a los más humanizados.

Esta etapa comienza por la bella pista forestal asfaltada que sube a la cumbre de El Yelmo, cuyas laderas abandona después para pasar a las de su hermano pequeño, El Yelmo Chico. Disfrutaremos de su peculiar arquitectura rocosa, con poderosos cantiles, cortados y picones de caprichosas formas. También contemplaremos desde las laderas de este monte unas panorámicas amplísimas y muy completas, ya que el trazado en esta zona es casi circular. Divisaremos el embalse de El Tranco, el bello pueblo de Hornos de Segura, los olivares en torno a Cortijos Nuevos, El Yelmo –que es el pico más alto de la zona– y las impresionantes masas boscosas de la Garganta de Hornos.

A partir de la encantadora aldea de La Capellanía, cuya fuente lavadero se asoma a la garganta desde un privilegiado mirador, la ruta desciende por el Arroyo de las Aceitunas, entre pinares de carrasco y viejos huertos abandonados, para finalmente subir a Hornos de Segura por un mosaico de pinares y pequeños olivares de montaña. Este pequeño pueblo está encaramado en una plataforma rocosa y coronado por un viejo castillo árabe, rehabilitado como planetario y centro de interpretación astronómica. Merece la pena pasear por las estrechas calles de Hornos y por sus alrededores, contemplando las aguas del gran embalse de El Tranco flanqueadas por altas montañas.

Toda la zona es muy propicia para la observación de rapaces, incluida el águila real, y grandes mamíferos como la cabra montés y el jabalí.

ETAPA 04: Hornos de Segura – Área Recreativa Los Parrales

Esta etapa discurre por la baja montaña del interior del parque natural, cuyo paisaje es un mosaico de pinares, pequeños encinares, aldeas y lomas cubiertas de olivares. La ruta parte del bello pueblo de Hornos de Segura, declarado Conjunto Histórico-Artístico y desde el que se puede contemplar gran parte del importante territorio que recorre el sendero Bosques del Sur. Su viejo castillo árabe está rehabilitado como planetario y centro de interpretación astronómica.

Los olivares que recorremos tienen una acusada personalidad paisajística, ya que crecen sobre terrenos en fuerte pendiente y se entremezclan continuamente con manchas forestales. Estos olivares tienen una gran importancia en la economía, la cultura popular y la vida cotidiana de las gentes del parque. El paso por la cola del embalse de El Tranco es un tradicional descansadero y paso de veredas trashumantes. Los primeros días de junio y diciembre son los momentos de subida y bajada hacia y desde los pastos de alta montaña.

La etapa finaliza en el Área Recreativa de Los Parrales, uno de los mejores miradores sobre el embalse de El Tranco, que cubre la antigua Vega de Hornos y que, con sus casi 500 hectómetros cúbicos de capacidad, es uno de los mayores de Andalucía. Es una delicia contemplar sus tranquilas aguas reflejando los bosques que cubren las montañas que lo circundan.

Esta etapa es muy corta, así que se puede complementar con un placentero paseo cerca de las orillas del embalse, por un camino señalizado, sin apenas desnivel y de gran belleza paisajística.

ETAPA 05: Área Recreativa de Los Parrales – Casa Forestal Hoya de los Trevejiles

A lo largo de esta etapa se disfruta de espectaculares vistas del gran embalse de El Tranco y de grandes panorámicas de las Sierras de Segura y Las Villas.

La ruta parte cerca del Área Recreativa de Los Parrales, un lugar excelente para gozar contemplando el magnífico paisaje conformado por las aguas del embalse y las altas montañas que lo circundan. Transita por extensos bosques de pino negral a cuya sombra crece un denso sotobosque mediterráneo, con enebro, sabina mora, diversas especies de jara y matorrales aromáticos, como romero, tomillo y mejorana.

Una pequeña parte de la etapa nos acerca a la cultura ganadera y al duro oficio de los pastores trashumantes, ya que discurre por una vía pecuaria. Por ella aún circulan algunos rebaños de oveja segureña del municipio de Santiago-Pontones, que siguen realizando su viaje anual desde los verdes pastos de la alta montaña del parque natural hasta las estribaciones orientales de Sierra Morena, en la comarca de El Condado.

Poco antes del kilómetro 7 hay un desvío señalizado de 1,4 kilómetros que nos conduce a la Risca del Guijarrón (o Quijarón), ascenso imprescindible porque las vistas son inolvidables.

La etapa finaliza en la casa forestal de la Hoya de Los Trevejiles, que impresiona porque en sus buenos tiempos fue de las más lujosas de estas sierras, como atestiguan su amplitud, sus zonas ajardinadas y su piscina, ya en desuso, con un marcado estilo pop. Todo ello, junto a la abundancia de agua y sus magníficas vistas, hacen de ella un lugar perfecto para descansar después de la caminata, aunque hay que recordar que no hay refugio habilitado, por lo que hay que recordar lo expresado en el apartado dedicado a la pernocta, acampada y vivaqueo del capítulo «Para disfrutar del sendero GR 247 Bosques del Sur». Conviene también informarse de la posibilidad de encontrar alojamiento en las cercanías.

ETAPA 06: Refugio C.F. Hoya de los Trevejiles- ZAC Fuente de los Cerezos

Es una etapa que se desarrolla en zonas bajas del parque natural, entre los 550 y 950 metros de altitud, en la que hay que destacar lo escarpado del territorio, la amplitud de vistas en todo el recorrido y la riqueza botánica y faunística de la zona. Parte de la casa forestal de la Hoya de Los Trevejiles, que es una de las mejores del parque natural por su situación, conservación y arquitectura. Descenderemos a lo más profundo del valle del río Guadalquivir, visitaremos el Área Recreativa Charco del Aceite, con una excepcional zona de baño de aguas cristalinas y frías, y cruzaremos por el Puente de los Agustines, uno de los pocos accesos a la Sierra de las Villas. Entre pinares, olivares serranos, nogales, madroñales, lentiscares, encinares y coscojares, el sendero nos asomará al balcón natural de la Ermita de la Hoz, contemplando extensos olivares hacia Iznatoraf, los Picos del Guijarrón (o Quijarón) y las Cumbres de Beas, el Poyo de Andaragasca y la Lancha del Tosero.

La verticalidad de los paredones calizos nos imponen un recorrido sinuoso, los grandes buitres leonados otearán continuamente nuestros pasos desde el cielo, mientras los ciervos, jabalíes y cabras monteses nos sorprenderán en algunos de los rincones más bellos de este territorio. Y nos impregnaremos de la forma de vida ancestral que mantienen los pocos habitantes de estas sierras, que han luchado durante siglos para ganar terreno a la montaña para poder cultivar olivos, frutales, hortalizas y cereal.

ETAPA 07: Zona de Acampada Controlada Fuente de Los Cerezos – Refugio Casa Forestal La Parra

Esta etapa discurre por la Sierra de Las Villas, solitaria, agreste y escarpada. Veremos grandes formaciones geomorfológicas con los perfiles tan característicos de esta comarca, como la Piedra del Emjambre, la Lancha del Tosero y el Caballo de La Albarda. Se trata de uno de los paisajes geológicos más originales del parque natural conocido como estructura en escamas. Las fuerzas compresoras que forjaron la formación de la Cordillera Bética no desembocaron en el plegamiento y curvatura de los estratos, como en otros lugares de estas sierras, sino que se fracturaron y cabalgaron unos sobre otros, dando lugar a sucesiones de laderas oblicuas y acantilados muy abruptos y verticales.

En algunos parajes, como el del Tosero, disfrutaremos de panorámicas grandiosas tanto hacia La Mancha como hacia las espectaculares elevaciones de Las Lagunillas, en la propia Sierra de Las Villas. Son muy abundantes el buitre leonado y la cabra montés.

La corta ascensión al Caballo Torraso, que se describe en el lugar correspondiente a la derivación 3 del sendero Bosques del Sur, es un complemento absolutamente imprescindible de esta etapa, por ser uno de los puntos con mejores vistas del parque natural. La ruta finaliza en el refugio habilitado en la antigua casa forestal de La Parra, ubicada en un idílico entorno.

ETAPA 08: Refugio Casa Forestal La Parra – Refugio Majalserbal

El paisaje de la zona que recorremos en esta etapa se caracteriza por unas formaciones a modo de escamas muy apretadas, con calizas y dolomías que originan relieves muy abruptos y escarpados, por ello no nos equivocamos al considerar este tramo como uno de los más espectaculares por sus cortados de paredes verticales, farallones y lanchas, que marcan nuestro tránsito en todo momento.

Iniciamos el recorrido en la casa forestal de La Parra, donde se ha habilitado un refugio básico de pernocta para los usuarios de este sendero. Además del sobrecogedor paisaje que encontramos en el paraje de la Cueva del Peinero y la Cerrada de San Ginés, recorremos en parte el Aguascebas Grande y Aguascebas de Gil Cobo, dos espectaculares arroyos que se abren camino por estrechos pasos entre rocas, originando numerosos saltos de agua y donde podremos disfrutar de dos magníficas áreas recreativas.

La diversidad botánica es notable, con bosques mixtos de pinos y una serie de especies que son más abundantes aquí que en el resto del parque natural, como la sabina mora y el boj, encontrando también gran cantidad de enebros y algunos tejos centenarios. Y como punto fuerte, el paraje de la Cerrada de San Ginés donde se encuentran varios endemismos botánicos.

En la parte final del recorrido ascendemos hasta los 1440 metros de altitud sobre la Lancha de la Escalera, en un terreno más agreste y desarbolado, donde se nos amplia el horizonte frente al Collado del Perenoso, el Pedro Miguel y el Agrión, entre otros. Podremos pernoctar en la tinada de Majalserbal, un lugar perdido y con unas vistas inolvidables donde se ha habilitado un espacio como refugio para senderistas.

Terreno abrupto, rico en fauna ligada al medio acuático y al roquedo, como anfibios, peces, pequeñas aves y mamíferos, así como abundantes ciervos y jabalíes en las áreas densamente arboladas.

ETAPA 09: Refugio de Majalserbal – Refugio Casa Forestal de La Zarza

Esta etapa se desarrolla en un área casi totalmente despoblada y permite disfrutar de grandes contrastes paisajísticos. Desde la escarpada cabecera del Aguascebas de Gil Cobo subimos a la impresionante Lancha de la Escalera, desde la cual divisaremos la mayor parte de la Sierra de Las Villas, la Loma de Úbeda, Sierra Mágina, la Sierra de Cazorla e incluso Sierra Nevada. Atravesaremos la Llanura de Jabalcaballo, altiplanicie entre los 1400 y 1500 metros de altitud de escasa arboleda, que constituye uno de los medios más singulares y difíciles en los que el ser humano se asentó para aprovechar los frescos pastizales. Desde el alto de Piedras Rubias descenderemos, caminando por una antigua calzada romana, hasta las boscosas laderas del Valle del Guadalquivir, donde se enclava el refugio de la casa forestal de La Zarza.

Las elevaciones más importantes que jalonan nuestra ruta son el Morrón del Cerezo, Peña Corva, el Pardal y el Caballo de La Zarza, cuyo rango de altitudes está entre los 1477 y los 1587 metros. Los bosques de pinos laricios y negrales se entremezclan con centenarios robledales de quejigo, enebros, sabinas y en algún pequeño tramo con bojedas. La riqueza faunística de la zona que recorre la ruta es notoria, ya que además de buitres y otras rapaces encontraremos ciervos, gamos, cabras monteses y jabalíes.

ETAPA 10: Refugio Casa Forestal La Zarza – La Iruela

Esta larga etapa recorre las montañas más occidentales del parque natural. Su recorrido está a caballo entre dos paisajes bien distintos. Hacia el este está el tramo de cabecera del Valle del río Guadalquivir, que fluye hacia el norte. Tiene un notable valor ecológico y está flanqueado por grandes montañas calizas cubiertas por una densa vegetación forestal que superan los 1500 metros de altitud. Hacia el oeste está el paisaje agrícola de campiña de la comarca de la Loma y el Valle que forma el río Guadalquivir cuando, ya fuera del parque, su rumbo vira hacia el sur. Son territorios de amplios horizontes, con suaves lomas cubiertas por un mar de olivos.

La primera parte del trayecto se realiza íntegramente por pista forestal hasta llegar al Puerto de las Palomas. Después alternan caminos recuperados y pistas de repoblación hasta la Cuerda del Viñuela, y desde ahí recorreremos uno de los caminos de herradura más potentes del sendero Bosques del Sur, con hormas, calzos y obras en piedra seca imponentes, hasta llegar a la Ermita de la Virgen de la Cabeza, muy cerca ya de La Iruela y Cazorla.

Recordar que en el principio de esta etapa se encuentra el enlace con la variante GR 247.2 –etapa 2–, que permite realizar un itinerario alternativo conectando con el valle, y en una segunda jornada con las etapas 16 y 17.

En el entorno del Puerto de Las Palomas la ruta recorre una amplia zona que en 2001 fue azotada por un incendio. A pesar de ello, la riqueza botánica y faunística que encontraremos es excepcional. Bosques de pinos laricios y negrales, encinares, quejigales, sabinas, enebros, cornicabras, majuelos, arces y un sotobosque con mucho boj, proporcionan las condiciones ideales para albergar a grandes herbívoros, rapaces, carroñeros y gran cantidad de aves insectívoras.

Al final del recorrido, en la ermita de la Virgen de la Cabeza, tendremos la opción de finalizar la etapa en la Iruela, o acceder a Cazorla a través de otro sendero también señalizado, el GR 7. Ambos pueblos están declarados como Conjuntos Histórico-Artísticos y disponen de una amplia gama de infraestruturas y servicios turísticos, lo que nos permitirá disfrutar y descansar antes de proseguir la marcha. Cazorla es punto de partida de otras dos etapas del sendero Bosques del Sur, por un lado la etapa 11 hacia el Refugio Casa Forestal de Collado Zamora, y por otro, la etapa 1 de la variante GR 247.3 que nos llevaría hasta el refugio de la casa forestal del Sacejo, junto al Parador de Cazorla.

ETAPA 11: Cazorla – Refugio Casa Forestal Collado Zamora

Este recorrido se desarrolla por la parte occidental del parque. Se inicia en el Conjunto Histórico-Artístico de Cazorla y asciende para tomar pronto altura sobre la campiña, proporcionando grandes vistas sobre la misma y las poblaciones de Iznatoraf, Chilluévar, Villacarrillo, Santo Tomé, Peal de Becerro y Quesada.

Cerca del inicio de esta etapa, donde el río Cerezuelo se encuentra con el casco urbano de Cazorla, también comienza de la variante GR 247.3, según se explica en su correspondiente capítulo de esta topoguía.

Dejando atrás Cazorla y su castillo de La Yedra, pronto nos sorprenderá el Castillo de las Cinco Esquinas o de Salvatierra, torreón defensivo cuya construcción data del siglo XII, enclavado sobre un cerro con fuertes pendientes y sin vegetación arbórea. Otro de los puntos importantes de esta etapa es el monasterio de Montesión, perteneciente a la orden de ermitaños de San Antonio y San Pablo, durante mucho tiempo habitado por una sola persona, el hermano Antonio, entregado a diario a la oración y el recogimiento.

A los pequeños bosquetes de pinos carrascos del inicio les suceden encinares, pinares de negral y, en la parte final, de laricios, mezclados con cornicabras y majuelos.

Los Cortados del Chorro, a la mitad de la etapa, constituyen uno de los mejores lugares del parque para la observación de buitres leonados, rapaces y córvidos. Incluso, en los meses estivales, podremos observar alguna pareja de alimoches, que encuentran es este paraje una plácida estancia antes de iniciar su retorno al  África subsahariana, donde permanecen durante los meses más fríos.

Impresionan los plegamientos rocosos que afloran cerca de Collado Zamora, con formas llamativas que muestran la fuerza de la naturaleza y la relativa juventud de estas montañas, pues las diferentes capas o estratos que los conforman emergieron de los fondos marinos hace millones de años, como prueba la presencia de fósiles de animales marinos que veremos con relativa facilidad.

Al llegar a Collado Zamora la panorámica nos desborda, pues divisamos el Barranco de Béjar, Cerro Frío y la Loma del Leganillo, la Depresión del Guadiana Menor, el Cerro de la Magdalena, Vítar y el macizo de Sierra Mágina, otro de los parques naturales de la provincia de Jaén. En días de buena visibilidad podremos contemplar también el Parque Nacional de Sierra Nevada en la provincia de Granada, coronado por las cumbres más altas de la Península Ibérica.

ETAPA 12: Refugio Casa Forestal Collado Zamora – Belerda

Larga etapa de 18 kilómetros en la que descendemos más de 700 metros de altitud para desplazamos a la zona más meridional del parque natural. En la parte inicial contemplaremos grandiosas vistas hacia las zonas de campiña, tanto de la provincia de Jaén como de Granada, así como los macizos montañosos de Mágina y Sierra Nevada. El paisaje es abrupto y escarpado, con grandes roquedos y paredones calizos que condicionan nuestro rumbo en todo el recorrido, dominando los bosques de pinares hasta el Puerto de Tíscar, y a partir de ahí veremos paisajes más humanizados.

La mayor parte de la etapa discurre por la tranquila pista forestal del Barranco del Garbanzal, construida fundamentalmente para sacar madera de estos bosques en el siglo pasado. Además de los pasos sobre el arroyo de Béjar, el arroyo de la Cueva de Jaén o Barranco del Moro y el río Extremera, nos resultará asombroso cruzar por la Pasada de Bosques, bajo las paredes verticales de los Picones de Fique, pista tan estrecha que apenas deja pasar un vehículo, que se convirtió en carril forestal hace más de treinta años gracias al perseverancia y tenacidad de un guarda forestal apellidado Bosques, que con imaginación y muchísimo trabajo de mampostería, consiguió ensanchar el antiguo camino de herradura para facilitar el acceso rápido en caso de incendio u otra necesidad y evitando así un importante rodeo.

En el Puerto de Tíscar podremos contemplar la Torre del Infante Don Enrique, atalaya cilíndrica del siglo XVI, con una puerta de entrada en alto para cumplir sus funciones de vigía sobre las tropas hacia el reino Nazarí de Granada. Más tarde, el Santuario de Tíscar con su atalaya, enclavados entre la Peña Negra y el Cerro del Caballo, nos trasladará, por un lado, a la tierra fronteriza que fue durante casi dos siglos a partir de la reconquista cristiana en 1319, y por otro, al fervor por la Virgen de Tíscar que sienten buena parte de los habitantes de Quesada y su entorno. Muy cerca encontraremos la impresionante Cueva del Agua, donde el agua del río Tíscar ha labrado la roca del monte Caballo, formando una gruta excepcional, de visita obligada.

Las aldeas de Don Pedro y Belerda, de tradiciones y costumbres muy arraigadas que perduran en el tiempo, están enclavadas entre riscas y peñas calizas y nos indican el final de una etapa llena de contrastes.

ETAPA 13: Belerda – Aula de Naturaleza El Hornico

Esta es la etapa del sendero Bosques del Sur que se desarrolla en la zona más meridional del parque natural, concretamente en la Sierra del Pozo. Caminaremos por las sierras en la que se refugiaron los últimos guerrilleros que resistieron en la provincia de Jaén contra la dictadura tras la Guerra Civil de 1936-39. Estos caminos, que protagonizan la Ruta de los Maquis de Quesada, son los mismos que ellos usaron hasta 1952, año en el que murió a manos de la Guardia Civil el guerrillero Manuel Calderón Jiménez, «El Ramiro», y se disolvió el último grupo de la resistencia jiennense.

La ruta discurre por un balcón natural entre mundos opuestos. A un lado tendremos la depresión del Guadiana Menor, uno de los afluentes más importantes del Guadalquivir con 152 kilómetros de longitud, que discurre por las provincias de Jaén y Granada. Esta depresión constituye una zona subdesértica, con pocas precipitaciones y un proceso de erosión natural acelerada que conforma paisajes acarcavados y muy degradados que reciben el nombre de badlands. Al otro lado de esta gran llanura son fácilmente reconocibles dos macizos con nombre propio: en primer plano, hacia el oeste, el macizo de Sierra Mágina, otro de los parques naturales de las sierras subbéticas de Jaén; y al fondo, bastante más lejos y hacia el sur, contemplamos el macizo de Sierra Nevada.

Los torcales y barrancos de las serranías por las que caminamos se desploman hacia la árida llanura, siendo montañas agrestes, con cimas por encima de los 2000 metros de altitud, donde se combinan el gris y ocre de la roca con las diferentes tonalidades verdes de una abundante vegetación.

El itinerario es un continuo ascenso hasta coronar a 1595 metros de altitud, cerca del Puntal del Gato, descendiendo desde allí hasta los Llanos de la Puerca, muy cerca ya del aula de naturaleza El Hornico. Además de buitres y otras rapaces, es bastante frecuente observar zorzales y pequeñas aves insectívoras, siendo también terreno propicio para sorprender en nuestro caminar a cabras monteses, muflones, gamos y jabalíes.

Para los poceños, que así es como se denomina a los naturales de Pozo Alcón, el embalse de La Bolera es emblemático, con sus 55 hectómetros cúbicos de capacidad y 240 hectáreas de superficie. Conforma un paisaje con aires norteños en el sur, disponiendo de lugares muy atractivos, como zonas recreativas –entre las que destaca la del Hoyo de los Pinos–, la presa, el embarcadero y sus áreas de baño. En El Hornico es imprescindible visitar su Colección Botánica, un jardín donde está representada buena parte de la gran diversidad botánica del parque natural.

ETAPA 14: Aula de Naturaleza El Hornico – Refugio Casa Forestal Fuente Acero

Esta larga etapa discurre en su mayor parte por la Sierra del Pozo y tiene como eje al río Guadalentín, uniendo los parajes de El Hornico y Fuente Acero entre los que hay un desnivel de algo más de 500 metros, lo que nos brinda la oportunidad de conocer paisajes muy diversos, desde las templadas zonas adehesadas cercanas al inicio de la ruta hasta los ambientes puramente montañeros de su final.

Podremos pasear, si hacemos un corto desvío, junto a las Cascadas del Guazalamanco, y recorreremos después la famosa Senda de los Pescadores que remonta el río Guadalentín. En la Cerrada de la Herradura veremos cómo este río se encaja profundamente entre altos paredones rocosos, y después pasaremos junto a viejos cortijos ya en ruinas, como el cortijo de los Tontos o la casa forestal del puntal de Ana María, donde vemos testimonios de la vida tradicional de estas montañas, al tiempo que disfrutamos de extraordinarias vistas que se extienden hasta las cumbres de Sierra Nevada.

Más tarde divisaremos desde arriba el Barranco del Guadalentín, al que descenderemos por la histórica vía ganadera de la Cañada del Mesto para luego caminar junto al mismo río, en el más largo tramo del GR 247 que transita pegado a un cauce fluvial. Tras descansar en el relajante paraje del Vado de las Carretas alcanzaremos la antigua Casa Forestal del Barranco del Guadalentín, en un escenario espectacular presidido por los escarpados Poyos de la Carilarga.

A lo largo de la ruta pasaremos por pinares de pino carrasco, por uno de los mejores cornicabrales del parque, por hermosos encinares y por un excepcional robledal de quejigos centenarios, además de ver en distintos puntos bojedas, grandes y viejos pinos laricios y vegetación de ribera muy bien conservada. Los buitres, las rapaces y los típicos grandes ungulados del parque (ciervos, gamos, cabras monteses, etc.) son muy frecuentes de avistar a lo largo de todo el recorrido.

El final de esta etapa conecta con la variante GR 247.3. Si optas por ella podrás, en dos jornadas, enlazar directamente con las etapas 10 y 11.

ETAPA 15: Refugio C.F.Fuente Acero – Refugio Rambla Seca

Esta corta etapa en la parte suroriental del parque recorre zonas gran relevancia ecológica, pues de hecho tiene siempre a su izquierda el Área de Reserva de Navahondona-Guadahornillos. Discurre a una notable altitud, concretamente entre 1500 y casi 1600 metros, yendo siempre por una pista forestal con muy poco desnivel.

Los territorios por los que caminaremos forman parte de pleno derecho del extenso reino del pino laricio o salgareño, del que aquí veremos notables ejemplares. Destaca entre ellos el llamado Pino Félix Rodríguez de la Fuente, bautizado así en homenaje al inolvidable divulgador de la naturaleza que en los años 70 del pasado siglo escogió estos parajes para grabar algunos de sus más famosos documentales de naturaleza.

La ruta tiene siempre a la derecha las grandes elevaciones de la Sierra de La Cabrilla, macizo que agrupa la mayor concentración de dosmiles del parque natural. Entre ellos, el Alto de La Cabrilla, el Pico de Las Covachas, el Cerro de Los Tornajos y el Empanadas, que con sus 2107 metros es el pico más alto del parque. Incluso, en días claros, podremos avistar Sierra Nevada. El camino también permite avistar en algunos tramos el espectacular valle del Guadalentín.

Un desvío de 4,5 kilómetros ofrece la oportunidad de conocer uno de los más bellos lugares del parque, la Laguna de Valdeazores, opción a tener muy en cuenta dada la poca longitud de la etapa.

La fauna es uno de los grandes atractivos de esta etapa, porque si vamos atentos es muy común ver jabalíes, gamos, muflones, ciervos o cabras monteses. La etapa finaliza en Rambla Seca, donde nos sorprenderá un radical cambio de paisaje: el mundo de los árboles da paso al de los pastos, y ante nuestros ojos se abren vastas panorámicas, desarboladas y rudas, pero de una emocionante belleza: empieza la altiplanicie de los Campos de Hernán Perea.

ETAPA 16: Refugio Rambla Seca – Refugio Campo del Espino

Esta etapa del sendero Bosques del Sur recorre la altiplanicie de Los Campos de Hernán Perea, que es uno de los paisajes más grandiosos y auténticos del parque natural. Es un terreno con muy pocos desniveles, pero repleto de dolinas y simas, muy representativas del paisaje kárstico, y flanqueado por las grandes alturas del parque, como Empanadas, Puerto Lézar y El Banderillas. Con sus más de cinco mil hectáreas, Los Campos han sido a veces caracterizados como un paisaje lunar, donde los cráteres serían las dolinas, con su forma de embudo invertido.

Es una ruta ganadera, ya que durante parte del recorrido discurre por vías pecuarias. Este es el hogar de la mayor parte de la cabaña ganadera del parque natural, cuya gran protagonista es la oveja segureña, una raza muy adaptada a estas montañas. Precisamente la particularidad de la zona que recorremos es que es la única zona del parque natural donde el principal recurso económico de sus habitantes no es el olivar, sino la ganadería ovina.

Según la estación del año en la que hagamos este recorrido, nos llevaremos una impresión diferente. En invierno es zona de nevadas intensas y en primavera abundan el agua y los verdes pastos. En verano y otoño el paisaje es más duro, más seco, pero es probablemente cuando más vida hay, con los miles de cabezas de ganado que aquí pastan. En cualquier estación del año, esta es una etapa imprescindible para quienes conocer de una forma integral el parque natural.

Al final de esta etapa encontramos dos alternativas. Un kilómetro antes del final empieza la derivación 5, hacia la cumbre de El Banderillas. Junto al refugio de Campos del Espino se inicia la variante GR 247.2 en un vertiginoso y apasionante descenso al valle del Guadalquivir.

ETAPA 17: Refugio Campo del Espino – Pontones

Esta es una de las etapas que recorren la sobrecogedora altiplanicie de Los Campos de Hernán Perea, a 1600 m de altitud media, un vasto territorio que históricamente ha sido deforestado para abrir pastos a la oveja de raza segureña. Su paisaje impresiona por la amplitud de sus panorámicas, siempre flanqueadas por grandes elevaciones, como el Calar de las Palomas por la derecha y el Pinar del Risco por la izquierda. En invierno es el territorio de la nieve. En primavera, de los verdes pastos de altura. Y siempre, el hogar de una ancestral cultura ganadera que merece el mayor reconocimiento. El buitre leonado y el cernícalo nos acompañarán con su vuelo.

En el tramo que discurre por Los Campos apenas hay algún árbol, pero a cambio de esta carencia disfrutamos de anchos horizontes y una profunda sensación de estar en uno de los enclaves más remotos, auténticos y desconocidos de las montañas andaluzas. En realidad, la sensación de soledad no deja de tener algo de engañosa, pues al ser una zona muy ganadera, es frecuente encontrar a los pastores que están al cuidado de sus ovejas de raza segureña.

Conoceremos uno de los enclaves que dan mayor identidad al parque natural: el nacimiento del río Segura, que mana en una espectacular poza cristalina. El agua surge de una cueva que forma parte del sistema subterráneo que recoge las abundantes precipitaciones caídas en los Campos de Hernán Perea. En su entorno, las pinturas rupestres del Abrigo de La Cañada de la Cruz dan testimonio de que el ser humano sintió como acogedoras estas montañas hace ya miles de años.

Esta etapa comienza junto al inicio de la variante GR 247.2. Cerca del nacimiento del río Segura comienza la derivación 6 del GR 247, hacia el mirador de Juan León, que en un corto paseo se asoma desde el valle del Segura al del Guadalquivir.

ETAPA 18: Pontones – La Toba

Esta es, sin duda, una de las etapas con más contraste de todo el sendero Bosques del Sur. Se trata de la tercera y última de las que recorren los sobrios paisajes netamente ganaderos del extenso término municipal de Santiago-Pontones, para terminar en una vertiginosa bajada al valle del río Segura, donde abunda el agua y el ambiente vuelve a ser forestal.

Los pontoneros, que así se llaman los habitantes del pueblo en el que se inicia la etapa, son de vieja estirpe ganadera, y por tanto excelentes conocedores de los secretos de su territorio, porque desde hace siglos tienen a la oveja segureña como base de su economía. Conservan, además, un hondo apego a sus costumbres y tradiciones.

La mayor parte de la etapa se desarrolla en un territorio de pastos, con poco arbolado y una elevada altitud media (1400-1600 metros), aunque la abundancia de vegetación arbustiva y la presencia de algunos cultivos le dan un aire menos severo que el de los Campos de Hernán Perea recorridos por las etapas anteriores. Son parajes solitarios, pero no dejará de percibirse la presencia humana: pastores, rebaños de ovejas, apriscos, pequeños cortijos…

La ruta termina bajando hacia el valle del Segura por un lugar de nombre tan significativo como la Cuesta de Despiernacaballos y, ya bajo los pinos laricios o salgareños, se goza de la visión de los escarpados Poyos de la Toba, formaciones rocosas de impactantes contornos, con el ruido de fondo del río Segura y una notable frondosidad al final del recorrido. La etapa acaba en la aldea de La Toba, donde el caminante podrá recrearse con sus vistas sobre el valle del Segura, su abundancia de manantiales y su plácido ambiente rural.

ETAPA 19: La Toba – Prado Maguillo y Refugio Casa Forestal El Bodegón

Esta etapa es corta pero intensa por la cantidad y variedad de alicientes que tiene, de manera que los esfuerzos del caminante se verán sobradamente compensados. Recorriéndola se goza de grandes panorámicas desde los puntos más elevados, inmensos bosques de pinos laricios y pequeñas aldeas de casitas blancas, perdidas en la montaña, auténticos baluartes aún vivos de la vida tradicional de la alta montaña andaluza, como La Toba (con un potente nacimiento de agua en una cueva), la Fuente del Esparto, Los Anchos o Prado Maguillo, estas dos últimas en un delicioso valle mil veces fotografiado y con una arquitectura popular bastante bien conservada.

La ruta salta del valle del río Segura al del Arroyo de Los Anchos, este último aún más angosto y solitario que el primero. Tras cruzar el río Segura conoceremos minúsculas aldeas, algunas de ellas ya deshabitadas. Después ascenderemos por pinares –sobrevolados por el buitre común y el águila real– hasta el espectacular Paso de la Viga, un estrecho portillo en la roca tras el que se abre un inesperado balcón natural hacia el Valle de Los Anchos.

Desde allí bajamos para atravesar los plácidos campos de labor, muchos de ellos abandonados pero punteados por pequeñas choperas que añaden unas cálidas pinceladas amarillas en otoño. La aldeas de Los Anchos y Prado Maguillo parecen suspendidas en el pasado, y en ellas nos podremos fijar en muchos detalles de la arquitectura tradicional serrana, además de recrearnos sin prisa en la vista de este recoleto valle encajado en la alta montaña. Es interesante visitar el sorprendente Colección Etnológica Alma Serrana, situado en un entorno de gran calidad paisajística y que atesora un sinfín de objetos pertenecientes a todos los oficios tradicionales.

Además en el inicio de esta etapa puedes disfrutar de la derivación 7 del GR 247, que pasea por las orillas del misterioso embalse de Las Anchuricas. El final de la etapa coincide con el principio de la variante GR 247.1 que conecta en dos jornadas con las etapas 1 y 2 en Segura de la Sierra.

ETAPA 20: Prado Maguillo y Refugio Casa Forestal El Bodegón – Refugio Era del Fustal

Esta etapa, en la zona nororiental del parque, se desarrolla en su totalidad en terrenos boscosos dominados por el pino laricio de los que emergen los calares, que son las montañas aplanadas tan frecuentes en la zona norte del parque natural. Se inicia en el valle de Los Anchos, que es uno de los más fotogénicos del parque y tiene encantadoras aldeas que aún conservan la arquitectura popular.

Casi todo el trazado de esta etapa va por pistas forestales, cosa lógica teniendo en cuenta que transitamos por una zona cuya gran riqueza forestal ha sido explotada desde tiempo inmemorial. La Cañada del Saucar es la única aldea que encontraremos, y desde ella parte la derivación 8del GR 247 que asciende al Puntal de la Misa, en el gran Calar del Cobo, que constituye uno de los mejores miradores de la Sierra de Segura.

La ruta pasa por varios puntos de privilegiada situación desde los que se contemplan imponentes panorámicas, como son el Collado de Góntar, el Collado del Ventano y el Poyo de la Víbora. Muy cerca del primero, aunque fuera del sendero, está La Raja, una grieta alta y muy estrecha que permite el paso.

También es destacable la importancia ecológica de buena parte del territorio recorrido por la ruta, que pasa por el monte El Espino, incluido en el Área de Reserva Acebeas-Nava del Espino, especialmente protegida por albergar especies de flora cuyo territorio de distribución es muy reducido, estando algunas incluso en peligro de extinción.

Arces y acebos nos acompañarán en algunos puntos de la ruta, que también pasa por plácidos lugares que estuvieron antaño habitados, como el encantador vallezuelo que forma en su cabecera el arroyo de la Fuente del Tejo, donde los gamos y ciervos son atraídos por los viejos frutales ya descuidados. En toda la zona que recorre esta etapa abunda la gran fauna silvestre, siendo frecuente observar el vuelo del águila real y escuchar la berrea de los venados en otoño.

La etapa permite también acceder a la derivación 9 una de las más atractivas del sendero Bosques del Sur, que asciende al calar del Espino, en plena área de reserva y desde el que se divisan extensísimos horizontes de las provincias de Jaén y Albacete. Aconsejamos vivamente recorrer esta derivación, porque en el pequeño bucle circular del sendero en lo alto del calar se vive la emocionante sensación de pasear por una enorme terraza abierta a los cuatro puntos cardinales del parque natural.

Los grandes protagonistas de la etapa que va a descubrir son los bosques de pino laricio y los calares, que son las montañas aplanadas tan frecuentes en la zona norte del parque natural. Apenas hay aldeas ni cortijos, pero sí un área de reserva de gran importancia botánica. Naturaleza en estado puro.

En toda la zona que recorre este Tramo abunda la gran fauna silvestre, siendo frecuente observar el vuelo del águila real y escuchar la berrea de los venados en otoño.

ETAPA 21: Refugio Era del Fustal – Área Recreativa Peña del Olivar

Recorriendo esta etapa nos adentraremos en uno de los más peculiares santuarios de la naturaleza en el sur de Europa: el bosque de acebos de Las Acebeas. La mayor parte de la ruta se hace por estrechas sendas tradicionales, y en buena parte de ellas nos deleitaremos con espléndidas vistas panorámicas.

La ruta pasa por el curioso Pozo de la Nieve, donde antiguamente se almacenaba la nieve para usarla durante el verano. Después, una deliciosa vereda llanea bajo la llamativa formación geomorfológica de la Piedra del Agujero mientras a lo lejos divisamos el Calar del Mundo. Hacia el final de la etapa, nos internaremos en otro soberbio bosque mediterráneo, el del Bucentaina, donde abunda el madroño. En el área recreativa Peña del Olivar, donde la etapa finaliza, podremos comer, descansar y hasta darnos un buen baño, además de visitar su interesante colección botánica.

Muy cerca del final de la etapa está Siles, un tranquilo pueblo serrano situado en la zona de transición entre el olivar y el pinar. Desde este pueblo, que es el que está situado más al norte en el parque natural, se pueden hacer numerosas excursiones, entre las que destacan las que van al Puntal de la Ajedrea, la Laguna de Siles, el Calar del Mundo y el Valle del Tus. Desde Siles está también cerca del popular Nacimiento del río Mundo y del Parque Natural Los Calares del Río Mundo y de la Sima, ya en la vecina provincia de Albacete, por donde transita el magnífico GR 66Tres Calares.

La etapa 21 puede complementarse con la subida de 3,1 kilómetros al calar de Navalperal por la derivación 10, desde donde contemplaremos extensísimas panorámicas.

GR247´ers Friendly

El GR 247érs Friendly es un proyecto puesto en marcha para los turistas y aventureros que desean realizar este sendero de gran recorrido. Está conformado por una red de alojamiento y servicios de apoyo para atender a los que realizan el sendero andando o en bicicleta. Se ofrece información de lavandería, taller, alojamientos, catering o actividades de ocio.