Publicidad

JAÉN.- Los datos previstos para la campaña 2020/2021 corroboran que no hay argumentos objetivos que justifiquen la crítica situación de bajos precios en origen del aceite de oliva que llevamos sufriendo desde hace más de dos años. El último informe elaborado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirma que las previsiones de la próxima cosecha son de una disminución de la producción mundial de aceite de oliva que se situaría en la 3,03 millones de toneladas en la próxima campaña 2020/21 frente a los 3,12 millones de la campaña anterior, un incremento de las exportaciones y un fuerte aumento del consumo mundial. Situaciones que, para UPA, son mas que suficientes para que los precios en origen comiencen a repuntar y se produzca su alza.

El responsable de la Sectorial del Olivar y del Aceite de UPA y secretario general de UPA Jaén, Cristóbal Cano, considera que este informe vuelve a dejar evidencia que no existe razón alguna que pueda explicar que los precios del aceite de oliva en origen continúen en números de ruina para el olivar tradicional español. «Se prevé una menor producción de aceite de oliva en la próxima campaña 2020/21, en concreto un 2,8% inferior a la campaña 2019/20, lo que implicará un tercer año consecutivo de disminución en la producción mundial. También se espera que las importantes existencias de aceite en el mundo, generadas por la fuerte producción de la UE en la campaña 2018/2019, disminuirán en la próxima debido al aumento del consumo impulsado por la preferencia de los consumidores del aceite de oliva en los hogares. Un consumo que se verá incentivado aún más por la consideración del aceite de oliva como un producto de buen valor y de salud», concreta Cristóbal Cano. Con estas previsiones, el informe de Estados Unidos considera que los precios en origen «se recuperarán ligeramente» en la campaña 2020/2021.

Otros aspectos destacados del informe son el aumento de las exportaciones en la Unión Europea, lo que dará lugar «a una importante reducción de las existencias» y que prevé que la producción de Túnez «caiga en picado debido a un año de descanso en el ciclo productivo de la aceituna en los árboles».

El responsable de la Sectorial del Olivar de UPA hace hincapié en que, si unimos estas previsiones de Estados Unidos para la campaña 2020/2021 con los datos que tenemos de la pasada, confirman que «tendremos menos oferta y la demanda continúa evolucionando positivamente, pero sin embargo el precio en origen para los olivareros españoles sigue por debajo de los costes de producción en el olivar tradicional. Este informe de Estados Unidos es una base muy sólida para prever lo que pasará dentro de unos meses. En España tendremos una mayor producción que el año pasado, aunque desde UPA aseguramos que estaremos lejos de las cifras de la campaña 2018/19, y eso significará que la producción española reinará una vez más en el mercado mundial, por tanto hemos de gestionarla correctamente para que marquemos un camino en los precios donde todos tengamos una retribución justa. Menos aceite a nivel mundial, más exportaciones y más consumo significan que el valor en origen tiene y debe ir al alza. De lo contrario, se puede considerar que hay intereses ocultos y especulativos para que el precio no suba y se mantenga por debajo de los costes de producción en el olivar tradicional, mayoritario en nuestro país y absolutamente imprescindible y determinante para el sector. Continuaremos vigilantes con todas las herramientas de las que dispongamos para que esos intereses de unos pocos no continúen arruinándonos a los olivareros», concreta Cristóbal Cano.

En este sentido, el responsable de Aceite en UPA lanza un mensaje muy claro. «Tenemos un mercado que sigue vivo, que continúa tirando del sector del aceite de oliva, que lo reconoce como una de las mejores grasas vegetales que se puede consumir. Sin embargo, los precios en origen continúan hundidos. Por eso es imprescindible un cambio en la dinámica de nuestro sector que ponga sentido y corrija esta situación insostenible, que la prosperidad que muestran todas estas cifras y las expectativas de un sector que indudablemente tiene un gran futuro sea compartida por todos, especialmente con los olivareros que somos quienes formamos un eslabón insustituible en la cadena del sector oleícola».