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 «Que el dicho Lugar o Aldea fué propia de un hombre llamado Pero Gil, que la perdió por haber cometido el horrendo crimen de valerse de los Moros de Granada para quemar a Ubeda, a quien en remuneración a el daño padecido, se dignó agregarla la Magestad de el Señor Rey Don Enrique segundo, desde cuya época la poseyó quieta y pacifica mente….».

POR GINÉS TORRES NAVARRETE – Cronista oficial de Sabiote y Torreperogil

¿Qué son los apellidos? ¿Algo funcional? ¿Un mero distintivo? ¿Una herencia irrenunciable que marca nuestro origen? ¿Un regalo familiar? ¿Una carga perpetua?

En efecto, en muchos casos el apellido puede lastrar a una familia en concreto, pero no debemos olvidar que los apellidos es la única herencia inmemorial que heredamos de nuestros antepasados de los que, en la mayoría de los casos, desconocemos o de los que siquiera sabemos.

Casos curiosos son los apellidos que denotan características de sus primeros portadores como: Obeso, Calvo, Gordo, Rubio, Moreno, Pardo[1], Moruno[2]…; si bien pueden parecer incómodos tenemos que recordar los afortunados que portan: Guapo, de la Bella, Lindo…; o aquellos que lograron perpetuar el pueblo de sus ancestros durante generaciones.

Algunos de los casos más notorios de la provincia de Jaén son: Andújar[3] (con 13.818 portadores), Baeza[4] (19.481), Bailén[5] (2.727), Cambil[6] (642), Linares[7] (39.858), Perogil[8] (481), Quesada[9] (45.223), Siles[10] (8.958) o Úbeda[11] (15.610). En su mayoría fueron emigrantes de entre los siglos XIV y XVI.

Los casos de los Úbeda, Baeza o Bailén son bien conocidos por haber desempeñado tareas notariales, de escribanía o puestos en la burocracia de los antiguos reinos de Castilla, como el Reino de Murcia que requirió de grandes cantidades de funcionarios y burócratas para poner en marcha la maquinaria política castellana.

Un ejemplo que se conoce el caso dos notorios ubetenses de Alonso de Baeza (hijo de los conquistadores de Baeza) que casó con María de Cambil allá por finales del siglo XV, de quien provinieron algunos de los miembros más importantes de la burocracia del Noroeste del Reino de Murcia en el siglo XVI y siguientes.

No obstante, algunos ligados a tareas menores se vieron en la necesidad de emigrar a principios de 1600 hacia tierras más deshabitadas, dado el incremento de población que sufrían algunas de las urbes del Reino de Jaén. Como el desconocido caso de Perogil o Perojil, un apellido proveniente del municipio de Torreperogil, que sus primeros portadores llevaron a las zonas del sur de Badajoz y del Andévalo (provincia de Huelva).

Es conocido, por los pocos archivos que se salvaron de la destrucción (de los portugueses en 1665 y de los franceses en 1811) de que los pobladores del Andévalo del siglo XVI-XVII provenían, en su mayoría, de las provincias colindantes y de pueblos dispersos como: El Ejido (Almería), Trujillo (Cáceres), Fuentecantos, Guíjar o Pedraza (Segovia), Coímbra o Serpa (Portugal), Rojas (Burgos) o Saladaña (Palencia).

Sin embargo, un pueblo como Torreperogil que ha podido perpetrarse en el otro lado de Andalucía, pasando de generación en generación el nombre del pueblo de sus antepasados. Si bien en el siglo XVII se solían heredar nombres completos (nombre y apellido completo) de familiares, tras la normalización de la regla de los apellidos, éstos se desligaron de sus nombres habituales.

A modo de curiosidad, los primeros torreños del Andévalo (cuyos descendientes vivieron en el Cerro de Andévalo – Huelva) fueron:

  • Bartolomé Díaz [de] Perogil: casado con María Estévez en 1615;
  • Cristóbal García [de] Perogil: casado con Ana Gómez en 1600;
  • Isabel García Perogila: casada con Domingo Gómez Carche en 1645;
  • Isabel García Perogila: casada con Gonzalo Márquez Panduro en 1685;
  • Fernando Alonso de Perogil: casado con Ana González en 1660

Todos ellos tuvieron descendencia en el Cerro, no obstante el apellido ha ido desapareciendo paulatinamente de la provincia de Huelva, quedando relegado al sur de Badajoz. No sabemos si los portadores sabrán de la historia de Pero Gil de Zático, que bien explicó Ginés de la Jara Torres Navarrete en Ibiut, pero es todo un homenaje perpetuo para con el conquistador Pero Gil que gente procedente de su feudo sigue guardándole pleitesía llevando como principal divisa, su apellido, el nombre de este castellano ilustre.

Texto: Eduardo Pérez de Lara y Sánchez

  • Archivos Parroquiales– El Cerro de Andévalo (1571-1883)
  • Pérez del Castillo, F, (S. XVIII), Genealogía de los caballeros Baeças. Para Don Pedro Amorós, ESPAÑA: Calasparra.
  • Torres Navarrete, G., (1987), Pero Gil, historia (I), ESPAÑA: Ibiut, año VI, núm. 29, Abril, pg. 8-9

[1] En la mayoría de los casos referente a negro, esclavo.

[2] Igual que el anterior.

[3] Con mayor frecuencia dado en la provincia de Albacete, antiguo Reino de Murcia.

[4] Con mayor frecuencia dado en la provincia de Segovia.

[5] Con mayor frecuencia dado en las poblaciones del antiguo Reino de Jaén.

[6] Con mayor frecuencia dado, casi exclusivamente, en la provincia de Granada.

[7] Con mayor frecuencia dado en Andalucía y con presencia en la diáspora andaluza.

[8] Con mayor frecuencia dado, exclusivamente, en las provincias de Badajoz y Huelva. Referente a Torreperogil.

[9] Con mayor frecuencia dado en Andalucía y con presencia en la diáspora andaluza.

[10] Con mayor frecuencia dado en Andalucía y con presencia en la diáspora andaluza.

[11] Con mayor frecuencia dado, casi exclusivamente, en la provincia de Almería y este de la península Ibérica.