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ANDALUCÍA.- El periodo tradicional de rebajas de verano, que se inicia en unos días, supone una oportunidad para los comerciantes de recuperar parte de las inversiones realizadas en la compra de productos de temporada primavera-verano, las cuales no se han materializado en ventas en los últimos meses.

En un escenario en el cual las compras por impulso se han limitado, entre otras razones, por la reducción de la confianza del consumidor, el sector textil -que genera en España aproximadamente un 3% de la riqueza nacional y es el protagonista principal del periodo- observa con incertidumbre el comportamiento de un consumidor reeducado en su comportamiento de consumo con motivo del confinamiento.

Si a las anteriores circunstancias se unen las incertidumbre económicas y sanitarias, las expectativas de bajada media de las ventas del sector se sitúan en, aproximadamente, un 40% en el ejercicio 2020. Ciertamente, como consecuencia de las reformas legales del año 2012, que tendieron a una liberalización de las rebajas, promociones y descuentos en detrimento de los intereses globales del sector comercial, el impacto de las rebajas se ha venido limitando de forma progresiva en los últimos años, tanto en duración como en cuenta de resultados.

Desde este punto de vista, los representantes de los comerciantes andaluces se unen a todas las voces que vienen reivindicando que, en la nueva normalidad, se abandonen las viejas fórmulas de la liberalización de horarios y rebajas que, en exclusiva, benefician a las grandes multinacionales.

Confiamos que las autoridades nacionales y autonómicas en materia de comercio, entiendan que es necesario actuar con firmeza dictando normas que permitan el equilibrio entre grandes y pequeños en el sector comercial. Volver a regular los periodos de rebajas es establecer unas reglas de responsabilidad social y económica que permitan competir, en pie de igualdad a pequeños, medianos y grandes comercios, y no solo atender a las demandas de los últimos.

Desde Comercio Andalucía se lanza un mensaje a los consumidores andaluces pidiéndoles que ante igualdad de producto y precio se decanten por el comercio de proximidad dada la transcendencia que tiene el sector para la economía y el empleo en Andalucía.

Por último, Comercio Andalucía ha vuelto a recordar el carácter estratégico del sector del comercio donde trabajan 428.000 trabajadores, un 23 % del total, 1 cada 4 andaluces trabajan en el sector, 140,000 empresas, el 30% del total y representa el 11,5% del PIB andaluz.