La Junta ha hecho seguimiento a más de 5.000 personas vulnerables en Jaén

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JAÉN.- La Junta ha implementado desde el inicio del estado de alarma un sistema de seguimiento, prevención y apoyo en aquellas personas atendidas durante la pandemia por Covid-19 en sus domicilios y centros residenciales, a través de las enfermeras gestoras de casos, que ha alcanzado a 105 centros y más de 5.000 personas vulnerables. 

En un encuentro virtual celebrado entre la delegada del Gobierno en Jaén, Maribel Lozano, y delegada territorial de Salud y Familias, Trinidad Rus, con enfermeras gestoras de casos, Lozano ha querido felicitar personalmente “a estas profesionales que están realizando esta magnífica labor, en el objetivo de mejorar la calidad y seguridad asistencial en centros como los sociosanitarios, así como velar por el estado de salud, la autonomía y la funcionalidad de los usuarios”, ha destacado.

En este sentido incide en que “el objetivo ha sido mantener un seguimiento de personas en situaciones crónicas de mayor complejidad y de vulnerabilidad relacionadas con la dependencia, para prevenir el agravamiento de problemas de salud previos, así como el seguimiento de casos y de sospecha de casos de personas afectadas con COVID-19 en situación de confinamiento”. 

En la provincia de Jaén, 30 enfermeras gestoras de casos, junto a un facultativo y una enfermera de referencia por Unidad de Gestión para su apoyo, han desempeñado labores de formación, detección de infección, o asesoramiento durante el periodo de pandemia COVID-19. También se ha realizado seguimiento y asesoramiento en centros de menores, centros religiosos, y todos aquellos con población confinada y vulnerable. La atención por parte de estas enfermeras ha sido de lunes a domingo, estableciendo, además, un dispositivo de atención continuada durante los fines de semanal, formado por seis profesionales.

Así, dentro del trabajo en red autonómico, se ha contado con una enfermera referente a nivel provincial. Las enfermeras gestoras de casos han hecho seguimiento telefónico y presencial para detectar situaciones de alerta y garantizar una adecuada atención, para lo que han contado con una plataforma telemática par el seguimiento y evolución tanto de residentes como de trabajadores en centros residenciales. Junto a ello, la provincia ha contado con equipos de refuerzo de atención residencial, formado por médicos y enfermeras de familia, y se han realizado 12.600 test rápidos con objetivo de identificar y diagnosticar posibles casos en residentes y trabajadores. Por su parte, la delegación territorial de Salud y Familias ha estado en contacto continuo con los centros sociosanitarios para el seguimiento y estimación de material, así como en colaboración en la inspección y red de alerta epidemiológica.

Refuerzo en coordinación

La Junta va a reforzar la coordinación del personal sanitario que trabaja en residencias de mayores con el equipo de Atención Primaria de referencia e integrará en dichos centros los indicadores de resultados en salud que utiliza el sistema sanitario público para evaluar los servicios prestados. Éstas son algunas de las 13 medidas que integran el nuevo modelo de organización de la atención sanitaria en los centros residenciales y otros centros sociosanitarios, y que forman parte del Plan de Atención Sociosanitaria en Andalucía en el que se está trabajando.

La implantación de las medidas de este Plan supondrá rediseñar los circuitos y protocolos de seguimiento del sistema sanitario público, organizar la asistencia sanitaria y potenciar la coordinación entre los sectores social y sanitario. “Todo ello permitirá reducir las hospitalizaciones y el uso de los servicios de urgencias y mejorar la satisfacción de los residentes, las familias y el personal de los centros”, ha indicado la delegada del Gobierno.

En el ámbito de la gestión, se potenciará la coordinación del personal sanitario de los centros residenciales con la enfermera gestora de casos y el equipo de atención primaria de referencia para evitar la variabilidad de la práctica clínica y ajustar las buenas prácticas a los criterios utilizados por el sistema sanitario. Asimismo, se integrarán los indicadores de resultados en salud utilizados en la sanidad pública para la evaluación de los servicios sanitarios que se prestan en los centros residenciales.

En cuanto a los sistemas de evaluación, se tiene previsto modificar la normativa en materia de Inspección de servicios sanitarios, con objeto de que este cuerpo garantice en los centros residenciales o sociosanitarios el cumplimiento de requisitos en materia de asistencia sanitaria y seguridad clínica. Igualmente, se prevé la realización de programas formativos desde el ámbito de la salud sobre la prevención de enfermedades infecciosas de transmisión por contacto, notificación y vigilancia, y planes de contingencia.

Se dedicarán cuadros de mando a la evaluación de la calidad asistencial de la atención sanitaria en los centros residenciales, analizando parámetros como la calidad de vida, la percepción del bienestar o los resultados en salud. Para ello, se recogerá de forma diferenciada toda la información clínica de los pacientes atendidos en residencias en la historia de salud digital de atención primaria.

Planes de prevención y contingencia

La atención sanitaria en los centros residenciales y sociosanitarios constituye otra de las líneas prioritarias en el nuevo modelo organizativo. De este modo, se actualizarán de manera continua los planes de prevención de riesgos y planes de contingencia para afrontar futuras situaciones de crisis sanitaria. También se prevé la adaptación del modelo específico de atención en las residencias a las características existentes en cada distrito o área sanitaria, de modo que se asegure la continuidad y adecuación de la respuesta asistencial.

La nueva organización contempla, asimismo, la integración de la enfermera gestora de casos en la coordinación de la atención residencial, el seguimiento de las residencias y el uso eficiente de los recursos sanitarios, en coordinación con el equipo de profesionales médicos, de enfermería y de trabajo social.

Durante los periodos de alerta sanitaria, la enfermera gestora de casos realizará las actuaciones de vigilancia epidemiológica correspondientes, en coordinación con los servicios de Epidemiología de los distritos y áreas sanitarias.

El nuevo modelo de organización establecerá también la planificación de la atención sanitaria presencial y el desarrollo de programas específicos, como la prevención de lesiones, heridas o infecciones, el riesgo de caídas, el abordaje de la incontinencia o los programas de alimentación saludable y de estimulación cognitiva.

Salud prevé el diseño de instrumentos tecnológicos para el abordaje de las situaciones de mayor complejidad en los centros residenciales de forma similar a la atención domiciliaria.

Por último, dentro también de este apartado, se fomentará la integración de estrategias y planes que afecten a la población residencial, así como el uso de guías de práctica clínica con los profesionales de los centros. Igualmente, se incorporará el servicio de farmacia del distrito o área de gestión sanitaria para el control de la calidad y eficiencia de la prescripción en coordinación con el resto de los profesionales que prestan asistencia en las residencias.

Sistemas de información

La Junta va a promover el desarrollo de sistemas de información interconectados entre salud y los servicios sociales. En esta línea, se contempla dotar de un identificador único a los ciudadanos en los sistemas de información de servicios sociales e integrarlo con la base de datos de usuarios del sistema sanitario público.

Se conectarán también las historias social y sanitaria para dar continuidad a la atención y se mejorarán los servicios asistenciales telemáticos de teleconsulta, seguimiento y monitorización que apoyen la atención en las residencias. También se incorporarán puntos de acceso a la historia de salud digital en todas las residencias.