La Charca de Pegalajar vuelve a la vida con pintura renovada

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PROVINCIA.- La Charca de Pegalajar es uno de los espacios más emblemáticos de este municipio jiennense cercano a la capital. La pasada semana fue vaciada en trabajos de mejora para darle nuevas capas de pintura a paredes y suelo. Después de secar, se ha vuelto a llenar, dando vida y quitando calor a las altas temperaturas que se prevén para primavera y verano.

La Charca es un embalse que recoge las aguas del nacimiento de la Fuente de la Reja desde tiempos medievales. En un principio fue una simple presa con un muro de piedra de contención y unas compuertas que regulaban la salida del agua a través de una intrincada red de kilómetros de acequias. Éstas regaban las tierras de huerta y olivar situadas al Sur del núcleo urbano, distribuidas en bancales. Los caces superiores servían de límite Sur a la población, delimitando así el crecimiento urbanístico de Pegalajar.

Este manantial nunca ha sido suficiente para fertilizar todas las tierras que se extienden en nivel decreciente hacia el río Guadalbullón. Por otra parte, siempre han sido muy numerosos los años de sequía, en los que el volumen aforado por dicha fuente disminuía de una forma considerable, debido a que la superficie piezométrica del acuífero situado al Norte de la población, que da lugar al manantial de la Charca, está ligada a conducción por galerías con fenómenos de sifonamiento.