Una detenida por la muerte del colombiano Miguel Ángel López en 2018

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JAÉN.- Agentes de la Policía Nacional, adscritos a la U.D.E.V.- PERSONAS, han detenido en Jaén a una joven por su presunta colaboración en un homicidio de un hombre del que se había denunciado su desaparición en octubre de 2018. Fue su exmujer la que interpuso la denuncia en Comisaría ya que había quedado con él para que recogiera a sus hijos, pues pretendían pasar el día en la feria de Jaén y que, a pesar de intentar ponerse en contacto con él, todo intento había resultado infructuoso. Un mes después, la madre de Miguel Ángel denunciaba en Colombia que llevaba más de un mes sin saber nada de su hijo, mostrando su extrañeza por ello ya que normalmente solía llamarla telefónicamente entre dos y tres días. En un primer momento los investigadores se centraron en conocer quién era Miguel Ángel desarrollando una investigación en tres fases con el fin de conocer qué fue lo que le pudo ocurrir, la posibilidad de que alguien le hubiera dado muerte y donde se encontraba escondido su cuerpo, pues, una vez recabadas multitud de informaciones, los agentes centraron sus pesquisas en la investigación de un homicidio.

Los investigados lanzaron todo tipo de hipótesis para dificultar la investigación

Los agentes centraron la investigación en cinco personas que supuestamente conformaban el círculo de amistades más allegadas de Miguel Ángel, dos de ellos compartían piso con él, objetivos de partida de los investigadores, ya que resultaba muy extraño que éstos no hubieran denunciado su desaparición. Éstos, presuntamente se encargaron de difundir diferentes hipótesis de su desaparición con el fin de entorpecer la investigación. Hipótesis tales como que Miguel Ángel se dedicaba al tráfico de drogas y que había hecho acopio de éstas engañando a sus proveedores, unos chilenos que habían llegado a Jaén con el fin de darle muerte. Otra que se había apoderado de un kilogramo de cocaína que era de unos colombianos de Madrid y que éstos habían venido hasta Jaén para trasladarlo hasta la capital desapareciendo posteriormente. También difundieron que a Miguel Ángel lo habían matado por un asunto de celos al tener relaciones con un peligroso miembro de un conocido clan.

Le dieron una paliza y lo dejaron morir

Los investigadores fueron desgranando paso a paso sus informaciones reconstruyendo el día de los hechos. El sábado día 13 de octubre, Miguel Ángel quedó con un grupo de amigos para ir a la feria de Jaén. Pasaron toda la noche en ella y hacía las seis de la mañana del día 14 se fueron al piso que compartían continuando con la fiesta. En un momento dado, se produjo una fuerte discusión entre la víctima y uno de sus amigos, presuntamente, comenzó la agresión a la que supuestamente se agregaron los otros cuatro. Miguel Ángel trató de defenderse y resistirse hasta que fue reducido. Supuestamente le introdujeron un calcetín en la boca, le ataron de pies y manos con un cable en una cama donde le dejaron para continuar con la fiesta. Poco después comprobaron que había fallecido, lavaron el cadáver con lejía y lo mantuvieron en el domicilio durante dos días para después llevarlo hasta un paraje donde le dieron sepultura.

Los cinco hicieron un pacto en el sentido de que si alguno de ellos hablaba, sus respectivos familiares pagarían las consecuencias.

Aparición de los restos de Miguel Ángel

Los investigadores ya sabían qué fue lo que ocurrió aquel día, sin embargo para poder cerrar el círculo necesitaban encontrar el cadáver. Tras intensas búsquedas y cruce de informaciones, los agentes ubicaron el lugar donde supuestamente había sido enterrado Miguel Ángel. Con la ayuda del GOIT de la Policía Nacional desplazado desde Madrid, el día nueve de julio de 2019 localizaron sus restos en un escarpado barranco entre olivos. El cadáver estaba enterrado a un metro y medio de profundidad, desnudo, con sendas bolsas de plástico que cubrían la cabeza y los pies, rodeado con un cable eléctrico. Posteriormente los agentes detuvieron a los presuntos autores, tres en Jaén, uno en Madrid y el quinto en Córdoba.

Las investigaciones no se cerraron

A pesar de las detenciones y su puesta a disposición de la autoridad judicial, ésta decretó libertad para cuatro, el quinto se encontraba ingresado en prisión, sin embargo los agentes continuaron sus investigaciones. Ésta situación de libertad y trascurridos unos meses provocó a los arrestados una cierta relajación y tranquilidad provocando que alguno de ellos relataran en sus círculos más cercanos lo que verdaderamente ocurrió aquella tarde del día 14 de octubre, ya que la versión que dieron a los investigadores y a la autoridad judicial es que Miguel Ángel falleció de forma natural debido al exceso de alcohol y droga que había consumido.

La presencia de una mujer en el domicilio donde ocurrieron los hechos

Los investigadores sabían que el día de los hechos, a parte de los cinco investigados, presuntamente se encontraba una mujer, desconociendo su identidad. Sin embargo los agentes estudiaron e investigaron las posibles parejas sentimentales de los presuntos autores de la muerte de Miguel Ángel, centrándose en una joven que en ese tiempo era la novia de uno de ellos teniendo un hijo en común.

Los agentes iniciaron diferentes gestiones dentro del círculo de amigos y conocidos de los presuntos autores, encontrándose con personas que manifestaban no saber nada del asunto, otras que no querían saber nada por el miedo que les causaban los supuestos autores y otras que sí sabían lo ocurrido.

Recomposición de los hechos

Identificada la joven que aquel día, supuestamente se encontraba en el interior de la vivienda, los agentes reconstruyeron los hechos. Aquella tarde, cuando todos se encontraban de fiesta, se entabló una fuerte discusión entre la joven y la víctima, llegando ésta a insultar a la mujer. Esto provocó, presuntamente, una violenta reacción en su novio que se enfrentó a Miguel Ángel propinándole una fuerte paliza, para después, supuestamente con la ayuda de los otros cuatro y con el fin de mitigar los gritos de dolor, le introdujeron unos calcetines en la boca, lo envolvieron totalmente en una manta, incluida la cabeza, lo ataron con un cable y lo tumbaron sobre la cama con el resultado final de su muerte.

Los investigadores arrestaron a la joven en base a su presunta participación en los delitos de omisión del deber de socorro y encubrimiento, siendo puesta a disposición de la autoridad judicial.