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PROVINCIA.- Una casualidad que da lugar a un torrente de solidaridad en forma de mascarillas. Una costurera de La Carolina preocupada por el riesgo de contagio del coronavirus y la falta de protección de los sanitarios diseñó una mascarilla para su hija, que es enfermera. De este pequeño gesto de amor maternal ha surgido una red de 32 costureras que ya han elaborado 350 mascarillas. Cincuenta se han llevado a la residencia de los olivares para usuari@s y, también se han distribuido unidades entre el personal municipal de Servicios y Seguridad Ciudadana. En los próximos días, llegarán a la vivienda tutelada “Casa hogar” y a las personas usuarias de ayuda a domicilio.

Las mascarillas se componen de una tela de gran calidad que, además, es lavable a altas temperaturas. Una vez más, la solidaridad ha sido constante en el proceso. Una mercería local ha donado la tela para las primeras cien mascarillas, otras mercerías han aportado telas, hilo y goma de diferente tipo, Mari Carmen Aránega ha donado tela y goma, otras personas anónimas han donado sábanas y material que tenían en casa y Productos de La Real Carolina está esterilizando a 100 grados en su autoclave.

“No deja de sorprenderme el nivel de compromiso de los carolinenses. Me siento tremendamente orgullosa de su entrega. Ahora mismo, tenemos un grupo de 32 personas que está diseñando mascarillas de diferentes tipos en sus casas. Actualmente hemos conseguido una primera tanda de 350 que ya han sido elaboradas, recogidas y desinfectadas en autoclave para que cuando lleguen a las personas que lo necesiten estén con garantías de contagio 0. El equipo se distribuye los trabajos: unas cosen, otras cortan tela, otras colaboran con la logística, etcétera”, afirma la alcaldesa, Yolanda Reche, que espera que en los próximos días esté disponible una segunda tanda de 150.

El Consejo Municipal de la Mujer ha sido clave en la formación del grupo, ya que empezó a recoger los ofrecimientos de ayuda de diferentes asociaciones de mujeres, que, a su vez, se pusieron en contacto con otras personas. “Es increíble cómo se han ido sumando. Muchísimas gracias a todas ellas”, indica la alcaldesa, que ofrece los recursos municipales para aportar el material que se requiera. “En la actualidad estamos haciendo de enlace y trasladando los materiales. También nos hemos encargado de la logística y de llevar las mascarillas donde es necesario”, remarca Reche.

Esta historia solidaria tiene que ver con el pasado de La Carolina. “Tuvo una industria textil muy potente y muchas mujeres saben coser muy bien y tienen máquinas con características para hacer este tipo de trabajo y otras, aunque no tengan máquinas de coser industriales, tienen mucho conocimiento”, concluye la alcaldesa.