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DEPORTES.- A veces relacionan el mundo del fútbol con los hombres, por suerte no es cierto, por suerte todo cambió y ahora se pueden ver hombres y mujeres, mujeres y hombres en conjunto disfrutando de este bello juego y espectáculo. A mi derecha una bella señora disfrutaba y se ponía nerviosa al ver al equipo de su hijo sufrir, a mi izquierda mi compañera de viaje en lo bueno y en lo malo gritaba los “uy” que el partido le ofrecía.
Era un mediodía soleado en la ciudad de Jaén, el ambiente era mucho más animado que aquellas mañanas o tardes gélidas de frío. El bombo volvía a sonar y las gradas presentaban una animación digna del equipo local.

Así comenzó el primer tiempo, y el equipo del Inter de Jaén volvió por sus fueros de buen juego, ocasiones, aunque esta vez, por fin, se gustaba, se disfruta, alguna filigrana que el público generoso supo recompensar, y aquel bombo, tímido al inicio, comenzó a despertar y jalear al público. Esa primera parte fue enteramente de los locales, con buen y bonito juego, de nuevo atrevido y alegre. Un golazo de Paco Quiles de cabeza tras un preciso pase de Sergio en los primeros cuarenta y cinco minutos para el Inter plasmaba la superioridad de los locales. Y pudieron ser alguno más.

Llegó el descanso y a la señora de mi lado apenas si le quedaban pipas, que emocionada comía y masticaba. Imagino que su hijo era jugador o del cuerpo técnico del Inter de Jaén, ya que con su codo de sesenta y pico años me golpeaba y resaltaba el buen juego de los de casa.

La segunda parte comenzó anodina, pesada, no era el buen fútbol que habíamos visto en la primera parte. Aun así los interistas seguían llevando el peso y el control del partido. Fruto de esa superioridad llegaría el gol de Nino, tras una fulgurante contra. Dos a cero y los locales con ganas de más… en especial dos ocasiones muy claras que se fueron al limbo. Y cuando el tercero parecía lo más cercano llegó un penalti con unas manos de las que se pitan ahora, pero que antaño nunca se pitarían; Mario Torralba recortó distancias y las dudas y el miedo a ganar planeaba por el Sebastián Barajas. Eso lo aprovechó Los Villares, que embarró el partido a base de mucho lío, faltas, protestas, etc. A lo que se unió la lesión de Víctor, el eje de la defensa del Inter se resintió, y dos minutos después llegó la jugada polémica del encuentro… Ya que Dani Mena se quedaba sólo ante Javi Viedma tras una clara falta a Alex, que mientras estaba en el suelo dolorido, el delantero villariego definía de manera espectacular mandando el esférico a la escuadra. El injusto empate subió al marcador. De ahí al final los dos equipos tuvieron opciones de ganar, pero el reparto de puntos sería definitivo.

La mujer mayor ya no usaba los codos, la indignación por el resultado hizo que se frustrara y se quedara mirando el terreno de juego, pensativa, diciendo aquello de “no me gusta venir, yo no lo paso bien aquí”, bajo sus pies, una fina capa de cáscaras de pipas, y en su mente la resignación por el punto conquistado.

¡Con vosotras el fútbol es mucho más bonito!

LUISJE MOYANO.