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JAÉN.- El alcalde de la ciudad, Julio Millán, junto a los concejales del equipo de Gobierno, se ha sumado a concentración, en la Plaza de Santa María, convocada por UPA, Asaja, Coag, Infaoliva y Cooperativas Agroalimentarias. Posteriormente, ha acompañado al humorista Santi Rodríguez en la lectura del manifiesto de adhesión a las reivindicaciones. “Hablo como alcalde de Jaén, pero podría hacerlo en nombre del resto de los 97 compañeros o compañeras de la provincia, cuando digo que si el olivar se muere, nuestros pueblos y ciudades se mueren”. “Hemos entendido que es un problema de toda la sociedad en su conjunto, que afecta a la hostelería, al comercio, al sector servicios, a toda la provincia, a la despoblación”, ha dejado claro, convencido de que, en sus palabras, “nos vamos a volcar para haya precios justos para los agricultores y que la renta sea justa”. “Es fundamental el trabajo conjunto de las organizaciones agrarias, de todos los partidos, de instituciones y de los ayuntamientos que tenemos que estar empujando”, ha reflexionado el máximo responsable municipal.

El Gobierno local ha respaldado el manifiesto, firmado por UPA, Asaja, Coag, Infaoliva y Cooperativas Agroalimentarias, que ha leído desde el balcón del palacio municipal, un texto que ha servido para llamar la atención sobre la crítica situación del monocultivo. “Estamos, por lo tanto, en un momento muy delicado. Dos años de bajos precios, de falta de voluntad política por el campo, de abusos y barreras comerciales, de banalización de nuestro aceite de oliva; en definitiva, de engaños, está pasando una factura cada vez más difícil de asumir. Nuestro aceite de oliva no es excedentario. Todo lo que se produce se consume. Pero nuestros olivareros no reciben un precio digno por su trabajo. Los costes aumentan cada vez más, pero los ingresos son menores. Y eso hace que el olivar tradicional no aguante más”, dice el manifiesto que ha leído el cómico jiennense. Un documento que insiste en aspectos como: “Todas las administraciones implicadas, desde Bruselas hasta Sevilla pasando por Madrid, cada una dentro de su marco competencial, están obligadas a buscar soluciones que permitan recuperar unos precios dignos para nuestros olivareros. Todas están obligadas a garantizar el equilibrio en la cadena de valor y permitir que los agricultores no pierdan dinero por su trabajo”.

El presidente de la Diputación Provincia, Francisco Reyes, que también ha participado en la concentración, ha argumentado: “La próxima reforma de la Política Agraria Común de la Unión Europea tiene que contemplar que las ayudas tienen que ir para aquellos que realmente la necesitan, no a quienes producen a un euro de coste, sino al olivar tradicional”. La delegada de Agricultura de la Junta, Soledad Aranda, en esta línea, ha considerado justas las reivindicaciones y ha tendido la mano al resto de administraciones para “poner en marcha los mecanismos que necesita el sector ante un problema que es estructural”.

Por su parte, Cristóbal Cano, de UPA, ha asegurado: “No cabe duda que la agricultura tiene futuro, pero los agricultores tenemos que tenerlo también. Hay que tener en cuenta la estructura socioeconómica que hay detrás de las explotaciones”. Luis Carlos Valero, gerente de Asaja, ha dejado claro que los productores apostarán “por un control exhaustivo” para evitar “la convulsión de precios a la que estamos asistiendo” y “regular el abastecimiento”. Juan Luis Ávila, secretario general de COAG, se ha mostrado satisfecho de la respuesta de la sociedad jiennense “para colocar en la agenda nacional el problema que tiene el campo”.

Manuel Alfonso Torres, de Infaoliva, ha hecho hincapié en la necesidad de “apostar por la promoción” y desarrollar acciones para sortear el cierre de mercados como el americano, afectado por la política arancelaria. Cristóbal Gallego, de Cooperativas Agroalimentarias, ha apostado por un mayor control a los productos que son importados y que el olivar no sea empleado como “moneda de cambio” en las guerras comerciales.