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JAÉN.- En relación con las últimas declaraciones aparecidas en medios de comunicación del sector del aceite de oliva, por parte de representantes de asociaciones, en las cuáles se culpa al panel test de que los olivareros perciban un menor precio por su producto, desde la Sectorial Nacional de las Denominaciones de Origen de Aceite de oliva Virgen Extra, siguiendo la misma línea con la que nos hemos manifestado en ocasiones anteriores, queremos trasladar las siguientes consideraciones:  El método de valoración organoléptica de aceites de oliva vírgenes (panel test) , aún siendo susceptible de mejoras, es el contemplado por la normativa de la Unión Europea y el Consejo Oleícola Internacional para la clasificación de los aceites vírgenes elaborados en las almazaras en las categorías de virgen extra, virgen y lampante, cuya última modificación fue el Reglamento 2019/1604 de la Comisión Europea.

Gracias a la aplicación de este método se consigue que los aceites de oliva clasificados como virgen extra sólo tengan atributos positivos en su aroma y sabor, garantizando así su calidad superior y que proceden exclusivamente de aceituna de árbol en un estado de madurez y sanitario adecuado, lo cual no puede ser garantizado en la actualidad por ningún análisis químico.

De hecho, los aceites de oliva vírgenes extra que cuentan con una mejor valoración en el panel test, son los que obtienen un precio de venta mayor, tanto a granel como envasados, y por tanto los que aportan un mayor diferencial a la liquidación de los agricultores, hecho este reconocido por los diferentes operadores del mercado.

Desde las Denominaciones de Origen Protegidas, entidades que certificamos el origen y la calidad de los aceites de oliva elaborados en nuestros respectivos territorios de acuerdo a pliegos de condiciones aprobados por la Unión Europea, discrepamos por tanto de las declaraciones referidas, y consideramos de hecho al panel test una herramienta imprescindible para la valorización de los aceites de oliva vírgenes extra producidos bajo nuestras figuras de calidad diferenciada, y para que todos los productores en general consigan una retribución diferenciada a la calidad.

Por último, y dada la situación de crisis de precios que vive el sector del aceite de oliva en estos momentos, consideramos que todas las organizaciones que integran el sector debemos trabajar conjuntamente para mejorar la situación de los agricultores, desde el máximo rigor y buscando la unión y la solución de los problemas existentes. Entendemos que la solución a esta crisis pasa por una apuesta estratégica por la calidad y la diferenciación en los aceites de oliva, evitando la espiral de bajos precios.