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El acuerdo se resiste y no va a ser fácil conseguirlo. El futuro de los 37 comedores escolares cerrados desde el pasado mes de octubre tampoco se pudo resolver ayer en la reunión que mantuvieron en Sevilla los sindicatos UGT y CC OO, en representación de las trabajadoras afectadas, y la empresa licitadora Col-Servicol. Los citó la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE), dependiente de la Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía. Sobre la mesa, como adelantó este periódico, un documento sindical con la contraoferta a la licitadora, que buscaba una vía para salvaguardar el derecho de las trabajadoras a cobrar los meses que se les adeudan y atrasos de convenio contraídos por la anterior adjudicataria, Royal Menú Catering, sin cerrar la puerta a las pretensiones de Col-Servicol para que se le exima de afrontar esas deudas en el caso de que se le adjudique el servicio y le lleguen las reclamaciones que interponen las afectadas por salarios y convenio.

La licitadora, con sede en Alhaurín de la Torre (Málaga), había presentado un documento para el acuerdo con un punto en el que las trabajadoras debían comprometerse a retirar o a notificar, según los casos, que desistían de reclamarle las deudas. En paralelo, los sindicatos y el comité también negocian con Royal Menu Catering el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), sin acuerdo de momento. Es la Consejería la que examina ahora el documento presentado por la parte sindical. Hay que recordar que el consejero de Educación, Javier Imbroda, advirtió al semana pasada, en una comisión parlamentaria, que salvaguardando el respeto que tiene a las negociaciones entre las partes, el acuerdo que pudiera alcanzarse se tiene que atener al convenio colectivo, en este caso pasa por la subrogación de las trabajadoras con todos sus derechos vigentes.

Ayer imperó el mutismo entre las partes implicadas, lo que da una idea de lo delicado de la situación. Sin acuerdo, hay un margen corto de días para volver a sentarse a negociar, según ha podido saber este periódico. No más de una semana. Para entonces es previsible que los sindicatos y las empresas sepan qué dice la Consejería sobre el documento para el acuerdo que está sobre la mesa. Si se atiene a convenio serán lo sindicatos y las empresas los que tengan la última palabra en la negociación. Si hay acuerdo finalmente, el texto tendrá que pasar de nuevo el fielato de las condiciones de la subrogación. Y ahí es donde radica desde el principio del proceso, en las deudas que se arrastran.

Movilizaciones. Desde que se generó el conflicto su calado, con 37 comedores sin servicio y casi 2.000 escolares afectados, provocó la movilización no solo de las trabajadoras de los comedores, sino también de colectivos sociales, entre ellos la federación de Madres y padres de Alumnos (Fampa) Los Olivos, de la provincia, convocando una manifestación el pasado 14 de noviembre. También las trabajadoras se han concentrado en varias ocasiones, la última, con el apoyo de los sindicatos UGT Y CC OO, ante la Delegación Territorial de la Consejería de Educación y Deporte.