Un siglo de historia entre grandes marcas de vino

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Acto de aniversario de los cien años de Distribuciones Latorre.
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JAEN.- En los tiempos que corren no es fácil que una empresa cumpla un siglo de vida. Menos aún que mantenga su origen familiar y la profesionalidad que la ha caracterizado desde el principio. Por eso en Distribuciones Latorre están de enhorabuena, porque celebran sus cien años de existencia en un excelente momento en el que cuentan con numerosos proveedores de todo el país y con centenares de clientes que confían en sus productos y, sobre todo, en su servicio impecable.

Todo comenzó en 1919 cuando el fundador, Ramón Latorre Palomino (1884-1949), abrió en Jaén una empresa familiar dedicada a la comercialización de vinos y espirituosos. Su carácter sociable, su excepcional don de gentes y su habilidad como comerciante le sirvieron para convertir en oportunidades de negocio las dificultades que se interponían en su camino. 

Creció profesionalmente en los felices años 20, se mantuvo en pie en los difíciles años 30 y remontó el vuelo en los años 40, al final de los que, de manera repentina, falleció dejando al frente de Almacenes Latorre (así conocida en su origen) al que sería la segunda generación de una trabajadora saga familiar.

Se trataba de Luis Latorre Bailén (1915-1998), quien, desde sus inicios respiró el ambiente mercantil, el esfuerzo y el buen hacer de su predecesor. Su carácter inquieto y abierto, su simpatía y su ambición le llevaron a incorporar a su portfolio a las marcas representadas por las bodegas más influyentes del momento. Si algo le definía, eran, sin duda alguna, sus grandes amigos, dentro y fuera del sector.

Quienes aprendieron de él siempre le recordarán en sus reuniones, para tomar el aperitivo, rodeado de grandes señores de la sociedad jiennense, amigos que se ayudaron mutuamente para ser verdaderos profesionales y para hacer crecer a su querida ciudad, Jaén.  Un hombre de negocios que enseñó a sus hijos la bondad, el esfuerzo y la honradez. Un hombre de familia compartida con una gran mujer.

Pero, si hay una persona importante en los 100 años de historia de Distribuciones Latorre, ese es, sin duda, Ramón Latorre Gómez, tercera generación y actual presidente del grupo. Sus señas de identidad son la perseverancia, visión de futuro, intuición para los negocios, fidelidad a las marcas y extraordinaria capacidad directiva. Su lema es cuidar a sus empleados, como su familia, y a sus proveedores y clientes, como sus colaboradores y amigos.  Se marcó como reto superar las estrategias de sus antecesores, establecer un sistema propio y modernizado de negocio y transmitir a la siguiente generación el entusiasmo, el esfuerzo y el rigor necesario para mantener un legado dentro del núcleo familiar. 

Por último, la cuarta generación y actuales gestores de la firma está formada por Alicia Latorre Peinado, Directora General – CEO, y Ramón Latorre Peinado, Director Comercial & Marketing. Ellos están al frente de un fabuloso equipo humano, cuya premisa es priorizar el servicio a sus clientes desde la garantía que conllevan las marcas que representan. 

Desde Distribuciones Latorre, aseguran, “es un honor alcanzar los 100 años junto a este grupo de trabajo y es un reto maravilloso seguir esforzándonos por y para grandes amigos y compañeros”.