Trashumantes denuncian los problemas a los que se enfrentan y piden que no se les use de escaparate

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JAÉN.- Pastores trashumantes pertenecientes a COAG Jaén, ADSG Los Campos , La SAT 3749 Pastos de Pontones y SAT 2783 Sierra de Segura de Santiago de la Espada recuerdan los problemas a los que se enfrentan cada año los ganaderos de la provincia de Jaén que desarrollan esta práctica y denuncian que se celebren muestras como la III Feria de la Trashumancia, que se desarrolló el 8 y 9 de junio en Santiago Pontones, sin contar con el sector ganadero, además de proporcionando datos e información errónea.

En este sentido, aseguran que en la Unión de empresarios de Santiago-Pontones,  organizadora de la feria, solo hay dos ganaderos, mientras que desde Santiago-Pontones trashuman este año 67 ganaderos que mueven un total de 35.000 cabezas de ovino, 1.000 cabezas de caprino, 662 cabezas de bovino y 49 equinos.

Asimismo, recuerdan que la trashumancia se viene haciendo en la zona desde tiempos ancestrales, sin olvidar que este pueblo fue creado por pastores trashumantes. Esta práctica se desarrolla por necesidad debido a que viven en un lugar donde “el invierno es extremadamente duro y sería imposible sostener toda la carga ganadera durante ese periodo de tiempo ya que no estamos dotados de las infraestructuras necesarias para cobijar el ganado”.

Por el contrario, denuncian algunos de los problemas con los que se encuentran cada año  como el hecho de que a la hora de realizar la vereda los caminos por los que pasa el ganado no son respetados por nadie, están mal adecuados y en ocasiones curan con herbicidas produciendo la muerte del ganado que pasta de la hierba.

Asimismo, el paso por carreteras de algún ganadero ha sido sancionado yendo por donde está señalado, habiéndolo comunicado y en presencia de autoridades competentes. Otros problemas son la invasión del paso por pantanos sin dar alternativa o el tener que andar largos tramos de carretera con los problemas que esto conlleva.

También se enfrentan con el alto precio del alquiler de los pastos, con las viviendas que estos ofrecen, en algunos casos ninguna, otras sin agua ni luz y en varios casos a más de una hora del pueblo más cercano y con caminos casi inaccesibles, lo que ha llevado a varios ganaderos a tener que alquilar viviendas en el pueblo más cercano con el gasto que conlleva tanto el alquiler como el traslado todos los días a su explotación.

Por último, recuerdan que la estancia es de unos seis meses, tiempo en el que están separados de sus familias. De ahí que quieran aclarar que no están tan bien como pintan y piden que no se les siga usando como escaparate y reclamo, sino que se cuente con el sector, que siempre “hemos estado y estamos dispuestos a colaborar en todo”.