Llega al Vaticano el caso de los 130 mártires de Jaén

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Cajas con los más de viente mil folios que se han entregado para esta causa.
Cajas con los más de viente mil folios que se han entregado para esta causa.
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JAÉN.- La historia de los 130 católicos asesinados durante la Guerra Civil en la provincia de Jaén ha llegado ya a Roma. El sacerdote Rafael Higueras lleva recogiendo información para beatificar a más de cien sacerdotes y tres mujeres que murieron entre 1936 a 1939. Y lo ha hecho llevando con cajas y cajas de documentación. En total más de 20.000 folios que cuentan la vida y martirio de estos mártires de Jaén con el título el “Proceso del Martirio de D. Manuel Izquierdo Izquierdo y 129 compañeros”, asesinados por ser católicos entre 1936 y 1939.

Ahora la Congregación de la Causa de los Santos examinará estas informaciones y documentos que entrega la diócesis de Jaén y que buscan la beatificación como mártires de sus protagonistas. Los mártires son 109 sacerdotes que fueron asesinados en la misma diócesis, 17 seglares varones de Acción Católica o Adoración Nocturna, un matrimonio católico, una religiosa de clausura, una viuda y un sacristán con discapacidad intelectual

Este proceso se inició en 2016, el mismo día en el que el Vaticano anunciaba el nombramiento como obispo de Jaén de Amadeo Rodríguez Magro. Ese día, después de una solemne celebración eucarística, la Sacristía mayor de la Catedral sirvió de tribunal para inaugurar este proceso de martirio aunque se llevan años recogiendo testimonios y documentos.

El padre Higueras en una entrevista en VaticanNews explica una de estas historias. “Todos conocemos la historia de San Maximiliano Kolbe. Pues precisamente otro, Francisco de Paula, un hombre de Jaén, hace exactamente igual, ve a un hombre llorando en la fila de los prisioneros que iban a ser asesinados recordando a su mujer y sus hijos y pide al carcelero sustituirlo y da la vida por otro”. Era 1937 y Francisco de Paula Padilla tenía 43 años y era sacerdote. Acababa de celebrar una misa clandestina de Jueves Santo en la Catedral de Jaén, convertida en cárcel. La causa lleva el nombre de Manuel Izquierdo Izquierdo, por ser el más anciano: un sacerdote de 83 años, párroco de Villardompardo.