La precariedad laboral y los bajos salarios en la provincia aumentan el despoblamiento

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JAÉN.- Siguiendo con los datos oficiales de la AEAT, casi el 40% de nuestra población trabajadora no alcanza los 350 euros de media al mes y el 52,2% no alcanza los 700 euros. Desde CCOO señalamos dejando constancia que el máximo grado de responsabilidad de esta situación recae en las empresas, pero también, a nuestra opinión resulta sorprendente que algo tan importante como la pérdida de poder adquisitivo que viene sufriendo los asalariados/as de Jaén, que en tan solo 9 años han perdido casi 1.000 euros al año de media, haya permanecido al margen del debate electoral, en vez de preocupar y ocupar el primer plano de la discusión política.

Jaén se vacía y no solo afecta a la zona rural, la capital y Linares no se salvan de la quema y pierden población, pierde población porque se está empobreciendo salarialmente, porque con salarios de miseria no se puede tener un proyecto de vida. Desde CCOO reivindicamos la necesaria mejora de la calidad del empleo en la provincia, donde este sigue dependiendo del sector servicios y la agricultura, y donde los contantes incumplimientos de los convenios, como en el caso de las camareras de pisos del Hotel Condestable, continúan marcando el devenir de los datos sobre la calidad del empleo.

Un empleo que además es precario, la mayoría de las contrataciones que se realizan son de corta duración y tampoco la contratación indefinida supone estabilidad, pues el 70% de los contratos indefinidos no llegan a los dos años, mientras que un 47% ni siquiera a un año. Demostrando que la reforma laboral en estos siete años no ha servido para crear empleo estable y de calidad, sino todo lo contrario, precarizando más las condiciones laborales.

Es preciso y de manera urgente derogar las reformas laborales y decretos leyes en materia de contratación que tanto daño y sufrimiento está haciendo pasar a la mayoría social de este país. Además, exigimos que exista una dotación suficiente de recursos humanos y materiales, que posibilite el desarrollo de las diferentes actuaciones para acabar con la precariedad. En particular, es preciso dotar de mayores recursos humanos y competencias a las plantillas de inspectores y subinspectores, tanto de empleo como de Hacienda. Los cuerpos de Inspectores y Subinspectores de Empleo y Seguridad Social están muy alejados de las ratios de los países de la UE. Imprescindible realizar reformas que corrijan el fraude fiscal y el fraude laboral. Y no pasan por amnistías fiscales para los ricos y penalizaciones y culpabilización de los más vulnerables, como se viene realizando de forma sistemática.