OPINIÓN | «Historia por San Valentín. Solo muere aquello que se olvida»

0
612
Publicidad

POR LUIS HEREDIA, abogado y escritor 

Dicen que cada 14 de febrero amanecía bajo su almohada una rosa roja, la misma con la que un día le pidió unirse a él para siempre.

Cuentan que una nefasta mañana de ella, se enomaró alguien al que todo el mundo odiaba sin distinguir género. Él más que celos sintió dolor al recibir la noticia.

Y, su último San Valentín, su amor escribió en el vaho que cubría la ventana de la habitación  con sus dedos débiles y rostro pálido:

“Solo muere lo que se olvida”

Meses antes los vieron pasear unidos de la mano por los parques llenos de hojas de su ciudad, la misma que les había visto crecer desde pequeños. Él se detenía de vez en cuando para ajustar su pañuelo de seda en la cabeza de ella. Después del tratamiento sus cabellos se habían marchado, pero su alma unida a la de él le hacía sonreír ante gesto tan dulce ajenos a las miradas de paseantes bajo el cielo gris.

Contaron que un día ella vino a por ella….

Pero no terminó su historia de amor.

Entonces le vieron pasear solo por la calle con la mirada perdida y su pensamiento en algún lugar no terrenal. Algunos dicen que le observaron mirar hacia el cielo.

Fue en la soledad de su casa un día como hoy, un año después de su partida, el mismo día de San Valentín, cuando sentado en la cama dejó nuevamente la rosa roja ya marchita debajo de la almohada, en la esperanza de que alguien algún día la recogiera.

Y entonces sucedió. 

Miró hacia la ventana donde un día le escribieron una frase que ya llevaba marcada en su corazón. Y allí, el vaho del interior se escurrió hacia abajo hasta dibujar en la esquina del cristal lo que parecía un corazón. Él sonrió.

“Sólo muere aquello que se olvida” se dijo. Y a su mente volaron los besos y abrazos que durante toda su vida juntos se dieron, los momentos inolvidables, las risas y los llantos, el trajín de una vida que a veces no es vida pero que juntos, ahora, aún en la distancia, la hacía estar presente más que nunca junto a él.

VA POR TODOS LOS QUE DE ALGUNA FORMA HABÉIS VISTO MARCHAR A VUESTRO AMOR. RECORDAR: SOLO MUERE AQUELLO QUE SE OLVIDA.